Maternidad y paternidad

4 ideas para sentar una buena comunicación con tu hijo

¿Cómo mejorar la comunicación con tu hijo/a fácilmente? Descubre estas 4 propuestas que te da la psicóloga infanto-juvenil Úrsula Perona.

Seguro que te gustaría mantener con tu hijo una relación de confianza y una buena comunicación para que siempre te contase sus miedos, sus problemas, y que compartiera contigo aspectos importantes de su vida.

Cómo tener una buena comunicación con tu hijo
Foto: Istock

Además, en la adolescencia tu hijo comenzará a salir solo, a desplazarse fuera de su municipio y a relacionarse con gente nueva. En esta etapa es cuando más te gustaría estar informado de sus cosas y que te cuente dónde va, o qué le preocupa.

Sin saberlo, será más difícil poder educarle y guiarle.

Por ello, antes de que tu hijo llegue a la adolescencia, sería conveniente que hayáis podido crear esa relación estrecha, de intimidad y confianza, para que puedas acompañarle en esta etapa de descubrimiento y búsqueda de su propia identidad.

Cómo es una buena comunicación según la edad de tu hijo

Antes de nacer, los niños ya oyen dentro del vientre de la madre. Es por ello que reconocen sonidos que han escuchado durante el embarazo y, en especial, la voz de su madre. En este sentido, es recomendable que le hables a tu bebé ya desde el embarazo.

De hecho, el diálogo con tu hijo es una de las formas en que se consolida el vínculo de apego durante el embarazo.

Más adelante, en los primeros años de la vida de tu hijo, te puedes comunicar con él mediante varios de los sentidos: el tacto, la mirada, los gestos y la voz. Cuando lo cojas en brazos, le mires a los ojos, lo acaricies y lo beses, también te estarás comunicando con él.

No es solo la carne y la sangre, sino la comunicación, lo que enlaza los corazones de padres e hijos.

En la etapa preescolar es cuando aparece la producción del lenguaje. Tu hijo a esta edad tiene muchas ganas de hablar y además necesita practicar, por ello debes prestarle toda tu atención cuando te hable. No le corrijas cuando pronuncie mal las palabras diciéndole que lo ha dicho mal. Es mejor que tú le repitas esa misma palabra con la pronunciación correcta. También puedes favorecer vuestra comunicación cantando canciones y leyendo cuentos.

Cuando tu hijo llega a la etapa escolar, ya podéis hablar de tú a tú y tratar temas muy diversos. Su lenguaje se ha vuelto muy complejo y puede comprender y expresar muchos conceptos. No obstante, algunos niños se muestran reservados y no suelen explicar a sus padres de manera espontánea los sucesos de su día a día.

Consejos para tener una buena comunicación con el niño
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De pequeños, a menudo cuando les preguntamos por su día obtenemos un escueto “bien”. Es completamente normal, así que te animo a en vez de preguntar directamente, pedirle que te haga un dibujo con lo mejor de su día, por ejemplo.

La comunicación que mantengas con él en esta etapa puede ser determinante para los años futuros.

En la etapa adolescente, aunque hayáis creado una relación basada en la confianza y con buena comunicación, tendrás que ser paciente. Tu hijo adolescente va a sufrir muchos cambios importantes y necesita alejarse un poco de ti. Por ello es imprescindible que respetes su intimidad y sus silencios, solo recuerda que tiene tu apoyo y estás ahí para lo que necesite.

Puedes hacer preguntas a tu hijo adolescente, pero con cuidado de que no se sienta interrogado y respetando siempre que habrá detalles que querrá mantener en secreto.

Ten en cuenta que en los primeros años de adolescencia tu hijo puede mostrarse rebelde e incluso enfrentarse a ti. Sin embargo, no es más que una etapa transitoria, poco a poco todo se irá normalizando, así que ten paciencia y mantén la calma.

4 ideas para conseguir una buena comunicación con tu hijo

1. Habla tú primero

A veces, como padres nos mostramos reservados con nuestros hijos, no les contamos lo que nos ocurre ni cómo nos sentimos. No obstante, para comenzar a tener una buena comunicación con tu hijo, debes comenzar tú mismo a contarle cosas.

2. Escúchale siempre

Si no prestas atención a tu hijo cuando te habla, es probable que poco a poco deje de contarte cosas. Además, él comenzará a hacer lo mismo contigo y cuando le hables no te atenderá. Por ello, sea lo que sea que te quiera contar, préstale toda tu atención.

3. Agradece su sinceridad

Muestra tu agradecimiento cuando te cuente sucesos de su día a día, aunque se trate de una mala conducta. Valora primero su valentía y la confianza que siente para contártelo antes de corregirle.

4. Ten paciencia

En cada etapa del desarrollo de tu hijo habrá dificultades en la comunicación. De pequeño no sabrá expresarse bien y quizás no le entenderás; más tarde, en la adolescencia, se mostrará más reservado y preferirá mantenerse en silencio más a menudo.

Lo más importante es que te adaptes a la comunicación de tu hijo en cada etapa, tanto escuchando sus confidencias como respetando sus silencios. Escúchale con sinceridad y dale ejemplo sobre cómo hablar de emociones, reconocer errores y pedir disculpas.

Úrsula Perona

Úrsula Perona

Úrsula Perona es psicóloga infanto juvenil y mamá de 3 hijos. Lleva más de 15 años tratando a pacientes de todo el mundo, estando especializada en psicopatología en infancia y adolescencia. El asesoramiento a padres es otra de sus pasiones, pues concede especial atención a la impronta que los padres dejan en los hijos. Es colaboradora habitual en medios de comunicación nacionales de prensa y televisión. Docente universitaria, traslada su experiencia en el campo clínica a los estudiantes de psicología de la Universidad Católica de Murcia. Ha escrito dos libros de divulgación para padres: 'Hijos de Alta Demanda,' y 'Niños altamente sensibles'.

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