Manualidades

5 experimentos con huevos para niños

¿Hay algo más divertido que hacer manualidades con nuestros hijos en casa? En esta ocasión, te proponemos algunos experimentos entretenidos para hacer con huevos. Te encantarán.

La ciencia y los experimentos resultan fascinantes para los niños. Es una forma de despertar su curiosidad e interés por investigar, una manera más de seguir fomentando y alimentando su capacidad de asombro. Además, de ayudar a crecer el interés por la ciencia, que casi siempre aparece en libros, cuando lo realmente divertido es experimentarla.

Siempre es un buen momento para hacer experimentos en casa, incluso podéis establecer un día a la semana para ello. De esta manera se convierte en un extraescolar más, pero en casa y en familia. Seguro que todos juntos disfrutáis descubriendo y experimentando.

Estos experimentos con huevos son muy fáciles de realizar y no requieren que compres muchos materiales, ni tan siquiera grandes preparativos. Se pueden realizar con materiales o ingredientes comunes que solemos tener por casa. Eso sí, fundamental, tener huevos.

El huevo saltarín

5 experimentos con huevos para niños
Foto: Istock

Con este experimento convertiremos un huevo en una bola saltarina. ¿Qué vas a necesitar para hacer este experimento con niños?

  • Un huevo
  • Un tarro de cristal, mejor con tapadera
  • Vinagre

Colocad vuestro huevo en el recipiente de cristal, cubriéndolo con vinagre. Cierra el bote y esperad durante 48 h. Al cabo de los dos días, abre el bote, escurre el vinagre y enjuaga el huevo con agua fría. Secadlo bien y ya tendréis vuestra bola saltarina. El huevo estará blando. Pero, cuidado, por dentro sigue siendo un huevo líquido.

Huevos coloridos

Este experimento con huevos es muy visual y puede ser una técnica perfecta para decorar huevos de Pascua. Necesitaréis:

  • Huevos, mejor blancos, vacíos
  • Vinagre
  • Agua
  • Colorante alimentario
  • Vasos

Vaciad los huevos y limpiad bien las cáscaras. Llena los vasos con agua, un chorro de vinagre y colorante alimentario. Sumergid los huevos en esta mezcla durante unos minutos. Fácilmente comprobarás cómo los huevos van volviéndose de color.

Huevos que flotan

Un nuevo experimento con huevos que sorprenderá a pequeños y mayores. Váis a necesitar

  • Un huevo
  • Frasco de cristal
  • Agua
  • Sal

Llenad el frasco con agua, pero no del todo. Colocad un huevo en el recipiente y podréis observar como se hunde lentamente hasta el fondo. Retirad el huevo y a continuación añadid ¼ de sal en el frasco. Mezclad bien la sal con el agua, con una cucharilla, hasta que se disuelva por completo. Volved a introducir el huevo en el recipiente y ahora veréis como el huevo flotará.

El huevo en la botella

La mejor palabra para definir este experimento con huevos es, asombroso. Seguro que algunos lo recordáis de pequeños, para otros será nuevo. En cualquier caso, no dejéis de hacerlo con vuestros peques. Materiales necesarios:

  • Un huevo duro pelado
  • Botella de cristal, con boca ancha
  • Cerillas

Una vez cocido y pelado el huevo, colocado sobre la apertura de la botella de cristal. Como veis resulta imposible que el huevo entre dentro. Ahora retiradlo y encended un par de cerillas y arrojarlas dentro de la botella, e inmediatamente colocad de nuevo el huevo sobre la apertura de la botella. Paciencia. En cuestión de segundos comprobaréis como el huevo va introduciéndose lentamente en la botella, hasta que caiga por completo en su interior. Asombroso, ¿verdad? Ahora a ver qué se os ocurre para sacarlo.

Geodas con huevos

Vamos con el último experimento y para el requeriréis más paciencia y algún material más. Pero nada complicado, os lo aseguro. Y el resultado es fantástico, por lo que merece la pena invertir un poco más de tiempo en este experimento infantil.

Para este experimento vais a necesitar:

  • Huevos vacíos
  • Cola
  • Alumbre, se puede conseguir en droguerías o farmacias
  • Colorante alimentario

En primer lugar, vaciad los huevos, podéis hacerlo con la clásica técnica de hacer un pequeño agujero en cada uno de sus extremos y soplar por uno de ellos para que el huevo salga por el otro. Guardadlo y aprovechadlo para una tortilla. A continuación, con la ayuda de unas tijeras cortad los huevos por la mitad y aseguraos de limpiarlos bien de restos de huevo y los secáis.

Experimentos con huevos
Foto: Istock

Luego con unos pinceles cubrid cada mitad interior con cola y espolvoread con alumbre cada uno. Sacudid todo el excedente y dejadlos secar bien toda la noche. El experimento continúa al día siguiente preparando una mezcla de dos tazas de agua hirviendo con unos 100 g. de alumbre. Os aconsejo que hagáis diferentes reparticiones de esta mezcla y en cada una de ellas añadid diferentes tonos de colorantes alimentarios.

Si vais a hacer muchas geodas, duplicad la mezcla para que no os falte a mitad del experimento. Dejad que vuestra mezcla se enfríe aproximadamente unos 30 minutos y a continuación sumergid los huevos en ella con el interior de las cáscaras hacia arriba. En esta posición dejadlos reposar entre 12 o 15 horas. Y listo, ya tendréis vuestras geodas. Ha sido todo un proceso, pero en cada paso ha habido una experimentación, obteniendo un resultado maravilloso y trabajando la paciencia de los niños.

Hay muchos más experimentos con huevos, pero creo que con estos cinco podréis disfrutar muchos sin grandes complicaciones. La ciencia y los experimentos infantiles son una gran herramienta para aprender jugando y, lo mejor de todo, compartir esos descubrimientos junto a nuestros hijos e hijas.

Mónica Palacios

Mónica Palacios

Aprendiendo a ser madre, mientras comparto todo lo que aprendo Cuando me dijeron esa típica frase de “Cuando seas madre, tu vida cambiará”, no imaginaba cuánto. Mi hija llegó para cambiarlo todo y hacerme ver que solo quería ser la mejor versión de mí misma para ser la madre que ella necesitaba. La conciliación laboral fue imposible, y pronto supe que no volvería a mi anterior trabajo de profesora de alemán. Comencé a leer y formarme, y sentir la necesidad de compartir todo lo experimentado y sentido con otras madres. Así comenzó Los Cuentos de Mamá, como una voz más de una madre que admite sus errores, aprende, llora y ríe en la tarea más difícil que asumimos al ser madres y padres: la crianza. Los Cuentos de Mamá ha ido creciendo hasta convertirse en una gran comunidad, tanto en las redes sociales, como en el blog. Una comunidad que se nutre de las ideas y propuestas que comparto sobre juego independiente, crianza, libros, manualidades y actividades sencillas con las que seguir fomentando el asombro, la imaginación, la creatividad, la diversión y el aprendizaje de nuestros hijos.

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