Acoso escolar

El acoso escolar se trabaja en casa: ¿cómo hacerlo?

Un 9,4% de los estudiantes que se encuentran en alguno de los cursos de Educación Primaria confiesa haber sido víctima de acoso escolar durante el año 2020 en más de dos ocasiones al mes, según los datos recopilados por Macmillan Education. Según la percepción de los propios alumnos, el curso más castigado por esta problemática es tercero de primaria, con un 13 % de estudiantes que lo ha sufrido alguna vez, seguidos por cuarto de primaria (11%), y segundo (10%). A pesar de la pandemia, que ha limitado las clases presenciales durante todo 2020, el acoso escolar sigue siendo un problema persistente en el sistema educativo español. Los niños ya no se sienten perseguidos únicamente dentro de las aulas; móviles, tabletas y ordenadores provocan que sus acosadores no les dejen tampoco en paz cuando están en casa.

 

Síntomas de que un niño puede estar sufriendo acoso escolar

Pilu Hernández Dopico, maestra y CEO del Pupitre de Pilu, destaca cinco síntomas que pueden hacernos sospechar de que nuestro hijo sufre acoso escolar: “Si se aísla, pone excusas para no ir al cole, deja de comer, lo notas triste o irascible o se vuelve apático”.

Para acabar con el bullying, uno de los métodos que más éxito ha cosechado es el finlandés KiVa. Se centra en influir y concienciar al grupo para que los testigos del abuso no rían las gracias del acosador ni permitan, con su silencio, que continúe. Pero ¿qué pasa cuando nadie ve a nuestro acosador porque nos insulta a través del móvil? Las herramientas de control parental pueden sernos muy útiles en estos casos.En el entorno digital todo sucede de manera rápida e inmediata, incluso el acoso. Todo el mundo tiene un móvil y la facilidad y disponibilidad para causar daño son algunos de los factores que hacen que el ciberbullyingse haya convertido en el problema más relevante que afecta a la infancia y la adolescencia en el entorno online.“Conscientes de este problema, decidimos crear YouPY, una app de monitorización de dispositivos Android. Es la única herramienta del mercado que ofrece las mejores funciones para controlar, incluso, el teléfono de forma remota. No hace falta que seas una persona con experiencia en informática. La app está pensada para que cualquiera pueda aprender a manejarla en solo 5 minutos”, explica Rubén, CEO de YouPY.

Es necesario proteger a los niños de los peligros de Instagram

El estudio Menores e Internet: la asignatura pendiente de los padres españoles elaborado por Qustodio, plataforma de seguridad y bienestar digital para familias, destaca que 2 de cada 3 niños de entre 15 y 17 años utiliza Instagram. Además, casi la mitad (49%) de los que tienen entre 12 y 14 años utiliza esta app en España, pese a que, según nuestras leyes, los menores de 14 años no pueden registrarse en Instagram en nuestro país.

El 40 % de los niños ha sufrido ciberbullying, según un informe de Save the Children, y muchas veces este acoso no se queda en las pantallas. Ante esta situación, Instagram ha desarrollado una herramienta que permite a las víctimas bloquear a los ciberbullies de una forma más sutil para que los comentarios de los acosadores solo sean visibles para ellos, pero no para el acosado, evitando así repercusiones en caso de que ambas personas interactúen en la vida real. Además, La red social está probando una nueva solución de inteligencia artificial capaz de detectar si un usuario está escribiendo comentarios ofensivos en la publicación sobre otra persona y preguntarle si realmente quiere enviar ese mensaje.

En relación a esto, Instagram también es consciente de la tiranía de los 'likes'. Son muchos los adolescentes que basan su autoestima según los likes que tengan en las publicaciones y, por ello, la red social está ocultando el número de likes y reproducciones de vídeo que aparecen a los usuarios. Una medida enfocada a reducir la obsesión por los ‘me gusta’ cuando ven a amigos con una cifra de repercusiones mucho mayor que la suya, aunque, de momento, los usuarios aún pueden ver las interacciones en sus propios posts.

Sin duda, estas medidas son muy útiles para combatir la adicción de los más pequeños a Instagram, pero de poco sirven si los propios padres desconocen la aplicación. Ante esta situación, lo mejor es hablar con los hijos sobre su uso y costumbres siguiendo algunas preguntas como: ¿qué te gusta de Instagram?, ¿conoces a todos tus followers?, ¿cómo te hacen sentir los likes y comentarios?

 

Libros para trabajar el acoso escolar en casa

La maestra Pilu Hernández Dopico recomienda los siguientes títulos para trabajar el bullying con nuestros hijos:

Niños pequeños (hasta 5º de primaria)

  • El club de los valientes: Daniel pensaba que todos los problemas se solucionaban con “la ley del más fuerte”, pero todo cambia cuando aparece Alan…
  • Rojo: Breve y fácil de entender para los más pequeños. Una niña que vive con miedo el delatar al abusón de clase.
  • Todo empezó como una cosa sin importancia. Pablo se sonrojó y era divertido. Pero cuando todo el mundo empezó a reírse de él, ya no era tan gracioso. ¿Cómo se puede parar el bullying?Una historia muy especial que nos habla de los niños que no son suficientemente fuertes para afrontar el acoso escolar.- Yo voy conmigo: un cuento ideal para trabajar con los más pequeños el aceptarse como son. La protagonista se enamora, pero el chico no le hace caso y sus amigos le dicen que se vaya quitando cosas de su aspecto e incluso de su personalidad. Lo que empieza siendo un juego termina no siendo capaz de reconocerse a sí misma.
  • Hoy no juegas: la nueva niña del cole, Emma, es muy dominante y actúa de forma injusta y abusiva con sus compañeros. Les quita el almuerzo, decide quién juega y a qué se juega… Hasta que se enfrentan a ella.

A partir de 6º de primaria

  • El final del paréntesis: Marina ha de cambiar de ciudad junto a su familia de manera repentina. En el nuevo instituto será víctima del bullying.
  • Cara a cara: seguro que alguna vez te has burlado de alguien o has visto cómo lo hacían. Si es así, este es tu libro.
  • Invisible: Habla del acosador, pero también de los que callan, de los que miran hacia el otro lado: compañero, docente e incluso el director del centro. De progenitores demasiado ocupados para atender a sus hijos, de en qué momento dejamos de ser visibles para volvernos invisibles incluso de los propios padres.

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