Actividades de cooperación

Actividades cooperativas para niños

Poco a poco se van incluyendo más actividades de cooperación en los métodos de educación. Y es que, los beneficios que aporta un aprendizaje cooperativo frente a otros sistemas basados en la memorización son mucho más numerosos. Aunque no es una tarea fácil al principio, sí que es de lo más interesante para el profesor y para los alumnos. Veamos algunas ideas.

La educación es más que tratar de acumular conocimientos de memoria. Por eso, los sistemas tradicionales basados en el aprendizaje como algo independiente en el que se potencia el individualismo y el único fin es la adquisición de datos teóricos empiezan a ser desplazados por otro tipo de didácticas que mejoran el entendimiento a nivel social. En este caso hablamos del aprendizaje cooperativo.

El aprendizaje cooperativo y sus beneficios

Se trata de una forma de aprendizaje en la que lo que prima es la colaboración entre alumnos y el trabajo en equipo. En realidad, aprendizaje cooperativo es un término que sirve para abarcar un gran conjunto de métodos y enfoques que tienen como característica común la división de la clase en equipos o pequeños grupos de trabajo.

¿Su objetivo? Estimular el pensamiento, desarrollar las habilidades sociales, potenciar la creatividad… Es decir, favorecer el desarrollo de los niños, pero en todos los niveles, no solo en los puramente teóricos. Eso sí, no se trata únicamente de realizar “trabajos en grupo”, consiste en destacar la participación de los alumnos, donde lo que se busque sea trabajar unidos para lograr unos objetivos comunes.

Ideas de actividades cooperativas

Algo que hay que tener en cuenta es que antes de organizar las diferentes actividades cooperativas como tal, se deben realizar unas sesiones anteriores a ellas para que los alumnos se empiecen a conocer y el profesor también conozca cómo es el grupo en sí. A partir de ahí podemos organizar actividades como las siguientes:

 

Los puzles colaborativos

Hay que dividir la clase en equipos de 4 o 5 niños. Cada grupo tiene que resolver 5 rompecabezas o puzles. Para ello, se le entrega a cada miembro un sobre (en total 5 por grupo) con piezas mezcladas de los puzles. Sin poder hablar para pedir piezas, deben completar los rompecabezas al tiempo que deben estar atentos a las partes que necesitan sus compañeros para acabar su puzle. El equipo que termina antes es el ganador.

Corrección de los deberes en parejas

niñas leyendo
Fuente: iStock

Se trata de dividir el grupo en parejas para antes de comenzar con el temario del día poner en común los deberes que se han realizado en casa. Las parejas deben comparar el proceso que han seguido de forma que si están de acuerdo con lo que han hecho van corrigiendo todas las actividades. Al final el profesor debe indicar de forma breve la resolución correcta para confirmar que las correcciones son las adecuadas.

Resolución de acertijos en grupo

En este caso se trata de que los niños en equipo resuelvan acertijos, de modo que se potencia la resolución de conflictos de manera grupal.

Un ejemplo más que clásico es el del pastor y el río: un pastor tiene que cruzar un río y llegar a la otra orilla con un lobo, una cabra y una lechuga. Pero solo tiene una barca en la que solo pueden subir él y una de las otras tres cosas. Si se lleva la lechuga y el lobo se queda solo con la cabra, este se la come. Si deja sola a la cabra con la lechuga, esta se la come. ¿Qué tiene que hacer para llegar al otro lado?

Lectura por parejas

Puede hacerse en grupo o por parejas. Consiste en que un alumno debe leer un párrafo de un uno de los temas o de un libro de lectura. Al terminar el compañero debe hacer un resumen o nombrar la idea o temática principal del texto que ha leído el primero. Si los dos están de acuerdo deben señalarla y subrayarla, si no lo están, deben debatir hasta que logren tener una idea común.  

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