Niños y tecnología

Alvaro Varona: “la sociedad en la que nosotros vivimos no va a volver y cuanto antes nos demos cuenta viviremos con menos frustración”

El uso y la relación de los niños con la tecnología es una preocupación constante y creciente entre los padres. Alvaro Varona, experto en apps infantiles y creador de Generación Apps, nos da las claves y las herramientas para afrontar este tema.

“¿Cómo controlo el uso que mi hijo hace de la tecnología?”, “¿Debería dejarle tener móvil o es muy pequeño?”, “Me da miedo que utilice las redes sociales”… el uso que los niños hacen de las tecnologías nos preocupa como padres y no tenemos muy claro, en muchas ocasiones, cómo gestionar este tema. Álvaro Varona es padre, experto en apps infantiles, creador de Generación Apps y colaborador de Empantallados.com, por eso, recurrimos a él para aclarar algunas dudas sobre la relación entre los niños y las pantallas.

La preocupación de muchos padres hoy en día es cómo hacer que sus hijos tengan un uso responsable de la tecnología, ¿qué consejos darías para lograrlo?

Para que nuestros hijos tengan un uso responsable de la tecnología lo que hay que intentar es tener algo más de conocimiento que ellos y esto es algo que, a veces, muchos padres no trabajan lo suficiente porque damos por hecho que ellos entienden mucho de este tema y nosotros vamos un poco a remolque. Igual que en otros ámbitos de la vida nos parece que somos prescriptores y somos los que les aconsejamos y guiamos, con la tecnología pasa lo mismo: tenemos que hacer un esfuerzo por ir un poquito por delante de ellos, no se trata de que nos guste el youtuber de moda, o el influencer o la red social del momento, pero sí tenemos que tener conocimiento para poder ayudarles.

En una era en la que los niños son nativos digitales, ¿es buena idea tratar de prohibirles el uso y acceso a esas tecnologías?

Bueno, la prohibición no es el camino, es verdad que la inmersión ha sido muy rápida, nunca había pasado un fenómeno tan rápido: en un plazo de 20 años hemos pasado del discman a consumir música en la nube, por ejemplo, con Spotify, pero está claro que la prohibición no es el camino. Esto ha venido para quedarse, no va a pasar que un día nos levantemos por la mañana y, de repente, haya desaparecido, va a seguir existiendo y lo que tenemos que hacer es acompañar a los niños en este proceso. Siempre decimos que el mejor filtro es la educación, por muchos filtros que pongamos, muchos cortafuegos en el router para que no vean determinados contenidos o para limitarles horas y demás. No se trata de un tema de horas, si no de horas de calidad y no se trata tanto de que pasen mucho o poco tiempo delante de la pantalla, sino de qué están haciendo con esa tecnología y tomar un poco las riendas de la educación digital de los niños. Claramente la prohibición no es, en principio, buena. Puede haber casos en los que sea necesario por algún problema concreto, pero en principio no crea que sea bueno prohibir, es mejor educar y establecer una serie de normas.

¿En qué debemos fijarnos a la hora de elegir apps para niños?

A la hora de elegir apps no hacemos nada distinto a lo que haríamos en otros ámbitos, como cuando vamos a ver una película o a comprarles un libro o a elegir un juguete. Para mí, una parte muy relevante es saber quién está detrás de ese contenido, es decir, igual que una marca audiovisual nos aporta credibilidad o una editorial nos aporta también esa seguridad, en una app pasa lo mismo: debemos enterarnos de quién está detrás, quién lo ha hecho y quién ha fabricado ese producto que vamos a poner en las manos de nuestros hijos. Esto es algo complejo, porque muchas veces son marcas nuevas, empresas que no existían en el mundo off line, pero tenemos que hacer ese esfuerzo por saber quiénes son esos agentes. Una vez identificado esto, unos consejos muy básicos: en función de la edad vamos a elegir un contenido u otro, debemos fijarnos en indicadores como las clasificaciones de edad que aparecen en las stores o los PEGIS* en el mundo de los videojuegos para asegurarnos de que sea correcto para la edad de nuestros hijos, luego debemos ver qué capacidades potencia esa app o juego para que se adapte a los intereses que el niño tenga. Es importante potenciar siempre las apps activas frente a las pasivas: una app pasiva, por ejemplo es YouTube, en la que nos ponemos delante y vemos cosas, que eso no tiene por qué ser malo, los adultos también lo hacemos, vamos al cine o vemos una serie, por ejemplo, pero hay una serie de aplicaciones activas que son para hacer cosas. Muchas acciones pasan dentro del dispositivo y otras pueden pasar fuera con realidad aumentada, con interacción de los objetos que haya alrededor, etc.

*PEGIS (referente europeo en cuanto a clasificación de contenidos de videojuegos).

¿Qué límites debemos poner a los niños para un uso saludable de la tecnología?

Es verdad que no hay una receta que valga para todos, hay que adaptarla a nuestra realidad, a los intereses de nuestro hijo, al momento en el que esté de su desarrollo, no es lo mismo un niño de 4 años que un adolescente, por eso los  límites serían: el temporal (cuánto tiempo se van a poder utilizar las cosas y eso es algo que vamos a tener que establecer con ellos, siempre es mejor que sea un pacto que una imposición. Por ejemplo, dos horas a la semana o cinco o las que sean y luego hay que elegir qué hacemos en esas horas, ya que no es lo mismo estar en YouTube, que usando el móvil, la consola, jugando a Fortnite en el Ipad, etc. Lo importante es que ellos se vean implicados y llegar a ese pacto con ellos es necesario.

También está el límite de contenidos y ahí es muy relevante la educación, es muy importante, cuando son más pequeños, pasar tiempo con ellos navegando en Internet, enseñarles, por ejemplo, la diferencia entre Google imágenes y la página de resultados de búsqueda de Google, saber utilizar YouTube, enseñarles pequeños trucos que van a hacer que tengan ese conocimiento de base…esto es una fórmula, que sería como los ruedines que le ponemos a la bici, por ejemplo. Otra fórmula sería, volviendo al ejemplo de la bici, manejar primero la estabilidad, ya que luego va a ser mucho más fácil y vas a ir más deprisa y esa estabilidad hay que ir dándola cuando son pequeñitos.

¿Qué beneficios pueden tener las apps o los videojuegos para los niños?

Como cualquier otro producto audiosvisual, hay beneficios. Uno de ellos es el puro ocio, el placer de jugar, que a veces se nos olvida. Los niños tienen que jugar y jugar dentro de un entorno digital es también una parte del juego. Es verdad que, tal y como están planteados los videojuegos o muchas de las apps en la actualidad (aunque están diferenciados unos de otros), los videojuegos, hoy por hoy, los entendemos como colaborativos, jugamos en red con jugadores que están en otros sitios y muchas veces esos jugadores son nuestros amigos, muchas veces los niños no aprecian un juego de la misma manera cuando juegan con sus amigos que cuando juegan solos y creo que eso es bueno, porque está haciendo una función que requiere la infancia que es la de hacer grupo, pasar tiempo con iguales. Es muy interesante, por ejemplo, el hecho de que algunas videoconsolas ahora integran chats de voz porque ya no solo están escribiendo en un chat, están hablando, haciendo pactos, manteniendo conversaciones...es positivo porque aprenden a jugar en grupo en un entorno digital.

A nosotros nos pasa en el trabajo que vamos a hacer una videoconferencia y hay gente que no conoce el protocolo de una videoconferencia: no hay que interrumpir, ni hablar por encima de las otras personas…nosotros nunca tuvimos que hacer videoconferencias cuando éramos pequeños y hemos tenido que aprender algo que llegó de repente…tengo mucha curiosidad por saber cómo van a ser estos niños en su trabajo dentro de 20 años cuando hagan videoconferencias, porque yo creo que van a ser unos cracs de la optimización, porque llevan haciendo videoconferencias desde pequeños, tienen una capacidad que están aprendiendo casi sin darse cuenta. Además, los videojuegos también ayudan a desarrollar todo lo que tiene que ver con el manejo de los dedos con el mando de la videoconsola, la posición espacial dentro del juego y, dependiendo de cada juego, pueden potenciar un montón de habilidades distintas: las musicales, lingüísticas, las científicas... las que les vayan interesando a ellos en cada momento. Hay una forma de aprendizaje alrededor de los videojuegos que tenemos a nuestra disposición.

Móvil para los niños, ¿sí o no? ¿A qué edad?

Hay muchos dependes, ya que depende de muchas cosas. Por ejemplo, mi amiga María Zabala, que hace mucho tema de divulgación, dice que el dar el móvil a un niño nunca debe ser un premio a algo, es decir, el móvil es una cosa que llega a tu vida porque sabemos que tarde o temprano va a llegar, podemos dilatar el momento, pero llegará y no debe ser como un premio a unas notas al final de curso, o como regalo en una comunión, ni cosas así, tiene que llegar con naturalidad. Luego puede ser un móvil sin 3G, simplemente con acceso a WIFI, después con un pequeño paquete de datos…vamos aumentando poco a poco. No se trata tanto del móvil como de qué hacen con el móvil. Estamos en un momento en el que pasan cosas “dentro del móvil” que a los padres se nos escapan y nos preocupan, pero debemos darnos cuenta de que también pasaban antes, por ejemplo, en las notitas que nos pasábamos para hablar de uno o de otro en clase mientras el profe hablaba…al final la comunicación en la infancia y en la adolescencia son intrínsecas. Tanto las redes como la comunicación, como dice también Charo Sádaba, encajan como un guante en los niños, porque son sujetos altamente comunicativos.

El móvil lógicamente va a llegar, hay momentos en los que no están preparados, por ejemplo niños con 7-8 años son muy pequeños, ahora mismo tenemos el corte del paso a la secundaria, que puede ser un buen punto, pero no es una receta que valga para todos. Lo importante es tener un para qué: “te doy el móvil porque quiero que estés localizado cuando vas al cole, o porque quiero poder llamarte cuando salgas con tus amigos”, pero que ellos entiendan que hay un objetivo.
El móvil también es un elemento inclusor dentro del grupo, ellos tienen su grupo en Instagram o en WhastApp o en la red que sea y tienen que ser conscientes de que están dentro de una colectividad.

¿Crees que se están perdiendo hábitos como el juego al aire libre por culpa de las tecnologías?

Creo que simplemente la sociedad está cambiando y que la sociedad que nosotros vivimos no va a volver y cuanto antes nos demos cuenta viviremos con menos frustración. Es decir, esa sociedad de jugar a las canicas debajo de casa o jugar a la peonza o estar hasta las 10 de la noche en el pueblo con amigos subiendo a los árboles, hoy por hoy no es así. Podemos vivir frustrados creyendo “¡qué mal está el mundo ahora!” o pensar que el mundo es ahora de otra forma, vamos a enfrentarnos a él y vamos a ver qué cosas buenas existen para potenciar las capacidades de los niños. Que se esté perdiendo el juego al aire libre, probablemente es así, pero no creo que sea por culpa de la tecnología, si no por culpa de muchas cosas: los coches han ganado espacio a los peatones, lo padres somos muchos más desconfiados a la hora de dejar a los niños jugar en la calle…Lo más importante es que los niños quieran seguir jugando y quieren hacerlo y juegan donde les dejamos, como les dejamos en el salón con la consola, pues juegan ahí. Es verdad que a la mínima que pueden juegan en grupo, y eso es algo que no nos esperábamos, hace unos años pensábamos que los niños que están ahí solos jugando a la consola se vuelven muy individualistas y, en el momento que llegaron los juegos en red y los juegos en los que pueden hablar entre ellos, vemos que los niños prefieren eso, no es nada que no hiciéramos antes: si podíamos jugar en grupo a las canicas, en líneas generales, lo preferíamos. Hay una parte que puede ser culpa de la tecnología, pero una parte muy grande es culpa del cambio en el modelo social. La tecnología es una parte más en todo eso, pero no creo que sea la causa.

¿Qué es un uso adecuado de la tecnología?

Un uso adecuado de la tecnología es un uso que no atente contra los demás, es decir, no utilizar la tecnología para hacer el mal, que creo que en eso tenemos que insistir mucho a los niños. Es un uso en el que yo me sienta realizado individualmente: yo soy yo, independientemente de que esté pasando fuera de la pantalla o dentro, que pueda defender algo que haya dicho en la red y fuera, no escondiéndonos detrás de un avatar, yo soy el mismo en todos los lugares y eso es, para mí, un uso responsable. Y después utilizarla para vitaminar y potenciar nuestra vida, porque hay cosas que son mejor con la tecnología que sin ella y hay que enseñarles ese uso positivo de la tecnología a los niños.

foto firma

Cristina Cantudo

Soy periodista y mi pasión es comunicar, conectar con la gente y convertir en palabras las ideas. Soy amante de la lectura, la poesía, me encanta viajar, descubrir y aprender. Intentaré compartir con vosotros todo lo que me resulte interesante y emocionante.

CONTINÚA LEYENDO