Crecimiento de la niña

Anemia durante la pubertad femenina, ¿es normal?

Durante la pubertad, tras la llegada de la menstruación, es común que la niña sufra anemia por deficiencia de hierro. Incluso puede ser habitual que el niño, debido al crecimiento tan rápido, también la sufra.

La anemia significa que la sangre no tiene la suficiente cantidad de glóbulos rojos, unas células que transportan oxígeno desde los pulmones al resto de tejidos y órganos del cuerpo. Existen muchos tipos de anemia, aunque la causada por una deficiencia de hierro es una de las más comunes, en especial durante pubertad femenina, cuando la llegada de la menstruación puede ocasionar que el cuerpo de la adolescente no tenga el suficiente hierro para la producción de glóbulos rojos.

Pero, ¿cuál es la conexión entre el hierro y los glóbulos rojos? En el interior de cada glóbulo rojo nos encontramos con una proteína, conocida con el nombre de hemoglobina. Ésta es la encargada de transportar oxígeno a cada célula de nuestro cuerpo. El oxígeno, como probablemente sepas, es una fuente esencial de energía para cada una de las células.

El hierro, efectivamente, forma parte de la hemoglobina. Y la mayor parte del hierro en nuestro cuerpo la encontramos en la hemoglobina, así como en una proteína similar en el músculo, conocida con el nombre de mioglobina.

El hierro entra en nuestro organismo a partir de los alimentos que consumimos, y sale del cuerpo principalmente cuando sangramos. El sangrado provoca la pérdida de glóbulos rojos, y además de una enorme cantidad de hierro.

Es por este motivo por el que las adolescentes tienden a ser particularmente susceptibles a la anemia por deficiencia de hierro, especialmente a partir del momento en el que comienzan a tener un sangrado menstrual mensual. Y a esto se le une su incapacidad para que el organismo pueda ser capaz de almacenar tanto hierro.

Esto significa que, prácticamente cada mes, pierden no solo sangre con cada menstruación, sino también hierro. Así, si la niña no come la suficiente cantidad de alimentos ricos en hierro lo más común es que, luego, con el paso del tiempo, acabe por desarrollar deficiencia de hierro.

Lo mismo ocurre con los chicos. El rápido crecimiento, asociado con la pubertad, puede igualmente conducir a una deficiencia de hierro.

¿Cuáles son los síntomas asociados a la deficiencia de hierro?

A menos que el problema sea grave, o se extienda en el tiempo, lo más habitual es que los síntomas de la anemia por deficiencia de hierro no sean demasiado evidentes. De hecho, cuando la adolescente no recibe suficiente hierro, la cantidad de hierro en el cuerpo empieza a disminuir, afectando primero a la función tanto muscular como cerebral, puesto que su cuerpo está utilizando todo el hierro disponible para la producción de hemoglobina.

De esta manera, cuando los niveles de hierro continúan disminuyendo, el cuerpo acabará por producir menos glóbulos rojos, lo que finalmente acabará por provocar anemia.

Si los síntomas aparecen, los más comunes asociados con la anemia por deficiencia de hierro incluyen:

  1. Debilidad, cansancio y fatiga.
  2. Piel pálida, en especial alrededor de las uñas, las manos y los párpados.
  3. Latidos cardíacos rápidos.
  4. Respiración mucho más rápida.
  5. Poco apetito.
  6. Irritabilidad.
  7. Mareos o aturdimiento.

¿Cómo se diagnostica?

Tanto en niñas mayores, como en adolescentes, el médico puede revisar los niveles de hierro en sangre a través de la realización de un análisis de sangre, y dependiendo directamente de los síntomas que tenga.

¿Cómo se trata?

Si a través del análisis de sangre se descubre que la niña tiene anemia por deficiencia de hierro lo más normal es que se trate con suplementos de hierro, los cuales se toman por vía oral durante algunos meses, hasta que los niveles de hierro se restablecen y vuelven a su normalidad. Por este motivo lo más común es que el médico realice análisis de sangre de seguimiento, con el fin de asegurarse de que la anemia haya desaparecido, o que al menos, esté mejorando.

Por otro lado, debes tener en cuenta que el hierro se absorbe mejor cuando se administra entre comidas, de ahí que lo más aconsejable sea tomar el suplemento a media mañana, entre el desayuno y el almuerzo, o a media tarde, entre el almuerzo y la cena.

Además, la vitamina C facilita que el cuerpo absorba el hierro mucho mejor. Así, puede funcionar mejor cuando se consume junto con alimentos o bebidas con alto contenido en vitamina C, como las frutas, verduras y el zumo de naranja.

Eso sí, el calcio hace que sea más difícil su absorción, por lo que no debe tomarse el suplemento de hierro con leche.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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