Hermanos

Cómo evitar que los hermanos se peleen

Las peleas entre hermanos son absolutamente normales. Pero, siempre, es muy útil disponer de algunas estrategias sencillas que nos ayuden a intermediar y evitarlas cuando sea necesario.

Cómo evitar que los hermanos se peleen
Foto: Istock

Todos los padres sueñan con que sus hijos tengan una relación maravillosa entre ellos, pero lo cierto es que la rivalidad entre hermanos se convierte, en realidad, en una parte natural del crecimiento.

Es más, las peleas entre hermanos son absolutamente normales y cotidianas. De hecho, si tenemos hermanos/as es muy probable que recordemos algunas discusiones o peleas con ellos cuando éramos pequeños (y no tan pequeños). Y si tenemos más de un hijo/a, es posible que hayamos tenido que ser árbitro de peleas y rivalidades entre hermanos.

El hecho es que, incluso las mejores relaciones entre hermanos, también pueden tener sus momentos de fricción y conflicto. 

Como manifiestan los especialistas, los desacuerdos y pequeñas riñas entre hermanos pueden proporcionar varias ventajas, como perfeccionar determinadas habilidades sociales, como el compromiso y la negociación. 

Pero también pueden tener alguna que otra desventaja. Y es que las peleas frecuentes e intensas aumentan el riesgo de ansiedad y depresión en los niños. Y, además, pueden acabar disminuyendo su autoestima

De hecho, los investigadores han descubierto que los hermanos que luchan constantemente tienden a presentar luego una mayor propensión a participar en comportamientos delictivos en la edad adulta, incluyendo el uso de drogas. 

No obstante, lejos de causar alarmismo, el riesgo de que este tipo de actitudes y situaciones sucedan en la etapa adulta son, en realidad, muy bajas. Y aunque es cierto que los padres pueden llegar a alarmarse al escuchar que la forma en que sus hijos interactúan entre sí desde el principio suele ser constante y cada vez más intensa a medida que crecen, existen una serie de pautas que son muy útiles.

¿Por qué se pelean los hermanos?

Causas de las peleas entre hermanos
Foto: Istock

En realidad, son muy variadas las causas que pueden llevar a que los hermanos se peleen entre ellos: desde tener hambre a estar cansados, aburridos o porque, simplemente, desean recibir la atención de mamá o de papá.

Entre los niños más pequeños, las peleas entre hermanos pueden ocurrir porque no conocen la forma oportuna y adecuada de expresar sus sentimientos y de, sobre todo, expresar aquello que les molesta. Por este motivo, los niños pequeños recurren a golpear y a morder, y los mayores lanzan de forma más o menos impulsiva declaraciones que realmente no quieren decir (o no piensan realmente).

Qué podemos hacer para evitar las peleas entre hermanos

Evitar que las peleas empiecen

No hay duda: la forma más segura de promover la armonía entre hermanos es, en primer lugar, evitar que las peleas estallen. Y, como señalan muchos expertos, es recomendable referirnos a nuestros hijos como un equipo tan a menudo como sea posible. Esto proporciona a los padres, además, el hábito de elogiar sus interacciones positivas.

Y es que aquellos hermanos que sienten que están trabajando juntos, en lugar de ser oponentes, por lo general tienden a ayudarse los unos a los otros. Por este motivo, es muy importante establecer situaciones y actividades en las que los hermanos/as unan sus fuerzas, como hacer un bizcocho, construir un fuerte o, simplemente, jugar juntos.

Ampliar el vocabulario emocional

¿Sabías que, cuantas más palabras tenga un niño para describir sus sentimientos, más probabilidades tendrá de ser capaz de mantener la calma? Por ejemplo, en lugar de gritarle, es importante hablar de emociones más allá del enojo, la tristeza y la felicidad, de forma que nuestros hijos puedan ser capaces de hablar acerca de lo que les molesta o no les gusta.

Y una buena manera de conseguirlo es expresando cómo nos sentimos, aunque nos encontremos “molestos”, “decepcionados” o “confundidos”. Les enseñaremos a nuestros hijos nuevas palabras con las que expresar aquello que están sintiendo. Y se convertirá en el primer paso para aprender a manejar sus emociones.

Tratar de mantener la distancia

Cuando nuestros hijos/as están peleando entre ellos, debemos asegurarnos de observarlos en la distancia, intentando mantener la calma en todo momento. Luego, es conveniente hacerles saber que nos gustaría que resolvieran el conflicto por su cuenta (pero que estamos felices de ayudarlos si es necesario).

Eso sí, en caso de que uno de nuestros hijos sea verbalmente abusivo, golpea, muerde o destruye los juguetes u objetos del otro, sí deberíamos intervenir. Y, para muestra, un estudio publicado hace algunos años en Pediatrics, cuyos autores encontraron que los niños que insultan, burlan, abofetean o empujan a sus hermanos pueden llegar a causar tanto daño mental y físico como el bullying escolar.

En cualquier caso, debemos recordar que nuestros hijos aún están aprendiendo el arte de la resolución de conflictos, que supone escuchar, expresarse con calma, validar otras perspectivas y, sobre todo, llegar a un acuerdo. Un enfoque que, sobre todo, requiere tiempo y energía. Pero no hay duda: la recompensa vale la pena.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

Vídeo de la semana

Continúa leyendo