Psicología infantil

Cómo explicar a un niño qué es un psicólogo

¿Necesitas acudir a la consulta de un psicólogo con tu hijo/a y no sabes muy bien cómo explicarle quién es y qué hacer? Úrsula Perona te descubre todo lo que tienes que saber sobre ello.

Si te encuentras en la situación de que tienes que llevar a tu hijo al psicólogo, quizás tienes dudas sobre si decirle o no a dónde vais a ir, o de cómo decírselo. En este sentido, puedes caer en el error de no decirle nada o, por el contrario, darle demasiadas explicaciones.

Es una duda recurrente que me planteáis los padres en consulta.

Cómo explicar qué es un psicólogo
Foto: Istock

Si decides no decirle a tu hijo que vais a ir al psicólogo, puedes tener un problema añadido. Los niños son muy listos y tu hijo enseguida va a descubrir que el psicólogo no es una especie de maestro o de pediatra, como a veces algunos padres quieren hacer ver. En consecuencia, esto puede hacer que tu hijo se sienta engañado. Además, la incertidumbre le puede generar miedo o ansiedad.

Por otro lado, si das demasiada información o con demasiada antelación, puede que empiece a darle muchas vueltas y angustiarse, puede hacerse una idea equivocada de lo que le espera y tener mucho tiempo para pensar en ello.

Por ello, antes de ir a una primera visita con un psicólogo, es importante que tu hijo sepa qué es un psicólogo, qué hace y qué tipo de problemas le puede ayudar a superar.

¿Qué tipo de problemas infantiles trata el psicólogo?

En primer lugar, podemos explicarle que un psicólogo es una persona que nos ayuda a resolver nuestros problemas. Es el “médico” de las emociones. Les suele servir mucho ponerles algunos ejemplos:

Un psicólogo te puede ayudar si:

  1. Sufres situaciones desagradables en el colegio: se meten contigo, te sientes acosado o humillado.
  2. Tienes problemas académicos: no sabes cómo estudiar; estudias, pero luego no sacas buenas notas o suspendes; no comprendes las matemáticas o lo que lees, por ejemplo.
  3. No te sientes integrado en tu grupo de amigos.
  4. Tienes algún tipo de miedo o fobia: miedo a dormir solo en tu habitación, miedo a la oscuridad o miedo a dormir con la luz apagada, por ejemplo.
  5. Te haces pipí en la cama mientras duermes.
  6. Te cuesta seguir las normas y portarte bien, o te alteras con facilidad.
  7. Tienes manías o hábitos nerviosos como tics, por ejemplo.

Igual que cuando estamos enfermos vamos al pediatra, cuando estamos tristes o tenemos algún miedo o preocupación, vamos al psicólogo.

Otro aspecto que podemos aclararle es qué van a hacer durante las sesiones, dónde van a esperar los padres, el tema de la confidencialidad si ya son más mayorcitos…

¿Cómo ayuda el psicólogo a un niño a superar sus problemas?

Es necesario que le aclares a tu hijo que el psicólogo no tiene una varita mágica para solucionar sus problemas, sino que va a ser él mismo quien trabaje para resolverlos.

En realidad, el papel del psicólogo es el de guiarle y ayudarle a que tenga las estrategias suficientes para hacer frente a esos problemas.

De esta manera, gracias a la ayuda del psicólogo, tu hijo va a sentirse más tranquilo ante las dificultades que la vida le presente, porque va a aprender cómo afrontar los problemas.

Qué es y para qué sirve un psicólogo infantil
Foto: Istock

Por otra parte, también es conveniente que expliques a tu hijo que en esa primera sesión de terapia el psicólogo le pedirá que explique las dificultades y problemas con los que se encuentra.

Es importante que tu hijo identifique su motivo de consulta. Por lo general, los niños suelen tener buena capacidad de autoconocimiento y son conscientes de los problemas que tienen, más de lo que pensamos. Pero esto dependerá de cada caso, a veces el motivo de consulta es algo que avergüenza al niño, y en ese caso es mejor tal vez no poner el foco sobre ese asunto.

Explica a tu hijo que no debe sentirse avergonzado ni temeroso de compartir aspectos íntimos con el psicólogo. El psicólogo es un profesional que va a mantener confidencialidad sobre lo que cuente en consulta, va a tratarle con respeto y nunca le va a juzgar.

Por último, indica a tu hijo que junto con el psicólogo establecerá unos objetivos a conseguir y los irán trabajando en las sesiones de terapia.

Debes adaptar este último punto a la edad de tu hijo: si es muy pequeño no hace falta darle tanta información, sin embargo, a partir de los 9/10 años suelen estar más suspicaces y por tanto necesitan más información.

Tu hijo tiene que quedarse con la idea de que ir al psicólogo no es nada malo. Al contrario, el psicólogo es un profesional que le puede ayudar a mejorar su bienestar.

Úrsula Perona

Úrsula Perona

Úrsula Perona es psicóloga infanto juvenil y mamá de 3 hijos. Lleva más de 15 años tratando a pacientes de todo el mundo, estando especializada en psicopatología en infancia y adolescencia. El asesoramiento a padres es otra de sus pasiones, pues concede especial atención a la impronta que los padres dejan en los hijos. Es colaboradora habitual en medios de comunicación nacionales de prensa y televisión. Docente universitaria, traslada su experiencia en el campo clínica a los estudiantes de psicología de la Universidad Católica de Murcia. Ha escrito dos libros de divulgación para padres: 'Hijos de Alta Demanda,' y 'Niños altamente sensibles'.

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