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Autoestima infantil

Cómo mejorar la superación personal en los niños

Una buena autoestima es fundamental para el desarrollo personal de los niños/as, desde que todavía son pequeños, ya que les ayudará a afrontar mejor los problemas cotidianos propios del día a día, y a responder mejor tanto a las metas y sueños que se propongan, como a avanzar cuando no los consigan.

Tal y como opinan muchos expertos, aquellos niños que tienden a involucrarse en la superación personal a una edad más temprana, lo más probable es que experimenten muchísimas ventajas a lo largo de toda su vida. 

Y es que tener sentimientos positivos de sí mismo se convierte en uno de los mejores regalos que los padres pueden darles a sus hijos. No en vano, los niños con una autoestima alta se sienten amados y competentes, y como muestran muchos estudios, se convierten en personas felices y productivas.

Desde que nacen, los niños aprenden nuevas habilidades, y lo hacen a un ritmo ciertamente vertiginoso. Y, a su vez, adquieren la confianza necesaria para poder utilizarlas. De esta manera, y a medida que los niños crecen y maduran, esa confianza termina siendo tan importante como las propias habilidades en sí mismas.

Para prosperar en su día a día, los niños necesitan tener confianza en sus propias capacidades. Y, a la vez, saber que pueden manejar la situación siempre que no tengan el éxito esperado en algún momento concreto. Si experimentan el autodominio, y se recuperan del fracaso, desarrollan una confianza sana en sí mismos.

Cómo preparar a los niños para que se sientan capaces (y aprovechen al máximo sus habilidades)

Convirtiéndonos en un buen modelo de confianza

Los niños que ven que sus padres abordan nuevas tareas con optimismo y con muchísima preparación acabará convirtiéndose en el mejor de los ejemplos, aún cuando no mantengamos esa autoconfianza del todo (y creamos incluso internamente que no seamos capaces de hacerlo).

Evidentemente, esto no significa que debamos fingir que somos perfectos. Pero sí es conveniente no centrarse en la ansiedad que nos ocasionan las cosas que no podemos hacer, y únicamente en las cosas positivas que estamos haciendo para prepararnos.

Hacerles saber que nadie es perfecto

Es fundamental explicarle al niño/a que nadie espera que sea perfecto. Porque a fin de cuentas nadie lo es. En este sentido, la forma en que reaccionamos ante las decepciones y los errores de nuestro hijo influirán también en la forma como reaccionen.

Evitar enfadarnos por los errores

Es fundamental que los niños entiendan que todos cometemos errores, y que lo más importante es siempre aprender de ellos, no insistir en ellos. 

Aquellas personas seguras de sí mismas no permiten que el miedo a un nuevo fracaso acabe interponiéndose en su camino. No porque estén seguras de que nunca fallarán, sino porque saben cómo afrontar los nuevos reveses que puedan surgir, y además, han aprendido a hacerlo con calma. 

Permitir que los niños fracasen

Al igual que no es conveniente enfadarnos por los errores, y aunque se trate de algo absolutamente natural proteger a nuestros hijos del fracaso, la prueba y error se convierte en la mejor forma para que los niños aprendan. Así, no alcanzar una determinada meta que se hayan podido marcar se convierte incluso en la mejor forma de que descubran que no se acaba el mundo. Y que pueden seguir intentándolo.

También es aconsejable estimularlos para que puedan realizar un mayor esfuerzo, lo que les resultará todavía más útil cuando sean adultos.

Fomentar la resolución de problemas

Para muchos padres es tentador solucionar los problemas de nuestros propios hijos/as. Pero gestionar sus actividades y rescatarlos desde la primera señal de lucha acaba convirtiéndose en un flaco favor.

Ya sea que muestren preocupación por no poder hacer las tareas de la escuela a tiempo, o porque los deberes de matemáticas sean demasiado difíciles, es conveniente preguntarle primero qué puede hacer al respecto.

En este momento, es esencial mostrarle que tiene diferentes opciones sobre cómo responder a ese problema, y hablarle acerca de las distintas formas de resolver un único problema. Dado que los niños con buenas habilidades para resolver problemas se sienten empoderados para abordar cualquier otro problema que surja, cada problema se convertirá en una oportunidad para mejorar.

Ayúdales a encontrar su pasión y a probar cosas nuevas

En lugar de concentrar todas las energías en aquello en lo que ya destacan, es esencial que los niños adquieran nuevas habilidades, lo que les ayudará a sentirse capaces y confiados de que, en un futuro, pueden abordar cualquier cosa y cualquier problema que se les presente a lo largo de la vida.

Explorar sus propios intereses también puede ser de muchísima ayuda para que desarrollen un sentido de identidad, que, en definitiva, se convierte en algo esencial para que desarrollen confianza. 

La importancia de establecer metas

Articular metas, independientemente de que sean pequeñas o grandes, y conseguirlas, hace que los niños se sientan fuertes y confiados en sí mismos. Es esencial ayudar a nuestros hijos a convertir sus sueños y deseos en metas viables. Por ejemplo, puede ser útil elaborar una lista de cosas que les gustaría conseguir y lograr.

Y, posteriormente, practicar dividiendo esos objetivos a más largo plazo, en puntos de referencia que sean más realistas. Con ello no solo conseguiremos validar sus propios intereses, sino que los ayudaremos a la hora de que puedan aprender nuevas habilidades, necesarias para alcanzar todas sus metas a lo largo de la vida.

Es perfectamente saludable que los niños trabajen de forma constante hacia conseguir nuevas metas. Ayudarle a identificar esas nuevas metas es fundamental, sobre todo aquellas que sean desafiantes, pero alcanzables.

Celebrar el esfuerzo (no solo los logros)

Si bien es cierto que elogiar a los niños por cada uno de sus logros es fundamental, también es de vital importancia hacerles saber que estamos orgullosos de sus esfuerzos, independientemente de cuál haya podido ser el resultado.

Debemos tener en cuenta que, especialmente entre los más pequeños, es necesario mucho trabajo para el desarrollo de nuevas habilidades, por lo que no siempre los resultados son inmediatos. Por tanto, es esencial hacerles saber que valoramos el trabajo que están llevando a cabo, ya sean adolescentes aprendiendo a tocar el piano por sí mismos, o niños pequeños construyendo casas con bloques.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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