Desarrollo del niño

Cómo usar el elogio para fomentar buenas conductas en nuestros hijos

¿Sabías que nuestras palabras pueden ser muy útiles para cambiar el comportamiento de nuestros hijos? Te descubrimos cómo usar el elogio para fomentar conductas positivas en los más pequeños.

Cómo usar el elogio para fomentar buenas conductas en nuestros hijos
Foto: Istock

El elogio es una estrategia de disciplina, simple pero efectiva, que promueve un mejor comportamiento. En este sentido, hacerle saber a nuestro hijo que está siguiendo las reglas, o decirle que apreciamos que las siga, será de mucha ayuda a la hora de motivarlo para continuar haciendo un buen trabajo.

Elogiar a nuestro hijo significa felicitarlo por las cosas que hace bien. Aunque es cierto que encontrar palabras de aliento para los niños puede llegar a ser algo complicado. Por suerte, las palabras de aliento para los más pequeños, cuando son utilizadas de manera correcta, pueden ejercer un impacto positivo poderoso.

Como padres amamos profundamente a nuestros hijos, y nos gustaría que se sintieran bien consigo mismos, sociales, amados por todos y, además, que tengan un nivel de confianza adecuado. Sin embargo, los expertos saben que demasiados cumplidos podrían influir negativamente en su desarrollo emocional.

No obstante, señalar cuando nuestro hijo está siguiendo las reglas, o decirle que apreciamos que las esté cumpliendo, podría ser de bastante utilidad para motivarlo. Pero, ¿por dónde debemos empezar?

Atención positiva

Podríamos imaginarnos de pie en un cuarto con cuatro niños. Tres de los niños juegan tranquilamente, pero el cuarto corre y salta sobre los muebles, tirando las cosas al suelo. ¿Qué niño podría ser más probable que acabe llamando nuestra atención? Evidentemente, como ocurriría con la mayoría de los padres, lo más común es prestar más atención al niño que se porta mal.

Pero, ¿y si elogiamos a los niños que estaban jugando tranquilamente? Esto podría cambiar toda la situación. Bastaría, por ejemplo, con decir: “Vaya, me encanta la forma en que estáis sentados jugando tranquilos”. Esto podría ser de utilidad para motivar al niño que se encontraba saltando encima de los muebles a seguir el ejemplo del resto.

Buenas conductas en niños
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A pesar de ser lo más sencillo, en realidad es fácil dejar que los buenos comportamientos, a menudo, acaben pasando desapercibido. Y cuando los niños, independientemente de la edad que tengan, no reciben atención, es común que hagan todo lo necesario para llamar la atención. Y, en ocasiones, eso significa portarse mal.

Cuando le prestamos atención positiva a nuestro hijo por su buen comportamiento, será mucho menos probable que se porte mal.

¿Cuáles son los beneficios de los elogios?

Los elogios, o alabanzas, pueden fomentar una amplia variedad de buenos comportamientos. Y en realidad es más sencillo de lo que parece: basta con observar con paciencia a nuestro hijo y señalarle cuando se esté portando bien. Así, el refuerzo positivo lo alentará a continuar portándose así.

Pero, ¿cuáles son los beneficios que pueden surgir por estos comportamientos?:

  • Cumplimiento: Elogiar al niño por escuchar las instrucciones y seguir las reglas puede ser muy útil. Y, para conseguirlo, es esencial prestar atención a nuestro hijo cuando se entretenga o juegue tranquilamente.
  • Esfuerzo: Cuando el niño está aprendiendo una nueva habilidad, los elogios pueden animarlo a seguir intentándolo, por lo que continuará esforzándose en conseguir lo que se propone. Y es que esto aumentará su motivación para seguir intentándolo.
  • Comportamiento prosocial: Elogiar a nuestro hijo cuando comparte un juguete con sus amigos o con un hermano, o usar palabras amables, puede ser útil para que también repita estos comportamientos con los demás.

¿Cómo hacer que el elogio sea efectivo?

Como indican los expertos, tanto el elogio como la atención positiva son saludables cuando se proporcionan de forma apropiada, sin excesos. Pero, ¿cómo hacerlo?:

Ofrecer comentarios frecuentes e inmediatos

Es importante realizar alabanzas o elogios frecuentes, por ejemplo, cuando nuestro hijo/a ha realizado algo bien por su cuenta (o al menos lo ha intentado), está jugando en silencio durante un período más o menos prolongado de tiempo, o cuando está trabajando duro en un proyecto durante toda la tarde.

Hacer el elogio específico

En lugar de decir “Bien hecho”, podríamos decir: “Buen trabajo arreglando tu habitación justo cuando te lo pedí”. Esto ayudará a dejar en claro que estamos elogiando su cumplimiento inmediato.

Es esencial no elogiar el resultado, sino el esfuerzo

¿Sabías que la alabanza puede ayudar a desarrollar una autoestima todavía más saludable cuando, por ejemplo, la utilizamos con la finalidad de señalar el esfuerzo de nuestro hijo?

En lugar de alabar o elogiar a nuestro hijo por conseguir un 10 en la tarea, debemos elogiarlo principalmente por su disposición a hacerla y / o estudiar para el examen.

La importancia de evitar las etiquetas

Incluso cuando son positivas, las etiquetas no son siempre una buena idea. Si nos referimos a nuestro hijo/a como “una estrella del baile” o como “pequeño genio”, podemos hacer que piense que eso es todo por lo que son conocidos.

La clave está en concentrar los elogios en su comportamiento, y nunca en sus rasgos.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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