Obesidad infantil

Estas son las consecuencias de la obesidad infantil en la etapa adulta

El sobrepeso y la obesidad infantil han aumentado en todo el mundo y han pasado a ser un serio problema de salud pública: “La gran epidemia del siglo XXI”.

El estudio ALADINO de 2019-relativo a niños y niñas de entre 6 y 9 años- refleja que un 58,5% de escolares se sitúa en valores de normopeso y el 40,6% tiene exceso de peso. De los niños y niñas con exceso de peso, el 23,3% está en niveles de sobrepeso y el 17,3% sufre obesidad.

Consecuencias de la obesidad infantil
Foto: Istock

Según la Organización Mundial de la Salud, la obesidad y el sobrepeso han alcanzado caracteres de epidemia a nivel mundial. Más de 1.900 millones de personas adultas tienen sobrepeso y, de ellas, 650 millones eran obesas en 2016. 41 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso o eran obesos y más de 340 millones de niños y adolescentes (de 5 a 19 años) tenían sobrepeso u obesidad.

Si se mantienen las tendencias actuales, la previsión es llegar a los 70 millones de menores con sobrepeso u obesidad en 2025.

¿Qué consecuencias puede tener la obesidad infantil en el futuro?

La obesidad en la infancia condicionará la calidad de vida en la edad adulta. Los niños con sobrepeso u obesidad tienen menos resistencia al ejercicio, pueden padecer problemas respiratorios (por ejemplo, suelen roncar más por la noche) y si tienen un exceso de peso importante, incluso pueden padecer problemas en huesos y articulaciones.

También encontraremos la tensión arterial elevada, niveles altos de colesterol en sangre, así como de azúcar, esto último aumenta el riesgo de diabetes. Aunque puede que las consecuencias no se noten en la infancia, estas alteraciones pueden ocasionar enfermedades cardiovasculares en la edad adulta.

Es importante señalar que incluso en niños con obesidad podemos encontrar carencias o déficits de ciertos nutrientes o vitaminas, ya que, el hecho de que les sobre peso no quiere decir que coman en demasía alimentos saludables, frutas y verduras, sino más bien lo contrario.

¿Qué factores se relacionan con la aparición de obesidad infantil?

El ocio sedentario está claramente relacionado con el aumento de obesidad infantil en las últimas décadas. En este último estudio ALADINO 2019 se constata un aumento notable del porcentaje de niños que dedican más de tres horas diarias a ver televisión, o jugar con consolas y tablets.

En este estudio también se observa una diferencia en la incidencia de obesidad infantil atendiendo al nivel socioeconómico. Existen diferencias importantes entre aquellas familias con rentas más altas y estudios universitarios y otras familias con rentas bajas y menor nivel de estudios.  Concretamente de este estudio se desprende que las familias con ingresos inferiores a 18.000 euros y cuyos progenitores no tienen estudios superiores ni trabajo remunerado conforman el colectivo más vulnerable para sufrir exceso de peso.

¿Y cuáles podrían ser las causas de estas diferencias? Pues sabemos que estos niños y niñas tienen peores hábitos alimentarios, como los siguientes: acuden más a establecimientos del tipo fast food, toman menos fruta diaria y consumen golosinas con más frecuencia. Por otro lado, los niños pertenecientes a familias con rentas superiores a 30.000 euros y con estudios universitarios suelen seguir la dieta mediterránea, con un consumo diario de frutas, verduras, legumbres y pescado y donde el aceite de elección es el de oliva.

Otro factor a tener en cuenta es la obesidad o sobrepeso de los padres. Si los padres sufren exceso de peso es más probable que sus hijos también presenten este problema, principalmente por dos motivos: el primero es porque, en general, los hábitos de alimentación de los padres no son saludables y, por tanto, los de sus hijos, tampoco lo serán.

Qué podemos hacer ante la obesidad infantil
Foto: Istock

Y en segundo lugar, estos padres no suelen ver el sobrepeso como un problema de salud, tienden a minimizarlo o sencillamente, su alarma ante los kilos de más salta más tarde.

En este estudio de 2019 se observa que el 88,6% de los padres de escolares con sobrepeso no lo perciben como tal. La cifra se sitúa en un 42,7% cuando se trata de obesidad y en el 19,1% cuando el niño o niña sufre obesidad severa.

Cinco puntos para prevenir la obesidad infantil

  1. Comer variado, saludable y en las cantidades adecuadas a la edad del niño.
  2. Planificar un menú familiar sano. 
  3. Beber solo agua evitando bebidas azucaradas incluidos los zumos y/o bebidas energéticas
  4. Evitar las chucherías, bollería industrial y exceso de azúcar en la dieta.
  5. Realizar actividad deportiva a diario y limitar el tiempo dedicado a las pantallas.
Carmen de la Torre

Carmen De La Torre Morales

BIO: Licenciatura en Medicina por la Universidad de Córdoba, Especialidad en Pediatra en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Máster en Urgencias Pediátricas por la Universidad de Sevilla. Experiencia de 12 años en la consulta de Pediatría. Creadora de contenidos en YouTube e Instagram.

Continúa leyendo