Educación del niño

¿Cuál ha sido el impacto de las clases a distancia en los niños?

Después de un año de pandemia de coronavirus, tras la cancelación de las clases escolares y la vuelta a las presenciales, los expertos investigan cuáles han sido los efectos del aprendizaje a distancia en los niños.

La llegada del SARS-CoV-2 (nuevo coronavirus) a nuestras vidas supuso un cambio radical en nuestro día a día. De repente, de la noche a la mañana, las clases escolares y universitarias fueron suspendidas, nos confinamos en casa, y lo que parecía duraría solo unas pocas semanas ha acabado convirtiéndose en una pandemia global que ya va para un año y medio.

En esos primeros días de confinamiento domiciliario tanto los alumnos como los profesores tuvieron que empezar a hacer uso de las distintas herramientas online disponibles para aprovechar al máximo las ventajas ofrecidas por la educación a distancia, algo que, en muchos casos, no fue sencillo, especialmente para los niños más pequeños.

Así, en distintos grados, la mayoría de los niños en todo el país (y en el mundo en general) tuvieron que dedicar una gran cantidad de tiempo a la escuela desde casa. Y, también en general, tanto las investigaciones como los diferentes informes que se han publicado desde entonces, nos indican que muchos niños hicieron frente a desafíos importantes.

Es más, los expertos aún no comprenden de forma completa cuáles pueden ser los impactos, duraderos, de la educación y el aprendizaje a distancia. Pero la investigación en curso sí ofrece cierta información acerca de cuáles pueden ser los efectos del aprendizaje a través de un ordenador en casa, especialmente para varios grupos de estudiantes.

Empezando por el principio: cómo la pandemia de coronavirus cambió la educación presencial en todos los niveles educativos

Antes de empezar, es importante recordar algunos de los desafíos extraordinarios a los que se enfrentaron, en un principio, muchos estudiantes durante el aprendizaje a distancia.

Y es que, a la finalización apresurada de las clases presenciales, se le unió una situación extremadamente convulsa y preocupante, incluida la enfermedad familiar (y en algunos casos la pérdida de seres queridos), la pérdida del trabajo de los padres, la inseguridad financiera, el estrés crónico y la incertidumbre, unido a la pérdida de la normalidad y, sobre todo, a la pérdida de las actividades y conexiones sociales.

No en vano, los maestros, los padres y los propios estudiantes tuvieron que hacer frente a descubrir cómo llevar a cabo una escuela en cuarentena, y una educación cien por cien a distancia, en un momento en el que nada estaba previsto, ni mucho menos organizado. 

No hay duda que el aprendizaje remoto ha tenido un gran impacto en muchos niños, y sus familias. Por ejemplo, algunos padres tuvieron que dejar sus trabajos para ayudar a supervisar el aprendizaje de sus hijos. Mientras que, otras familias, tuvieron que dejar a sus hijos en casa sin la debida supervisión mientras iban a trabajar.

El impacto de la educación a distancia en lo académico

Como manifiestan muchos expertos, los problemas técnicos, prácticos y sociales a menudo han obstaculizado el aprendizaje a distancia. Por ejemplo, problemas con la conexión a internet o cualquier otro problema tecnológico en ocasiones han generado dificultades para iniciar sesión, o interrumpían las presentaciones del maestro.

Por otro lado, muchos estudiantes optaban por mantener sus cámaras apagadas, lo que significaba básicamente que todos miraban una cuadrícula de rectángulos en color negro, en lugar de las caras de sus compañeros de clase. A lo que se le sumaba la nula participación de muchos de los alumnos.

Además, el aprendizaje remoto también resultó muy complicado para los maestros, a pesar de sus enormes esfuerzos, especialmente a la hora de saber lo que sus alumnos estaban haciendo o aprendiendo en realidad. 

Está claro que los estudiantes, en general, tenían muchas menos horas de instrucción directa, un menor acceso al apoyo académico y, a su vez, también tenían una gran responsabilidad a la hora de administrar su propio aprendizaje.

El impacto en la salud mental de los niños

El costo de la educación a distancia para la educación mental de los más pequeños se ha documentado adecuadamente a lo largo de los meses anteriores. Las tasas de problemas de salud mental en la infancia, como ansiedad, depresión y trastornos alimentarios, aumentaron de forma drástica mientras los niños no acudían a la escuela físicamente.

Y muchas de las personas con problemas de salud mental preexistentes informaron un empeoramiento de sus síntomas, como encontró un estudio publicado en The Lancet hace un año, a la vez que aumentaron los sentimientos de aislamiento, que se convirtió en una de las principales razones por las que muchos maestros, médicos y padres pidieron pronto regresar a la educación presencial.

La educación a distancia en niños
Foto: Istock

Como indican los expertos, desde una perspectiva psicológica, muchas de las características básicas de la comunicación humana, como el lenguaje corporal, las expresiones faciales o la inflexión de la voz, se pierden en la comunicación a distancia.

A lo que se le unió un problema mayor: la reducción de las interacciones sociales, y la pérdida de conexión con sus compañeros de clase, afectó muchísimo a los niños

Impacto en la salud física

La educación desde casa, unido al confinamiento domiciliario, supuso que los niños acabaron pasando mucho más tiempo encerrados en casa, con acceso diario a las pantallas de ordenador o de la televisión. Y los estudios muestran que estos cambios provocaron grandes caídas en la práctica del ejercicio físico.

Muchos niños experimentaron un aumento de peso, fatiga visual, dolores de cabeza y falta de sueño, principalmente por pasar demasiado tiempo frente a la pantalla del ordenador o de la tableta digital.

De hecho, como encontró un estudio publicado hace poco, un gran segmento tanto de niños como de adultos en todo el mundo aumentaron de peso debido al confinamiento en casa y al estrés de vivir en medio de una pandemia. 

Estrategias que pueden ser de mucha ayuda

Ahora que los niños ya han regresado a la escuela presencial, y el impacto del coronavirus, al menos, ha sido muchísimo menor del que se temía en un primer momento, nos estamos acercando al otro lado de la pandemia de COVID-19, especialmente gracias al aumento de las tasas de vacunación.

Y, como coinciden en señalar los expertos, todos pasamos por un “experimento” educativo sin precedentes

Pero las investigaciones muestran que centrarse en los intereses, fortalezas y las pasiones de los niños podría ayudarnos a prosperar y mejorar, pensando y centrándose principalmente en aquello que les fue bien durante el aprendizaje en línea.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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