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Dermatitis atópica y mascarilla en niños: cómo prevenirla y aliviarla

En aquellos casos en los que el niño tiene dermatitis atópica el mal uso de la mascarilla facial como medida protectora frente al coronavirus puede incrementar el riesgo de brotes.

Dermatitis atópica y mascarilla en niños
Foto: Istock

Desde el comienzo del curso es muy común que los niños lleven la mascarilla facial puesta a lo largo de las horas que dura el día lectivo, lo que puede ser toda la mañana y / o, en algunos casos, también por la tarde. A lo que, a su vez, tendríamos que sumarle aquellas horas en las que los pequeños participan en actividades extraescolares (como clases de baile o de gimnasia).

Aunque se trata, como hemos visto, de una medida esencial que está evitando la propagación de la COVID-19 en la mayoría de colegios de toda España, sí puede suponer un problema en aquellos niños que tienen dermatitis atópica, o que tienden a presentar un riesgo mayor de irritaciones cutáneas.

El riesgo aumenta, además, considerablemente cuando la mascarilla facial se lleva puesta durante períodos prolongados de tiempo, lo que puede originar la formación de otro tipo de dermatitis, conocida con el nombre de dermatitis de contacto irritante, la cual tiende a aparecer como consecuencia del contacto directo con algún elemento que irrita la piel.

Cómo prevenir la dermatitis atópica en los niños por el uso de la mascarilla facial

Se ha encontrado que el uso regular de la mascarilla, sobre todo en niños pequeños, puede facilitar la aparición de un brote de dermatitis atópica, aunque esto tiende a ser originalmente más habitual en aquellas mascarillas que sí producen un mayor sellado, como sería el caso de las mascarillas propias de los equipos de protección individual, como las FPP2.

No obstante, debemos tener en cuenta que, en la mayoría de las ocasiones, la mascarilla utilizada por los niños mayores de 6 años de edad en la escuela son las mascarillas higiénicas, principalmente porque los modelos FPP2, FPP3 o las N95 no están recomendadas para la población general. De hecho, solo deberían ser empleadas en aquellos casos en los que el niño sufriera algún tipo de afección o enfermedad grave. Y el médico, además, recomendara su uso.

Por lo que un brote de dermatitis no tiende a ser en realidad tan común. Pero esto no significa que no pueda producirse, de forma que es necesario seguir una serie de pautas básicas para reducir el riesgo al máximo.

Es recomendable mantener la piel del niño limpia, evitando el uso de agua demasiado caliente (que puede aumentar la irritación cutánea) y usar jabones y geles sin perfumes, preferiblemente concebidos para su uso en pieles sensibles o con dermatitis. Una vez limpia, se debe secar con algodón, sin frotar o restregar, para evitar irritaciones y heridas.

¿Cómo tratar y aliviar la dermatitis atópica en el niño?

Aunque no existe una cura para la dermatitis atópica, la mayoría de los casos pueden ser tratados y controlados fácilmente con la ayuda de humectantes, evitar los factores desencadenantes, el cuidado diario y correcto de la piel y, en los casos en los que el pediatra los haya prescrito, seguir el tratamiento a base de los medicamentos recetados.

El tratamiento a base de medicamentos consiste en la aplicación de corticosteroides tópicos (como cremas, lociones o ungüentos), administrados una vez al día sobre las lesiones hasta que desaparecen.

Dermatitis atópica en niños
Foto: Istock

Además de mantener una higiene adecuada, es sumamente aconsejable aplicar un emoliente dos veces al día, tanto por la mañana como por la noche. Esto ayuda positivamente a la hora de restaurar la barrera cutánea, manteniendo la humedad natural tan necesaria en estos casos.

Es evidente que no se puede dejar de usar la mascarilla en la escuela, por lo que se debe hacer todo lo posible para prevenir y / o tratar debidamente la dermatitis atópica en el niño, especialmente a la hora de intentar controlar los síntomas más molestos e incómodos. 

Dado que el sudor suele ser un factor desencadenante muy habitual, sobre todo con el uso de la mascarilla, es aconsejable que el niño tenga bastantes mascarillas de recambio, para sustituir aquellas que se hayan humedecido. 

Igualmente, es importante recordar otro elemento fundamental: el pequeño debe siempre colocarse la mascarilla con las manos limpias, no tocándola luego, una vez haya sido colocada.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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