Dolores de crecimiento

Dolores articulares en pediatría ¿son solo dolores de crecimiento?

Especialmente cuando nuestros hijos/as empiezan a crecer, es posible confundir los dolores articulares con dolores de crecimiento. Pero, ¿todos los dolores que pueden sentir se deben a ello?

Javier tiene 5 años. Ha estado toda la tarde sin parar de jugar, correteando de arriba abajo por el parque, subiéndose al tobogán sin parar, dando patadas al balón…Llega a casa, baño, cena y a dormir, como siempre. Sin embargo, por la noche el pequeño se queja de que le duelen las piernas. Llora y se señala de los muslos a las pantorrillas de ambas extremidades sin saber precisar muy bien el dolor. Después de un masaje parece que se calma, se relaja y se duerme. Su padre lo lleva al día siguiente al pediatra. Javier parece estar totalmente repuesto, trota por el pasillo del centro de salud y entra en la consulta con una sonrisa de oreja a oreja. “No lo entiendo”- explica su padre- “anoche lloraba porque le dolían las piernas”. El pediatra pregunta si tuvo algún golpe o caída o si ha estado enfermo recientemente, cosa que el padre niega. Tras examinar al pequeño, sin evidenciar ninguna alteración, el pediatra explica que probablemente se trata de “dolores de crecimiento”.

Dolores articulares en pediatría
Foto: Istock

Pero, ¿en realidad existen los dolores de crecimiento?

Pues no como tal. Es decir, si pensáis que dentro de la temática de los manuales de pediatría para médicos existe un capítulo específico titulado “dolores de crecimiento” como puede haberlo para una apendicitis o crisis de asma estáis equivocados. Es el nombre que comúnmente le venimos dando a esta situación, yo creo que más que nada porque tranquiliza a los padres. Simplemente encontramos un pequeño que está como una pera, con una exploración normal y que ha tenido dolor con el reposo, bien sea de noche o durante la siesta.

¿Qué es lo que caracteriza a los dolores de crecimiento?

Lo más frecuente es que esta situación se dé en niños de edades comprendidas entre los 4 y 8 años. Generalmente los pequeños describen el dolor como un calambre o molestia en ambas piernas, y no saben concretarnos muy bien dónde es.

Se suelen señalar muslos, rodillas y pantorrillas, pero parece que les duele todo a la vez. Es característica la afectación nocturna o en la hora de la siesta, cuando han cesado su actividad. Lógicamente no hay antecedentes de caídas o contusiones. Puede durar de pocos minutos a horas y al día siguiente el niño se levanta como si nada hubiera pasado, camina y corre con normalidad.

¿Es necesario hacer radiografías?

Pues de entrada, no. Debo señalar que, en caso de dolores reiterados, intensos o que sólo afecten a una extremidad si debemos completar el estudio con una prueba de imagen para descartar otras patologías.

¿Cómo puedo aliviarle las molestias?

Dolores de crecimiento en niños
Foto: Istock

Parece que los masajes y el calor local alivian estos dolores de crecimiento y así he podido comprobarlo en la consulta. Hay padres que me han comentado que su pequeño ha mejorado al frotar las piernas con una toalla caliente o al dar un masaje con un poco de aceite, también previamente atemperado. Si estas medidas no funcionan una dosis de analgésico suave, como paracetamol, aliviará el dolor.

¿Cuándo me debo preocupar?

Todos los dolores articulares de los niños no serán algias de crecimiento y existen algunas situaciones que nos deben poner en alerta:

  • Dolores unilaterales. Los dolores de crecimiento son típicamente simétricos, es decir, afectan a ambas piernas. Si tu peque se queja reiteradamente de la misma y sólo de una pierna, lo más adecuado es que lo valore su pediatra.
  • Dolor relacionado con contusiones o caídas. Lógicamente, si hay antecedente de un golpe o caída debemos acudir a urgencias para descartar esguinces, fracturas o fisuras.
  • Hematomas o cardenales, dolores localizados con el dedo, deformidades evidentes del hueso o crepitación. Los dolores de crecimiento son típicamente difusos. Si tu peque señala claramente, con su dedo, el lugar específico donde le duele, ves la pierna deformada con respecto a la otra o existe un ruido como de pisar hojas secas al presionar la zona afecta, tendremos claros indicios de fractura.
  • Calor, inflamación y enrojecimiento. Si tu peque empieza a quejarse de dolor en una articulación y la encuentras roja, inflamada y caliente al tocarla podrías estar ante una celulitis o artritis y lo más recomendable en este caso sería acudir a urgencias para su valoración.
  • Antecedente de una enfermedad reciente. Puede ocurrir que un par de semanas tras un catarro, gripe o gastroenteritis tu peque se queje de dolor articular. En este caso podríamos estar ante un caso de artritis reactiva.
Carmen de la Torre

Carmen De La Torre Morales

BIO: Licenciatura en Medicina por la Universidad de Córdoba, Especialidad en Pediatra en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Máster en Urgencias Pediátricas por la Universidad de Sevilla. Experiencia de 12 años en la consulta de Pediatría. Creadora de contenidos en YouTube e Instagram.

Continúa leyendo