Pádel y niños

El pádel, un deporte con grandes beneficios para los más pequeños

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Aunque hasta ahora lo tenemos asociado a los adultos, lo cierto es que el pádel tiene múltiples beneficios tanto físicos como mentales para los niños. Te enseñamos cuáles son.

Pádel

El pádel ha ido ganando peso en los últimos años en España hasta el punto de convertirse en uno de los deportes de moda entre los adultos, donde ya juegan más de 3 millones de personas en nuestro país. Pero dadas sus características –el pádel engancha y no requiere de gran entrenamiento ni de una preparación previa- también puede convertirse en el deporte favorito de los más pequeños de la casa, a quienes seguramente les encante la idea de practicar la misma actividad que los mayores.

Los meses de verano en los que los niños están de vacaciones son los mejores para que practiquen actividades al aire libre. Es tiempo de salir a la calle y apostar por un deporte diferente.

El pádel es un deporte similar al tenis, pero mucho más activo y dinámico, lo que hace que resulte más divertido y ameno para los más pequeños, quienes no tendrán la sensación de estar practicando deporte, sino jugando.  Esto hace que vean esta actividad como parte de su ocio, y no como una obligación impuesta.

De sobra es sabido que los niños tienden a imitar los comportamientos y a adquirir los hábitos de sus padres, por lo que una buena forma de despertar en ellos su interés por este deporte es que vean cómo los adultos también lo practican y que lo hacen de forma habitual.

¿Qué beneficios tiene el pádel?

Se recomienda practicarlo con cierta frecuencia –lo idóneo sería hacerlo 2 o 3 veces por semana- por lo que sería interesante que mientras los adultos juegan un partido entre ellos, los más pequeños puedan hacer lo mismo con otros niños de edades similares. De este modo, el ritmo y nivel de juego se adecúa a cada grupo, aunque siempre se puede compartir pista con ellos para instruirles en el juego, indicándoles cuáles son las poses que hay que tener, cómo golpear la bola, darles algunos trucos, etc.

También hay que tener en cuenta que, como ocurre en todos los deportes, el pádel es una actividad que es más efectiva cuanto antes de practique, ya que a edades tempranas se es más proclive a adquirir habilidades y a absorber conocimientos.

Aunque existen diferentes opiniones entre los expertos sobre cuál es la edad ideal para que los niños se inicien en este deporte, la mayor parte de ellos recomiendan comenzar desde los 5 años en adelante, aunque siempre dependerá de la destreza y las condiciones específicas del niño. Hoy en día existen multitud de clubes deportivos que ofrecen clases de iniciación al pádel en edades tempranas, por lo que son muchas las opciones disponibles para acercarles a esta actividad.

El pádel contribuye a un buen desarrollo físico, lo que resulta clave en las fases de crecimiento y desarrollo, puesto que la actividad realizada hoy va a determinar su forma física del futuro. Además, su práctica habitual permitirá evitar la obesidad y el sedentarismo, males que cada vez afectan más a la población infantil.

También fomentará su desarrollo motriz, ya que tanto su coordinación general dinámica, como la óculo-manual se verán incrementadas, mientras mejora su desarrollo corporal, sus desplazamiento y equilibrio.

Pero el pádel no solo produce beneficios físicos, sino también emocionales y psicológicos, que resultan clave en estas primeras fases de crecimiento y desarrollo. En este sentido, la propia dinámica del pádel permite a los niños ganar independencia en la pista, mientras que en cada partido aumenta su motivación y compromiso con el juego.

¿Qué conocimientos se adquieren con el pádel?

Con este deporte, los niños adquieren importantes valores que les servirán el día de mañana, en otras facetas de su vida personal y profesional, como  el compañerismo, el espíritu de equipo, la entrega y el sacrificio. Además, al tratarse de un deporte en pareja, exige de gran coordinación con el compañero, lo que hará que se cree un vínculo emocional entre los jugadores. En este sentido, el pádel demuestra un claro componente social, que permitirá a los más pequeños ganar nuevos amigos en la pista.

Otro de los conocimientos que podrán adquirir será el aprendizaje a la hora de competir, un valor que resulta muy necesario. El pádel es un ejercicio muy dinámico, en el que unas veces se gana y otras se pierde, por lo que los niños descubrirán que la verdadera esencia de este deporte no es la victoria o la derrota, sino su práctica y lucha.

Por último, cabe destacar que el pádel, al ser un deporte activo y en el que se está en continuo movimiento, ayuda a liberar adrenalina, con lo que descansarán más y mejor. Sin duda, un punto interesante, ya que muchas veces los niños no descansan lo suficiente, algo necesario para su crecimiento y desarrollo que dispongan de energía para afrontar sus jornadas de colegio y actividades diarias.

Ya no hay excusas para no apostar por el pádel como deporte para tus hijos. Un deporte divertido, que engancha y con multitud de beneficios para su cuerpo y mente.

 

Matías Díaz, jugador profesional de pádel del STAR VIE Team

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