Apnea en niños

La apnea del sueño puede provocar problemas cardíacos en los niños

El síndrome de apnea obstructiva del sueño afecta al 2% de los niños de 2 a 8 años de edad. Según un nuevo estudio, podría provocar problemas cardíacos en niños, además de otras consecuencias nocivas para su salud.

La apnea del sueño puede provocar problemas cardíacos en los niños
Foto: Istock

Como en los adultos, los niños también pueden sufrir síndrome de apnea obstructiva del sueño. Y, como en ellos, la apnea del sueño infantil se caracteriza por una obstrucción parcial o total de las vías respiratorias superiores durante el sueño. Esto origina una interrupción temporal de la respiración durante unos segundos, que los padres pueden no notar siempre.

Estas interrupciones respiratorias suelen ir acompañadas de algunos síntomas típicos, como sueño inquieto, sudoración, dificultades para respirar y ronquidos. Todos estos signos deberían alertar a los padres sobre la posibilidad de que su hijo tenga este síndrome, aunque no siempre pueden ser evidentes.

Se estima que cerca de mil millones de adultos en todo el mundo luchan contra algún tipo de apnea obstructiva del sueño. Y, según los expertos, la apnea del sueño aumentaría el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular, y un riesgo mayor de muerte debido a una enfermedad del corazón. 

Un informe publicado recientemente en Journal of the American Heart Association, señala que los niños que luchan con la apnea obstructiva del sueño pueden tener un riesgo mayor de problemas cardíacos, pudiendo afectar negativamente a la salud cardíaca de los adolescentes, además de problemas de presión arterial elevada.

Debido a ello, es de vital importancia de que los padres sean conscientes de aquellos síntomas que deben observar. Y que, sobre todo, sepan cómo ayudar a sus hijos a la hora de controlar la apnea obstructiva del sueño.

Comprendiendo el síndrome de apnea obstructiva del sueño

Comúnmente conocido como AOS, la apnea obstructiva del sueño ocurre cuando la respiración se obstruye durante el sueño. Así, un bloqueo en las vías respiratorias superiores interrumpe el proceso normal de respiración cuando la persona intenta respirar.

Cuando dormimos, los músculos que encontramos en la parte posterior de la garganta se relajan, lo que puede provocar el colapso y el bloqueo de las vías respiratorias superiores en algunos pacientes.

Apnea obstructiva en niños
Foto: Istock

En el año 2019 se publicó un estudio que encontró que el síndrome de  apnea obstructiva del sueño prevalecía en alrededor del 9 por ciento de los niños, y en el 44 por ciento de los niños con obesidad.

Como ocurre con los adultos, los niños con apnea obstructiva del sueño duermen una menor cantidad de horas. Y, además, cuando duermen, pueden tener niveles más bajos de oxígeno y niveles elevados de dióxido de carbono, lo que puede provocar cambios de comportamiento, irritabilidad, problemas escolares y fatigas a lo largo del día.

Pero, ¿cuáles son las posibles causas de la enfermedad en los más pequeños? Debemos tener en cuenta que las vías respiratorias pequeñas, o más estrechas, así como la inflamación que bloquea las vías respiratorias, o tener un tono débil de los músculos del cuello, pueden provocar la aparición de apnea obstructiva.

Las amígdalas grandes, por ejemplo, también pueden causar la afección. Mientras que los niños que nacieron de forma prematura, que tienen la enfermedad de células falciformes, o que son obesos, también pueden ser más susceptibles.

Y también podría afectar la salud cardíaca de los niños. El síndrome de la apnea obstructiva del sueño provoca trastornos del sueño, además de posibles problemas cardiovasculares, como arritmias de hipertensión sistémica y pulmonar, y cambios no solo en la anatomía, sino en la función del corazón.

¿A qué síntomas deben estar los padres atentos?

A menudo, la apnea obstructiva del sueño tiende a subestimarse en la población pediátrica. De ahí que sea importante no solo conocer la prevalencia y las implicaciones de este tipo de apnea en los niños, sino la presentación, lo que significa que los padres (y los cuidadores) deban comprender y conocer los síntomas, tales como:

  • Ronquidos mientras el niño duerme
  • Jadear durante el sueño o hacer una pausa al respirar
  • Despertarse con mucha somnolencia, aún cuando el niño ha descansado lo suficiente
  • Mal humor e irritabilidad a la mañana siguiente
  • Mojar la cama de forma continua
  • Cambios negativos que afectan al rendimiento académico

En función de la gravedad de la apnea del sueño del niño, existen distintas opciones de tratamiento disponibles. Y los medicamentos antiinflamatorios pueden ayudar, así como un cambio en la dieta cuando el niño tiene sobrepeso, lo que podría ser de utilidad para ayudar a reducir su peso.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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