Meditación y TDAH

La meditación ayuda a los niños con TDAH o Trastorno por déficit de atención e hiperactividad

El Trastorno por déficit de atención e hiperactividad afecta a entre un 8 y un 10 % de la población infantil, recientes estudios apoyan el uso de la meditación en su tratamiento.

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niños meditando

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad o TDAH se origina en la primera infancia y puede llegar a la adolescencia y edad adulta. Este es un trastorno complejo, conductual, heterogéneo y cuyas causas son debidas a factores ambientales y genéticos, sobre él existen multitud de inexactitudes alrededor de su diagnóstico y tratamiento. Los últimos estudios llevados a cabo hablan de la capacidad de la meditación para mejorar los síntomas del TDAH y como parte de su tratamiento.

Síntomas del TDAH

El TDAH se manifiesta principalmente con tres síntomas: la falta de atención, la impulsividad y la hiperactividad. No tienen que darse necesariamente las tres a la vez y, en los casos de niñas (los expertos estiman que por cada tres niños con TDAH hay tan solo una niña afectada) estos síntomas se suelen ver cambiados por el desarrollo de una alta ansiedad. Es decir, las niñas con TDAH suelen sufrir ansiedad, mientras que la hiperactividad y trastornos de conducta, actitudes más llamativas, son síntomas más típicos de los niños.

Es verdad que los niños son enérgicos y revoltosos por naturaleza pero en los chicos con TDAH estas características son desproporcionadas cuando se les compara con el comportamiento de otros niños de la misma edad.

Además, se observan estas actitudes en al menos dos ambientes diferentes (casa y cole, por ejemplo) y normalmente van acompañados de otros trastornos como la agresividad que deriva de la impulsividad que sienten, así como la inestabilidad emocional reflejo de su incapacidad para gestionar emociones intensas; los tics también suelen ser habituales.

Los niños con TDAH suelen tener dificultades para concentrarse en tareas que les requieran esfuerzo o les resulten tediosas, ya que se distraen con facilidad, cambian el foco de atención muy rápidamente por lo que se distraen fácilmente, tienen problemas para permanecer quietos y con frecuencia, como ya hemos comentado, actúan sin pensar.

Tratamiento del TDAH

Los expertos recomiendan para el tratamiento de este trastorno una combinación de tratamientos psicológicos y psicopedagógicos con tratamientos farmacológicos. Los medicamentos son necesarios en la medida en el que el TDAH es un trastorno neurológico, en el que hay partes del cerebro responsables de tareas como filtrar los estímulos y planificar acciones, reacciones y consecuencias que no están funcionando con corrección y por eso la medicación es necesaria.

Fulgencio Madrid, presidente de la Federación Española de Asociaciones de Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad, afirma que existe un estigma en la sociedad en lo referente a la medicalización del TDAH porque “Muchas personas piensan que se administran pastillas a los niños para que no molesten en el cole, o porque los padres somos incapaces de educar a los hijos”. Estas reticencias hacen que muchos niños abandonen el tratamiento, con consecuencias negativas en el futuro.

Dicho esto, diversos estudios como Scottish Inter collegiate Guidelines Netword (SIGN), 2005 o el National Institute for Health and Clinical Excellence (NICE), 2009, aseguran que con un tratamiento combinado se podría trabajar con menores dosis de medicación.

A estos estudios se une el último estudio desarrollado por los doctores F. Travis, S. Grosswald y W. Stixrud de la Universidad de George Washington que, sin entrar a valorar la necesidad del tratamiento farmacológico, han demostrado que el uso de la Meditación Trascendental como parte del tratamiento global ayuda a los pacientes de TDAH en a sentir menos estrés y ansiedad y a mejorar su concentración.

El estudio investigó los efectos de la práctica de la Meditación Trascendental en un grupo de 18 estudiantes, de entre 11 y 14 años, diagnosticados con TDAH. Se los dividió en dos grupos, unos comenzaron a meditar desde el principio del estudio y los siguientes tres meses después de los primeros.

Se demostró que, tras tres meses de practicar la meditación como parte del tratamiento de este trastorno, habían decrecido significativamente los ratios de los ritmos theta/beta (relacionados con el hipotálamo y directamente relacionados también con el TDAH, ya que los niños con este trastorno presentan ritmos mayores que los que no lo sufren). Además, se comprobó que había aumentado la coherencia theta, había una tendencia al aumento de coherencia alfa y beta1 y había habido un aumento en la fluidez de la lectura.

Por otro lado, los estudiantes mejoraron en cinco síntomas asociados al Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad durante los seis meses del estudio como se informó a través de las encuestas realizadas a los padres de estos niños.

Este tipo de terapia consciente permite que el niño se relacione de forma directa con lo que está sucediendo en el presente y así focalice su atención.

“Meditar provoca cambios positivos en nuestra corteza cerebral debido a la neuroplasticidad del cerebro. Esta práctica disminuye la ansiedad y nos libera de la tristeza. También mejora la concentración, desarrolla la inteligencia emocional y ayuda a conectar con uno mismo”, afirma Marta Puig, fundadora de Mundo Pránico.

5 razones por las que enseñar a meditar de manera consciente a niños con TDAH

Marta Puig señala las siguientes razones por las que la meditación en niños con TDAH es beneficiosa:

1. La meditación dota a los niños de herramientas de autocontrol lo que les permite reducir su impulsividad ante situaciones de estrés.

2. Permite al niño mejorar su equilibrio emocional siendo capaz de conectar y reconocer más fácilmente sus emociones. La meditación les ayuda a generar también, al dotarles de herramientas, mayor empatía y gratitud con el mundo.

3. Estimula su atención. No solo la meditación trascendental ayuda al niño con TDAH, la práctica del mindfulness les permite estar presentes de manera consciente y centrar su atención. Esto repercute en sus resultados académicos, ya que al mejorar su concentración, mejora el proceso de memoria lo que facilita un aprendizaje duradero y con mejores bases.

4. Potencia estados de ánimo positivos: el niño estará más feliz.

5. Reduce su ansiedad y el estrés: le ayudará estar más relajado, a tomar mejores decisiones y a descansar.

Fuentes: Trascendental Meditation , Wikipedia, Doctorsontm, Mundo Pránico.

Etiquetas: TDAH, ansiedad, desarrollo intelectual, educación, estrés, inteligencia emocional, inteligencia niños, niños, salud

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