Educación del niño

Los hijos necesitan tanto ser amados como ver que otras personas se aman

Cuánto bien se puede hacer cuando diferenciamos temperamento de carácter y entendemos que los niños van desarrollando su “quién soy” a partir de una genética que les define de alguna manera desde que son concebidos.

Nuestra labor es facilitar que eso que son pueda llegar a darse y no poner trabas a su desarrollo. Ronald Reagan lo explica en una frase sencilla, “Lo mejor que te puede pasar es tener una familia que te deje que te expreses como realmente eres” y realmente esto es lo que nos corresponde como padres, crear los espacios y el clima familiar idóneo donde ese ser en desarrollo pueda encontrar lo que necesita para alcanzar su mayor potencial posible.

A continuación te expongo 4 acciones que puedes llevar a cabo para ayudar a tus hijos a convertirse en lo que ya son, “seres increíbles”.

Ámate tanto como les amas

Los hijos necesitan tanto ser amados como ver que otras personas se aman
Foto: Istock

Una única palabra lo dice todo, “autocuidado” y parece que se ha tenido que poner de moda para empezar a tener importancia. Pero tiene mucha relación con la crianza positiva porque no se puede educar con calma y afecto si los niveles de estrés son altos y la capacidad de equilibrarse del adulto frente a los conflictos de la convivencia inexistente.

Para todo hace falta entrenamiento y la familia es un buen lugar para aprender a comunicarnos de forma asertiva y gestionar nuestras emociones, pero para lograrlo hay que estar mínimamente bien, tenemos que partir de un cierto equilibrio para lograr equilibrarnos.

Por eso las tres áreas que los expertos más recomiendan son: cuida tu descanso, duerme lo suficiente y bien; cuida tu alimentación, elige alimentos y cantidades saludables y cuida el cuerpo, según tu actividad diaria, haz el ejercicio que permita compensar el sedentarismo si trabajas muchas horas frente a un ordenador por ejemplo.

Amaros los padres entre vosotros tanto como a ellos

Independientemente de si la pareja está unida o separada, los hijos necesitan ver amor entre ellos. Lo que a los hijos les hace mucho bien es ver entre sus padres muestras de amor y respeto. Puede que ya no tengan una relación sentimental pero siguen compartiendo un proyecto educativo, han construido una familia y eso es para siempre, aunque el amor entre ellos haya ido menguando.

Los hijos necesitan ver que dos personas que ya no se quieren de una manera se siguen queriendo de otra, ya no como pareja sentimental pero sí como pareja educativa. Sé que esto es difícil en algunos casos, si me estás leyendo y piensas que esto ha sido imposible en tu caso, intenta ir más allá, que no se cumpla a veces no quiere decir que no se cumpla nunca, pensemos en el bien que les hace a los niños crecer en un entorno donde sus padres se respetan y hagamos lo que podamos para lograrlo.

Ama a quienes tienes cerca

Ama a quienes tienes cerca
Foto: Istock

A parte de madre o padre, también tenemos otras relaciones y cumplimos otros roles, en mi caso, yo también soy hija, esposa, hermana, cuñada, amiga, nuera, vecina, profesional y sobre todo mujer. Tener relaciones saludables con otras personas de respeto y cordialidad es un ejemplo para nuestros hijos. A parte de nuestro mundo vivimos en otro mundo más grande donde hay otras personas que también nos tienen que importar y a quienes amamos, según la relación que hayamos creado habrá más o menos cariño, cercanía y confianza pero en cualquier caso nuestros hijos necesitan ver que cuando nos relacionamos con otras personas lo hacemos también desde el respeto y el amor.

Aquí aprovecho para destacar que el amor bien entendido es saber decir precisamente “No” a las personas más cercanas porque a veces no sabemos negarnos bajo la creencia “cómo le voy a decir NO a mi cuñado” por ejemplo, pero para cuidar las relaciones hay que saber decir “ahora no”, “tal día me viene mejor”, “entiendo tu necesidad sin embargo tengo la tarde ocupada”etc. No se trata de decir siempre sí por no saber decir no a la gente cercana, sino tener claro que no tienes ninguna obligación de estar siempre disponible, pero como sí tienes muchas razones para ayudar a tu familia, tú decides cuándo y de qué manera.

Ama al que tienes lejos

Finalmente nos toca tener en cuenta a los que tenemos lejos, los que no son tan próximos pero sí son prójimos, a quienes de una manera u otra tenemos que tener en cuenta porque somos parte de un mundo global donde no estamos solos y por eso los demás también cuentan. Otro día hablaré de esto pero aprovecho para decir que los “niños pobres” no debemos nombrarlos para hacer que nuestros hijos obedezcan, “si no recoges tus juguetes voy a dárselos a los niños pobres” o “come todo porque en otros países los niños se mueren de hambre”.

Si queremos que nuestros hijos tengan en cuenta la realidad de otras personas más lejanas a quienes no conocen pero que sin embargo de alguna manera nos tienen que importar, puedes participar en actividades solidarias del colegio, estar en contacto con organizaciones de confianza o participar en voluntariados compartiendo tu tiempo, pero lo que hagas que sea desde una motivación clara.

Quisiera finalizar con esta frase “Todo lo que mejoras en ti, les ayuda a crecer, todo lo que haces por ti, les ayuda a quererse. Si tú eres lo primero en tu vida, ellos estarán bien”

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