Autismo

Los niños con autismo tienen el doble de probabilidades de tener pensamientos suicidas

De acuerdo a un estudio publicado recientemente, los niños con autismo podrían tener el doble de probabilidades de tener pensamientos suicidas, muchísimo más de lo que se creía hasta ahora.

Cada año, se estima que más de 700.000 personas se suicidan en todo el mundo. En Estados Unidos, por ejemplo, se ha convertido en la segunda causa principal de muerte en niños y adultos jóvenes de entre 10 a 34 años de edad. Y, en nuestro país, en 2020 se registró la mayor cifra de suicidios, con un total de 3.941 personas (2.930 hombres y 1.011 mujeres).

Como manifiestan los expertos, cada día millones de personas, incluidas aquellas que tienen algún trastorno del desarrollo neurológico, se enfrentan a pensamientos suicidas.

Y, recientemente, un nuevo estudio señala que los niños diagnosticados con trastorno del espectro autista tendrían el doble de probabilidades de tener este tipo de pensamientos, considerándolo mucho más de lo que sus padres y los médicos podrían darse cuenta. 

El estudio ha sido publicado en Journal of Developmental and Behavioral Pediatrics, y sus autores encontraron que los niños con TEA tenían el doble de posibilidades de informar de pensamientos suicidas, en comparación con los niños que no presentan esta afección.

Como indican los autores, y conoceremos a continuación, algunas características del autismo podrían hacer que estos niños fueran más susceptibles a tener pensamientos suicidas.

¿Qué encontró el estudio?

En un primer momento, los autores del estudio señalan que los niños con autismo históricamente no han sido evaluados por riesgo de suicidio. Por este motivo, científicos del Instituto Kennedy Krieger querían comprobar si la evaluación se podía llevar a cabo con la población autista. Y, particularmente, si los niños podían o no comunicar si tenían pensamientos suicidas.

Cuando los niños, con edades comprendidas entre los 8 a 18 años de edad, visitaban las clínicas para pacientes ambulatorios de Krieger, las enfermeras los examinaban como parte del proceso de calificación. Las preguntas que les hacían provenían de la herramienta Ask Suicide-Screening Questions (ASQ), centrándose principalmente en si las personas que responden habían tenido pensamientos de suicido, o habían pensado que otros estarían mejor si ellos ya no estuvieran vivos.

Autismo en niños
Foto: Istock

De esta manera, los autores recopilaron un total de 3.854 respuestas durante un período de 6 meses, a partir del año 2017. Y también incluyeron hallazgos de su Centro para el autismo y trastornos relacionados, que se enfoca en diagnosticar y tratar a los niños con autismo. 

A pesar de las nociones anteriores de que los niños diagnosticados con autismo no podían expresar pensamientos suicidas, los investigadores encontraron que muchos niños podían comunicar estos sentimientos. Concretamente, el 6,8% arrojó resultados positivos en el ASQ para riesgo de suicidio. Y en la clínica de autismo esa tasa alcanzó el 12%, casi el doble.

Tasas de suicidio en niños con autismo

En Estados Unidos, la tasa de suicidios en niños y adultos jóvenes (con edades comprendidas entre los 10 a los 24 años de edad) aumentó de forma significativa en la última década. Concretamente, las cifras aumentaron de 6,8 muertes por cada 100.000 personas en 2007 a 10,7 muertes por cada 100.000 personas en 2018, un aumento de cerca del 60%.

En Dinamarca, una investigación publicada a comienzos de este año encontró que las personas diagnosticadas con autismo tenían tres veces más probabilidades de considerar el suicidio, en comparación con las personas sin autismo. 

Unos resultados similares a los que también mostró un estudio de 2017 realizado en Taiwán, según el cual los adolescentes y jóvenes con TEA, de 12 a 19 años de edad, presentaban un aumento en los intentos de suicido, en comparación con los jóvenes que no tenían el trastorno.

Lo cierto es que, como vemos, los resultados de ambos estudios apoyan los hallazgos de este nuevo estudio. De ahí que sea importante apoyar la salud mental para los niños que tienen dificultades, en especial quienes tienen TEA.

¿Qué factores pueden influir?

De acuerdo a los expertos, parece que la soledad puede ser uno de los factores asociados en los niños que tienen TEA, un sentimiento que surge principalmente como consecuencia de la dificultad para comunicarse con los demás.

En este sentido, pueden tener problemas al sentirse socialmente aislados, y esa incapacidad para conectarse con el resto puede llevar a pensamientos suicidas. La intimidación también podría ser otro factor añadido, ya que los niños con autismo tienden a comportarse y hablar de forma diferente.

Christian Pérez

Christian Pérez

Colaborador de Ser Padres, especializado en divulgación científica y sanitaria, maternidad y embarazo. También se dedica a la verificación de hechos (fact-checking).

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