Paciencia

Manteniendo la calma en tiempos de caos

3 minutos

¿Cómo mantener la calma cuando son nuestros propios hijos los que nos hacen perder el control de las situaciones?

También te puede interesar: “Estamos perdiendo la paciencia con los niños, no somos capaces de tolerar su conducta normal”
Paciencia

Como adultos, constantemente nos enfrentamos a situaciones que de alguna manera nos sacan de nuestras casillas: relaciones personales, situaciones en el trabajo, las finanzas del hogar, problemas con familiares, etc. Si tenemos suerte, siempre hay alguien a nuestro lado que nos recuerda que no debemos perder el control y como adultos que somos, procuramos en cierto punto calmarnos y buscarle una salida a la situación.

Pero ¿qué pasa cuando son nuestros propios hijos los que nos llevan al punto de enloquecer?, ¿Cuál es la mejor manera mantener el control?.

 Lo irónico del tema es que cuando somos niños, vemos a nuestra mamá como una heroína que todo lo sabe, que siempre tiene la solución acertada y que de una u otra manera logra siempre regresarnos la tranquilidad. Pero ahora que yo estoy en el rol de madre y no de hija, me doy cuenta de que desde este lado la realidad de la historia es todo lo contrario.

En mi caso en particular, y seguro muchas madres de bebés se relacionarán con esta situación, los peores momentos con mis hijos pasan cuando se enferman (¡y de paso se enferman por lo general los dos al mismo tiempo!).  Sientes que los días y las noches son interminables al verlos llorar incansablemente, hacer berrinche porque sí y porque no también; y sentirlos incómodos hasta en tus propios brazos. Cualquiera, y me sumo a esa lista, pierde la calma en momentos así.  Lo importante sin embargo, es darte cuenta y aceptar que estás perdiendo el control para que puedas corregir tu abordaje a este momento de caos que de alguna manera debes aguantar y resolver.

Una semana mis bebés se enfermaron de un virus estomacal. Esto, encima de que nos estábamos cambiando de casa para pasar una temporada en México,  se sentían incómodos y extraños en el entorno nuevo, lo que hacía que ya estuvieran de por sí muy irritables. De veras que hago todo para que se adapten y estén felices, mi prioridad es ayudarlos para que no se sientan mal y estén calmados, pero… entre gritos y llantos ¿cómo no pierdes el control?

Os confieso que tuve mis momentos en que casi perdía la partida, pero luego retomaba con la conciencia correcta y ponía en práctica estas herramientas espirituales que me han servido mucho.

  • Piensa que, en estos momentos, lo que más necesitan tus hijos es amor
  • El llanto de los niños es una de sus maneras de comunicación, en el caso de los bebés es su única manera. Ellos solo están tratando de explicarte un malestar que no entienden por qué sienten.
  • Toma estas situaciones como prueba para aprender a entrenar tu autocontrol. Es una lección que podrás aplicar a cualquier situación que te saque de tus casillas. Respira, aísla en tu mente el ruido y la euforia que no te dejan pensar claramente, aprende a sentir a tus hijos y a comunicarte con ellos de una manera más profunda.
  • Desarrolla tu intuicón y permite ese espacio para que El Creador te dé la claridad de resolver. Lo haces de una manera tan fácil como decir: "Dios ayúdame a ayudar a mis hijos, ¿qué hago?"
  • Ten la certeza de que la situación es temporal y que eventualmente todo estará bien.

Espero que mi experiencia te logre inspirar un poco más. ¡También quiero conocer tus vivencias! Compártemelas y déjame tus comentarios en mis redes (Twitter, Facebook, Instagram) con el hashtag #ElBlogDeMaritzaRodríguez. Descubre mi blog.

¡Hasta la próxima!

Etiquetas: educación, maternidad, niños, paternidad

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS