COVID-19 en niños

Niños y COVID-19: Qué es el síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico

Aunque los niños tienden a cursar la COVID-19 de forma leve, se sabe que pueden sufrir un síndrome inflamatorio multisistémico debido a la infección por SARS-CoV-2. Aún cuando se trata de una enfermedad poco frecuente, es muy grave.

A finales del mes de abril de 2020, los pediatras franceses empezaron a informar a las autoridades sanitarias de un aumento anormal de casos que cursaban con síntomas similares a la enfermedad de Kawasaki, y otros tantos casos de miocarditis con shock cardiogénico en niños que habían contraído una infección por SARS-CoV-2.

Y algo similar ocurrió con otros casos descritos en diferentes estudios científicos que se empezaron a llevar a cabo a partir de ese momento en diferentes países europeos (en particular España, Italia o Bélgica), en Estados Unidos y en Asia.

Así, el síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico ha pasado a convertirse en una nueva entidad inflamatoria sistémica en niños que ha surgido en el contexto de la actual pandemia de coronavirus

Se trata de una patología rara pero grave, que debe ser detectada de forma precoz para poder intervenir rápidamente. En Francia, por ejemplo, se han identificado más de 520 casos, incluyendo una muerte y ⅔ de los niños fueron hospitalizados en cuidados intensivos. 

Este síndrome es poco conocido, y sus síntomas sugestivos son en realidad poco específicos, lo que puede llevar a un retraso en el diagnóstico, especialmente porque la infección por SARS-CoV-2 tiende a cursar leve o incluso asintomático en los niños.

¿Cuáles son los síntomas del síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico?

Como señalan las autoridades sanitarias, en el contexto actual de la pandemia de coronavirus, los médicos deben pensar en el diagnóstico de síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico cuando observan la asociación de los siguientes síntomas en particular:

  • Fiebre elevada, a menudo superior a 39 ºC.
  • Marcado deterioro del estado general (pérdida del apetito, astenia extrema, apatía, escalofríos, palidez y dolor difuso)
  • Síntomas digestivos frecuentes (dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea)

También pueden surgir otros síntomas que los médicos deben tener en cuenta, como:

  • Síntomas en piel y mucosas: prurito, edema, enrojecimiento de las extremidades, labios secos y agrietados, glositis.
  • Síntomas de shock: taquicardia, polipnea, palidez, hepatomegalia, inestabilidad de la presión arterial o hipotensión.
  • Síntomas neurológicos: dolor de cabeza, confusión e irritabilidad.
  • Síntomas respiratorios: tos y polipnea.
MIS-C en niños
Foto: Istock

Aunque estos síntomas pueden observarse a cualquier edad, se ha encontrado que ocurren con mayor frecuencia en niños de entre 4 a 11 años

En este sentido, un historial de infección reciente por SARS-CoV-2, en las últimas 4 a 6 semanas, o haber tenido un contacto cercano con una persona infectada con el virus sería sugerente, pero lo contrario tampoco descartaría la posibilidad de un síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico.

¿Cómo se trata?

Dado que se trata de una enfermedad nueva, que ha surgido en el contexto actual de la pandemia de coronavirus, es común que se llevan a cabo muchas pruebas en el hospital. Es posible que el médico ordene análisis de laboratorio y de imágenes. 

Por suerte, este síndrome se puede tratar si se detecta. Hasta el momento, los médicos están utilizando medicamentos como inmunoglobulina intravenosa, esteroides y otros fármacos antiinflamatorios, útiles para reducir la inflamación y proteger el corazón, los riñones y otros órganos de posibles daños a largo plazo.

¿Por qué este síndrome esta relacionado con el coronavirus?

Si bien aún no se sabe exactamente qué es lo que causa este síndrome, los estudios han revelado que cerca del 80% de los niños que lo experimentan han dado positivo en la prueba de la COVID-19, o han estado directamente expuestos al virus.

Es más, se ha encontrado que incluso aquellos niños que han pasado la enfermedad de forma leve o asintomática, también pueden sufrirlo. 

Los expertos creen que el síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico sería una respuesta tardía a una infección previa por COVID-19, lo que significa que el niño contrajo la infección y pudo haber estado asintomático o tener síntomas mínimos con la infección inicial, y luego de dos a cuatro semanas, desarrolla esta respuesta inmune a la infección inicial.

Además, como señaló un estudio publicado en Journal of the American Medical Association (JAMA) en el mes de febrero de 2021, no se debe confundir la COVID-19 grave (que requiere hospitalización) y el síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico.

Christian Pérez

Christian Pérez

Colaborador de Ser Padres, especializado en divulgación científica y sanitaria, maternidad y embarazo. También se dedica a la verificación de hechos (fact-checking).

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