Salud dental e infancia

La importancia de la prevención en la salud bucodental de los niños

La infancia es una etapa clave en la que los niños establecen una serie de hábitos los acompañan el resto de su vida. Por eso, es importante fomentar la prevención en los más pequeños para que su salud bucodental sea óptima.

Niño en el dentista

El problema más común que suelen tener los menores es la aparición de las caries como consecuencia de una falta de educación bucal y de supervisión por parte de los adultos. También afecta la alta ingesta de productos azucarados que perjudican su salud.

Para evitar que las caries o cualquier otro problema bucodental perjudiquen la salud de los niños hay que hacer hincapié en la prevención. ¿Qué pautas debemos seguir para que la asegurar que la salud bucal de los más pequeños resulte efectiva?

Establecer una rutina de limpieza

El cepillado debe realizarse en cada diente, tanto la cara interna como la externa, las encías y la lengua. Es recomendable que su duración sea de, al menos, dos minutos.

Es fundamental que eduquemos a los niños en la importancia de mantener la boca sana. Los hábitos de limpieza oral deben establecerse, aproximadamente, a partir de los dos años de edad. La labor de los padres en este punto es primordial para que el niño aprenda correctamente a cepillarse los dientes y cumpla la rutina. Es recomendable que los padres supervisen el cepillado, como mínimo, hasta que le niño cumpla los ocho años. Pasado este tiempo, el niño habrá conseguido obtener una buena educación oral y tendrá interiorizado este hábito como parte de su rutina diaria. Los padres también pueden enseñar otras técnicas de higiene bucal, además del cepillado, como son los enjuagues bucales y la seda dental.

Hay que tener en cuenta que la infancia es un proceso en el que el niño está desarrollándose. Por ello, se crean productos específicos para su correcto desarrollo que son menos agresivos y con sabores más agradables.

Llevar una dieta sana y equilibrada

Aunque establecer un estilo de vida equilibrado en el que la alimentación sea rica y variada es beneficioso en todos los ámbitos de la salud, es especialmente importante en cuestión bucodental por su estrecha relación con las caries.

Si queremos que la fase de prevención sea efectiva, es recomendable evitar el consumo excesivo de alimentos que contengan altos niveles de azúcar como los refrescos, la bollería industrial o las gominolas, tan popular entre los niños.

Acudir a las revisiones

Aunque hayamos incidido en los dos puntos anteriores, las visitas al odontopediatra (el dentista de los niños) tienen un gran peso en la fase de prevención. El odontopediatra puede darle más pautas de cepillado al menor y consejos que seguir para que su higiene bucal sea óptima. 

Los primeros síntomas de las caries pasan desapercibidos por los más pequeños. Otra de las razones fundamentales para acudir al odontopediatra es que detecte las caries en su fase temprana, cuando aún no hay ocasionado problemas mayores, como la pérdida prematura de algún diente.

Se recomienda acudir al odontopediatra cada seis meses (si no hay ninguna incidencia) para controlar el estado bucal del niño y asegurar que su desarrollo es sano.

Artículo elaborado por los expertos de Propdental 

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