Otoplastia

Problemas en las orejas de los niños: ¿qué es la otoplastia?

Orejas de "soplillo", "en copa", malformaciones...son variados y frecuentes los problemas en las orejas de los niños que se pueden presentar. Hablamos de los más frecuentes y de qué soluciones hay para ellos.

orejas de soplillo
Foto Istock

Existen diversos problemas y malformaciones que pueden afectar a las orejas de los niños. Lo primero que debemos tener en cuenta es que recurrir a la cirugía solo es aconsejable cuando el niño lo reclame porque afecte a su estado anímico, lo necesite o cuando el problema afecte de forma negativa a la vida del niño. Nadie somos perfectos, todos tenemos particularidades que nos hacen únicos y todos podemos tener complejos que somos muy libres de tratar de gestionar o de eliminar de la forma que consideremos, pero es de vital importancia incidir en la educación y en el respeto para evitar el bullying o el acoso a ciertas personas por presentar diferencias.

¿Qué es la otoplastia?

"La otoplastia es la corrección de las diversas malformaciones o malposiciones de los pabellones auriculares, y es efectiva siempre que la situación médica lo indique y exista una repercusión negativa sobre la vida del niño. Como padres, lo mejor es no insistir en la cirugía hasta que el niño lo reclame" aconseja el Doctor Emilio Moreno, cirujano asociado en Martín del Yerro cirujanos plásticos, y jefe asociado de Departamento de Cirugía Plástica y Reparadora de los hospitales Quirón Pozuelo y San José de Madrid.

¿Qué problemas en las orejas son los que se operan con más frecuencia?

Las orejas de "soplillo", las que están más despegadas de la cabeza, son la causa más frecuente por la que los niños son sometidos a otoplastia, sin embargo, hay más causas: "con más frecuencia se recurre a  esta cirugía por las denominadas "orejas en asa", coloquialmente conocidas como “orejas soplillo” que están muy despegadas de la cabeza, pero existen diversas malformaciones auriculares como las orejas en copa que también tienen una muy buena solución quirúrgica" explica Moreno.

Según el experto, se estima que uno de cada 15.000 niños sufre una malformación auricular compleja. Y uno de cada 6.000 niños tiene una malformación auricular de carácter menor. La cifra aumenta bastante si el niño tiene las orejas un poco despegadas, hasta uno de cada 30, pero no se considera una anomalía y suele matizarse o corregirse con la edad.

¿Qué riesgos puede tener esta operación?

Hay que tener en cuenta que la otoplastia es una operación y, por tanto, tiene riesgos, como cualquier intervención de este tipo, por eso, se aconseja no tomar esta decisión a la ligera sin estar previamente muy meditada. 

Sin embargo, se trata de un procedimiento quirúrgico que no entraña grandes peligros: "esta intervención tiene los riesgos habituales que presenta una anestesia general, que son muy bajos. La dificultad que entraña la intervención se debe a que se trabaja con una estructura caprichosa en su forma que es el cartílago y en ocasiones tiene cierta tendencia a recuperar parte de su forma o posición original, por lo que no puede descartarse un retoque posterior. Por lo demás, hay poco dolor postoperatorio y una rápida recuperación a la vida normal en menos de una semana", asegura Moreno.

¿Hay una edad recomendada para esta intervención?

Como decíamos antes, a esta operación se recurre cuando el problema o la malformación en las orejas está causando un impacto negativo en la vida del niño y puede afectar a su desarrollo y a su estado psicológico. Sin embargo, es recomendable esperar a que el niño tenga cierta edad para apostar por esta solución: "la edad recomendada para las malposiciones auriculares es la edad en la que tiene alguna repercusión negativa en la vida del niño, entre los 4 y los 14 años, porque puede crear complejos en los niños que les pueden acarrear problemas en su desarrollo social. No existe otra condición que marque la edad idónea, ya que desde los 4 años las orejas han crecido casi completamente" sostiene el doctor.

foto firma

Cristina Cantudo

Soy periodista y mi pasión es comunicar, conectar con la gente y convertir en palabras las ideas. Soy amante de la lectura, la poesía, me encanta viajar, descubrir y aprender. Intentaré compartir con vosotros todo lo que me resulte interesante y emocionante.

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