Educación del niño

¿Qué comportamientos dañan la autoestima de nuestro hijo?

A medida que el niño crece, su autoestima también se desarrolla. Pero existen algunos comportamientos que pueden dañarla. Te descubrimos cuáles son.

Tanto para desarrollar la autoestima como la estima hacia los demás, un niño necesita saber que todo lo que piensa, hace y siente es importante para las personas que le importan. Esto significa que la autoestima de los niños depende, en gran medida, de sus padres. Así, sus palabras y acciones, como padre, tienen el poder de desarrollarla o disminuirla.

Aunque es cierto que los términos “autoestima” y “confianza en uno mismo” tienden a ser usados como sinónimos, debemos tener en cuenta que, aunque estén relacionados, existe una diferencia entre los dos.

Por un lado, la autoestima se encuentra vinculada a la conciencia de la propia valía personal, por lo que podemos entenderla como saber reconocer nuestras fortalezas y limitaciones. Por otro lado, el sentimiento de confianza es creer en nuestra capacidad para triunfar.

La autoestima se desarrolla y crece a medida que nuestro hijo experimenta éxitos, prueba cosas nuevas y, sobre todo, recibe comentarios positivos. De esta forma, cuando un niño tiene una autoestima alta, es capaz de aceptarse a sí mismo tal y como es. Y, además, tiende a tener una imagen positiva de sí mismo. 

Pero esto no solo queda aquí. Cuando el niño tiene buena autoestima también significa que se siente digno de ser amado; sabe que se merece ser querido y sentirse lo suficientemente seguro como para poder usar sus diferentes habilidades y enfrentarse a los desafíos de la vida. En resumidas cuentas, comprende que tiene valor, incluso aunque todo lo que hagamos no sea perfecto. La autoestima, además, también puede variar de un contexto a otro.

En cualquier caso, cuando un niño pequeño tiene buena autoestima puede tomar decisiones, sentirse cómodo con el resto de las personas, expresar sus necesidades y sentimientos, atreverse a correr pequeños riesgos y cometer errores, y confiar tanto en sí mismo como en los demás, entre otras cosas.

Pero, ¿qué comportamientos pueden acabar dañando su autoestima? 

Cuáles son los comportamientos más dañinos para tener una buena autoestima

Sobreprotegerlo

Cuando sobreprotegemos a nuestro hijo esto puede impedirle aprender, y le envía el mensaje de que no es capaz de hacer las cosas por su cuenta; o no es lo suficientemente bueno como para hacerlas.

Criticarlo constantemente

Si seguimos haciéndole comentarios negativos y, a pesar de sus mejores esfuerzos, continuamos sin estar satisfechos con su comportamiento, podría terminar desanimándose.

Este problema puede ser aún peor cuando, además, tendemos a criticarlo delante de los demás, porque tendrá la sensación de quedar en ridículo.

Comportamientos que pueden dañar la autoestima de nuestros hijos
Foto: Istock

Ponerle etiquetas

En ocasiones es posible que, incluso sin pensarlo, le digamos a nuestro hijo que es perezoso o lento. Y aunque pueda parecernos algo que no tiene importancia, en realidad solo terminamos consiguiendo que nuestro pequeño se sienta menos valioso que los demás.

En cambio, es aconsejable concentrarnos en el comportamiento a mejorar, en lugar de en la persona

Ignorarle

Es fundamental interesarnos siempre por nuestro hijo/a, y en lo que hace. Recuerda que sus padres están siempre en el centro de su universo. Y la forma en que lo miramos, y la atención que le prestamos, significan mucho para él.

Compararlo

Especialmente cuando tienen hermanos, no es adecuado compararlos con otros niños, independientemente de la edad que tengan. Solo debemos compararlo consigo mismo, destacando siempre su progreso.

Chantajearlo emocionalmente

No es aconsejable, por ejemplo, decirle que nos sentiremos felices si pudiera hacer lo que le hemos pedido. ¿Por qué? Muy sencillo: podría pensar que lo amamos y queremos únicamente cuando nos hace feliz.

Nuestro hijo/a únicamente necesita saber que lo amamos de forma incondicional, incluso aunque su comportamiento —evidentemente— no sea perfecto.

Como vemos, la clave está en concentrarnos en todo lo positivo que hace nuestro hijo/a y en ayudarlo a aprender de sus errores, tratando de decirle todos los días al menos tres cosas afectivas y constructivas.

Christian Pérez

Christian Pérez

Colaborador de Ser Padres, especializado en divulgación científica y sanitaria, maternidad y embarazo. También se dedica a la verificación de hechos (fact-checking).

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