Pin parental

¿Qué es el 'pin parental' que quiere instaurar VOX en los colegios?

Todos hemos oído hablar del "polémico" pin parental que Vox quiere instaurar en los colegios de Murcia, pero ¿en qué consiste exactamente? ¿Por qué ha creado tantas reacciones negativas y tanto revuelo? Aclaramos todas las dudas.

Desde que el partido de Santiago Abascal hizo pública su condición de implantar en las aulas el llamado 'pin parental' en los colegios de Murcia a cambio de dar su voto para aprobar los presupuestos de Ciudadanos y PP en la comunidad, la polémica no ha dejado de aumentar. Además, VOX también se plantea condicionar los presupuestos madrileños a la implantación de esta medida.

El 'pin parental' se ha situado en el foco de todas las conversaciones, pero ¿qué es exactamente y qué supone? 

¿Qué es el 'pin parental'?

El 'pin parental' consiste, según VOX, en "una solicitud que va dirigida a los directores de los centros educativos" para informar previamente a los padres "a través de una autorización expresa" sobre "cualquier materia, charla, taller o actividad que afecte a cuestiones morales socialmente controvertidas o sobre la sexualidad, que puedan resultar intrusivos para la conciencia y la intimidad" de los menores, "de tal modo que como padre o madre pueda conocerlas y analizarlas de antemano, reflexionar sobre ellas y en base a ello dar consentimiento o no, para que nuestro hijo asista a dicha formación", así se explica esta medida que recoge el programa electoral del partido y que fue una de sus propuestas estrella durante la campaña de las elecciones de abril. 

Es decir, que, según esta medida, los padres deben recibir información detallada de cualquier actividad o charla organizada en horario lectivo que vaya dirigida a sus hijos sobre temas que puedan ser considerados "morales" o sobre sexualidad, para decidir si sus hijos participarán en ella o no. Por tanto, podrán impedir o permitir de forma expresa la asistencia de sus hijos a actividades complementarias incluidas en el currículo escolar. El partido liderado por Abascal considera esta medida necesaria "ante el evidente adoctrinamiento en ideología de género que sufren nuestros menores en los centros educativos, en contra de la voluntad y contra los principios morales de los padres, a través de contenidos curriculares en asignaturas, actividades tutoriales, talleres y clases sobre ideología de género".

 

¿Por qué es tan polémica?

La polémica ha saltado porque con esta iniciativa los padres podrían limitar o impedir que sus hijos asistan a charlas o talleres de sexualidad, charlas LGTBI, contra la homofobia, sobre violencia de género y otro tipo de formaciones orientadas a educar en la diversidad, ya que está enfocada hacia charlas y talleres sobre diversidad afectivo-sexual . 

Por su parte, la ministra de Educación, Isabel Celaá, ya ha anunciado que recurrirá por vía judicial esta iniciativa de 'pin parental' por considerarla contraria al artículo 1 de la actual ley de educación (Lomce) sobre "la formación integral del alumno", a las normas autonómicas y a la ley contra la violencia de género, además de ser un mecanismo de "censura previa". 

El formulario de Vox

El formulario del 'pin parental' que Vox tiene publicado en su web comienza diciendo que "Como padre/madre y/o tutor del alumno…………………………………………………............... Ante la posibilidad de que mi hijo/a pueda ser adoctrinado en ideología de género contra mi voluntad y contra mis principios y valores morales, a través de contenidos curriculares en asignaturas, actividades tutoriales, talleres y clases sobre ideología de género, así como una educación afectivo sexual que incumpla el artículo 27.3 de la Constitución Española y los derechos que me asisten como padre, para que nuestros menores sean educados de acuerdo con nuestra ideología, nuestras propias convicciones y en el respeto a las mismas". Para, a continuación, exigir ser informados de cualquier actividad del tipo de las mencionadas anteriormente para dar o no su permiso para que sus hijos participen. 

Las comunidades autónomas dictan que las actividades complementarias en los colegios e institutos que son desarrolladas en horario lectivo son obligatorias para todos los alumnos, por lo que teniendo esto en cuenta, los padres no pueden impedir que sus hijos reciban estas formaciones. 

Ya el pasado mes de agosto la Consejería de Educación de Murcia dio orden a los centros educativos de requerir un consentimiento familiar para este tipo de actividades complementarias, y esa decisión fue ampliamente criticada por la comunidad educativa y los sindicatos. 

¿Qué consecuencias pedagógicas tiene el pin parental?

Ante el polémico "pin parental" son muchos los expertos que han querido compartir su opinión y hablar de las consecuencias que puede tener esta medida a nivel pedagógico. Para algunos de ellos, es fundamental hacer hincapié en la importancia de los contenidos sobre los que este control pone el foco: "estos contenidos no pueden obviarse, forman parte de la construcción de la identidad sexual y de género, y por lo tanto del proceso de formación personal. La escuela es corresponsable y permite dinámicas más flexibles, abiertas y críticas. La familia, si marca una línea muy clara, puede adoctrinar, pero la escuela es más difícil por la pluralidad de docentes, compañeros, etc", explica Miquel Castillo Carbonell, profesor colaborador de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC.

Por su parte, José Ramón Ubieto, profesor colaborador de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, opina que "es obvio que debe enseñarse en el colegio todo aquello que permita al niño o la niña conocer el mundo complejo y diverso en el que vive. La educación es un invento para llevar a alguien de la familia al mundo adulto, obliga a ver las cosas de una forma distinta a como se presentan en casa".

Además, algunos expertos también señalan que se puede crear una situación compleja y divisoria entre los alumnos: "esta medida crearía una segregación en el funcionamiento del aula al introducir una división entre los alumnos totalmente innecesaria y les trasladaría una brecha que ellos no han creado", asegura Ubieto. También señalan que esto puede provocar que se creen distintos ritmos de aprendizaje en el aula: "una parte del alumnado no participaría de determinadas experiencias, ideas, charlas o maneras de ver el mundo, mientras que otros sí, y eso les daría a estos últimos más capacidad crítica e información", argumenta Castillo Carbonell. 

De implantarse esta medida, no es solo la figura del alumno la que puede verse afectada, ya que la del profesor también puede sufrir las consecuencias: "Este tipo de propuestas socava la autoridad del maestro, que ya de por sí está en precario. El mensaje que se envía a los alumnos es que no todo lo que el maestro dice es creíble y él también puede producir fakes. Eso, desde un punto de vista pedagógico, es lo más grave porque aumenta la desconfianza hacia los docentes", matiza el experto.

Para los expertos, hay más riesgos o inconvenientes en el "pin parental", ya que aluden al peligro de potenciar posturas enfrentadas y también de favorecer un pensamiento único. El profesor Castillo Carbonell sostiene que esta medida puede aumentar la existencia de grupos enfrentados y distanciados: "es algo que ya se está dando en las escuelas y aumentaría si un grupo de padres restringiera los contenidos, porque lo que se dice es que esas ideas son malas o negativas". También, según Carbonell, a la vez se potenciaría la difusión de un pensamiento único: "si bloqueamos determinados contenidos, estamos imponiendo un solo criterio e impidiendo que la persona crezca y tenga una opinión de adulto", advierte.

¿Un problema real?

Ante toda esta polémica, cabe hacerse una pregunta: ¿hay tantas quejas de padres en relación a los contenidos que enseñan a sus hijos en el colegio? El consejero de Educación de Madrid, Enrique Ossorio afirmó que en esta misma comunidad solo habían recibido una queja oficial de padres por los contenidos que les habían enseñado a sus hijos y dos quejas por medio de Twitter. Cabe destacar que la Comunidad de Madrid cuenta con más de 1.200.000 alumnos y 1.200 centros.

A este respecto, el profesor Ubieto, opina que hay otros problemas prioritarios en cuanto a la realidad en las aulas: "los verdaderos problemas de la educación pública son la falta de inversión y de recursos, el declive de la autoridad del maestro, el uso de las nuevas tecnologías y las desigualdades sociales que se reproducen en el aula".

Para Castillo Carbonell hay, además, otra asignatura pendiente: "en nuestro país falta un consenso claro en políticas educativas para que no dependan de si gobiernan unos o gobiernan otros; hay que establecer unos mínimos a partir de los cuales no haya discusión y cada centro pueda tener su propia autonomía basándose en ellos", expone.

El "pin parental" se ha ha colocado en el foco de la polémica y se ha convertido en un arma política en la que la educación es la moneda de cambio. 

foto firma

Cristina Cantudo

Soy periodista y mi pasión es comunicar, conectar con la gente y convertir en palabras las ideas. Soy amante de la lectura, la poesía, me encanta viajar, descubrir y aprender. Intentaré compartir con vosotros todo lo que me resulte interesante y emocionante.

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