Técnicas de estudio

Reglas nemotécnicas: cómo enseñar a tus hijos a aplicarlas

Te explicamos qué son y en qué consisten, y ya verás como enseguida caes en lo mucho que has recurrido a ellas desde la infancia (y lo sigues haciendo).

Estudiante (Foto: Pexels)
Estudiante (Foto: Pexels)

Las reglas nemotécnicas son sistemas sencillos para recordar de memoria una secuencia de datos, lista de nombres, números o cualquier otra información. Se utilizan palabras, imágenes, comparaciones y cualquier cosa que sea efectiva porque al fin y al cabo no son más que trucos para memorizar. 

Son muy utilizadas en la adolescencia, época donde todavía el aprendizaje memorístico tiene mucho peso en la educación, y generalmente son tan efectivas que con el paso de los años se siguen recordando como el primer día. 

Por qué se les llama nemotécnicas tiene respuesta en el origen de la palabra, por si te lo estás preguntando. La palabra deriva de los términos griego mnéemee (memoria) y téchnee (arte).

Reglas nemotécnicas hay muchísimas. Una de las más conocidas es seguramente la regla de los nudillos y los espacios entre ellos para saber qué meses tienen 30 días y cuáles 31. Y es que no siempre una regla nemotécnica se usa para aprender algo que tenga que ver con el conocimiento puro y duro; en este caso, es efectiva para aprender y recordar un dato práctico, útil. 

A continuación, compartimos contigo otros cinco ejemplos: 

  1. Si la luna tiene forma de C, es decir, se ve sobre todo su mitad izquierda, es luna decreciente. En cambio, si tiene forma de D, su mitad derecha, es luna creciente. Es un juego entre la C y la D en diagonal, justo a la inversa con la inicial de la palabra que describe.
  2. Método de las iniciales: esta regla nemotécnica es muy recurrente al estudiar asignaturas como la historia, con muchos datos concretos y nombres propios. Consiste en construir una palabra con la inicial de cada una de las que forman la lista que queremos aprender y memorizar. Así sabremos, por lo menos, si estamos olvidando alguna o tenemos todas.
  3. Construir una frase o historia: si tienes cuatro o cinco palabras que deseas memorizar, otro truco es construir una frase con ellas. Puede que sea surrealista, que no tenga sentido, pero será eficaz para que no te dejes ninguna en el tintero.
  4. Cambiar números por letras: hay gente a la que le resulta práctico memorizar fechas dándole una letra a cada número y formando una palabra legible con ellas. Como si fuera una contraseña. Pero todavía se usa más el truco de buscar palabras que contengan las letras de cada número de la cifra que se quiere memorizar, sobre todo si el número es largo. Por ejemplo, en 1654, lo relacionas con una palabra de una letra, otra de seis, otra de cinco y otra de cuatro que sepas que no te vas a olvidar de ellas.
  5. Regla de la primera letra: se basa en tomar la primera letra, pero no en hacer un acrónimo, como antes proponíamos. En este caso, se trata de construir una frase en la que cada palabra empiece por dicha letra. Es útil para memorizar, por ejemplo, una lista de lugares.

Como decíamos anteriormente, hay muchas más. Son simples ejemplos. Lo importante es tener claro en qué consisten para poder transmitírselas a tus hijos de modo que puedan buscar aquellas que mejoran en un momento dado su productividad a la hora de estudiar o aprender para siempre algo que se les olvida con facilidad.

De hecho, las reglas nemotécnicas sirven también para recordar una contraseña, un número de teléfono y hasta una lista pequeña de cosas que te estés diciendo por teléfono y no tengas forma de anotar en ese momentos, por citar tres ejemplos que no tengan que ver con los estudios. Con esto queremos decir que es muy interesante saber de la existencia de estos trucos para aprender a memorizar datos porque a lo largo de la vida se echa muchas veces mano de ellos. 

También te puede interesar:
Vídeo de la semana

Continúa leyendo