Ortodoncista

Señales que indican que un niño o niña debe acudir al ortodoncista

¿Cuándo debemos acudir por primera vez al ortodoncista con nuestro niño o niña? La edad recomendada para la primera visita son los 6 años, eso sí, después tenéis que estar atentos por si aparece alguno de estos signos de alerta para concertar una nueva cita con el especialista.

niño en el ortodoncista
Fuente: iStock

Lo sabemos, a los niños y niñas no les gusta demasiado acudir ni a los dentistas ni a los ortodoncistas. No les dejan comer chuches y les colocan extraños aparatos en la boca que hacen que comidas que no son su preferida como los purés, sean lo único que les apetezca. Sin embargo, también son los responsables del correcto desarrollo de la boca y por qué no decirlo, también de esas sonrisas tan resplandecientes.

¿Cuándo debemos acudir por primera vez?

La primera revisión se debe realizar a los 6 años de edad. Después, especialistas de la Sociedad Española de Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial (SEDO), nos explican los indicios que pueden alertar a los padres de que es buen momento para acudir con sus hijos al ortodoncista.

La salud oral cada vez es más importante y ya no se trata solo de tener una bonita sonrisa sino de que esta además, esté sana. Para ello, el momento idóneo para llevar a los peques al ortodoncista son los 6 años (no más tarde de los 7). El objetivo de esta primera visita es que el especialista en ortodoncia detecte de manera precoz las posibles maloclusiones y problemas esqueléticos que pueden tener los niños y así evitan que con el paso de los años se compliquen dando origen a problemas más graves.

La maloclusión es el mal alineamiento de los dientes de tal manera que los dientes superiores e inferiores encajan mal entre sí. Esto es un problema muy común que afecta a los niños en distintos grados aunque no todos ellos necesitan de intervención. La maloclusión se resuelve mediante una ortopedia dentofacial, por ejemplo con los famosisísmos brackets y, el momento idóneo para recurrir a la ortopedia son los 10 u 11 años. Si bien es cierto que la compresión maxilar y maloclusión de clase III se resuelve preferentemente a los 6 años de edad, de ahí la importancia de la primera revisión.

Señales para acudir al ortodoncista

La SEDO establece una serie de indicios que alertan a los padres de que deberían llevar a su hijo o hija al ortodoncista. Estos son algunos de los casos que se producen de manera más habitual:

  • Cuando observan una desviación de su mandíbula al abrir o cerrar la boca.
  • Si tiene la mandíbula muy grande.
  • Si el niño o niña mete la lengua entre los incisivos superiores e inferiores al tragar o al hablar.
  • En el caso de que los dientes de leche se le caigan antes de los 6 años o más tarde de los 9 años de edad.
  • Si el niño o niña tiene problemas a la hora de morder o masticar alimentos.
  • En el caso de que mientras duermen ronquen o realicen pausas de la respiración (apneas) durante el sueño.
  • Si los dientes permanentes le tardan mucho en salir.
  • En el caso de que tenga los dientes apiñados.
  • Si sus incisivos superiores están muy inclinados o sobresalen mucho de la boca.
  • Si tiene el hábito de chuparse el dedo durante mucho tiempo. Este mal hábito, si se prolonga en el tiempo, provoca que los incisivos superiores se muevan hacia delante y los inferiores hacia atrás.
  • En el caso de que al abrir o cerrar la boca haga ruido.
  • Si no pronuncia adecuadamente.
  • En el caso de que respire por la boca en lugar de por la nariz porque podría suponer que los labios no cierran correctamente.
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