Ejercicio físico infantil

Un estudio vincula el ejercicio infantil a una mejor función cognitiva

Ya conocemos muchos de los beneficios que brinda practicar ejercicio físico para la salud, especialmente durante la niñez. Pero, ahora, un estudio confirma que estos beneficios serían mayores a la hora de mejorar el aprendizaje y la función cognitiva de los más pequeños, sobre todo cuando se practica desde la infancia.

Un estudio vincula el ejercicio infantil a una mejor función cognitiva
Foto: Istock

La práctica de ejercicio físico de forma regular es beneficioso a cualquier edad y etapa de la vida. Tanto en la infancia como durante el embarazo, y en la vejez, el ejercicio físico regular es esencial a la hora de disfrutar de una mejor salud.

Y, en el caso de los más pequeños de la casa, muchos estudios han constatado que cuando los niños son físicamente más activos, evitando el sedentarismo lo máximo posible, tienden no solo a desarrollar cuerpos mucho más sanos y saludables, sino que, desde un punto de vista emocional, se sienten mejor.

Curiosamente, recientemente hemos conocido la publicación de un estudio llevado a cabo por científicos de la Universidad de Kobe, que habría confirmado el vínculo existente entre el ejercicio físico infantil y el control de los impulsos futuros (lo que los expertos denominan “control inhibitorio”).

Concretamente, este estudio encontró que aquellos niños que llevan a cabo mucha actividad física tienen un mejor control de los impulsos, en comparación con aquellos niños que no lo hacen. 

Sin embargo, para observar estos efectos los científicos indican que el ejercicio físico debe ser llevado a cabo desde la niñez, ya que también encontraron que, después de los 12 años de edad, la actividad física no reveló la misma conexión.

Antes de proseguir con los detalles del estudio, debemos recordar que las diferentes autoridades sanitarias recomiendan la práctica de ejercicio físico en niños de entre 6 a 17 años de edad, aconsejando realizar al menos 60 minutos de ejercicio diario.

Dado que la infancia se constituye como un momento vital para el buen desarrollo del cerebro del niño, los expertos inciden en la importancia de que sean los propios padres quienes traten de priorizar y fomentar estilos de vida físicamente activos, con la práctica de ejercicio físico regular por parte de los pequeños.

¿Qué indica el estudio?

En la citada investigación participaron 214 personas con edades comprendidas entre los 26 y los 69 años de edad, quienes completaron un cuestionario en el que debían indicar cuánto ejercicio físico hicieron durante la infancia (niñez).

A continuación, los participantes intervinieron en una actividad “pasa / no pasa”, consistente en una prueba de control inhibitorio en la que los individuos responden o no responden a diferentes estímulos basados en una regla específica.

El ejercicio en los niños ayuda a mejorar su función cognitiva
Foto: Istock

Por ejemplo, en una actividad de “pasa / no pasa”, la regla puede ser presionar un botón si observamos la imagen de un coche, y no presionarlo si en la imagen no se ve el animal. De esta forma, el científico puede mostrar al participante una serie de imágenes, presentadas en sucesión, a una velocidad más o menos creciente.

Los expertos encontraron que, aquellos participantes que informaron haber practicado ejercicio durante la infancia, obtuvieron mejores resultados en la prueba cognitiva, en comparación con los que dijeron que no. Curiosamente, los resultados fueron los mismos en todos los grupos de edad. 

Debemos tener en cuenta que, durante la infancia, existen ventajas de oportunidad para el desarrollo del cerebro, las cuales se cierran mucho antes de llegar a la edad adulta. Esto es especialmente importante, dado que, una vez que estas ventanas de desarrollo se cierran, no hay vuelta atrás.

Por este motivo, los estudiosos encontraron que ser físicamente activo en la edad adulta no marcaba ninguna diferencia en la función cognitiva. Por lo que, en realidad, el ejercicio físico debe ser originalmente practicado durante la infancia para observar una mejor y más duradera condición mental en los años próximos de la vida.

Se trata de unos resultados que confirman los obtenidos por investigaciones anteriores, en las que se encontró un vínculo entre el ejercicio físico practicado en la infancia y la mejora de la función cognitiva. Es más, el estudio publicado en 2018 se convirtió en el primero en identificar cambios estructurales en el cerebro.

¿Cuánto ejercicio deberían practicar los niños? ¿Y de qué tipo?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda 60 minutos de ejercicio diario tanto para niños como para adolescentes. Y establece, además, diferentes pautas en función de la edad del niño:

  • Bebés (0 - 1 año). Deben estar activos durante todo el día, incluyendo 30 minutos de tiempo acostados boca abajo. Además, no deben pasar más de una hora en un portabebés o en un cochecito.
  • Niños pequeños y en edad preescolar (1 - 4 años). Necesitan un mínimo de 180 minutos de actividad física diaria. El tiempo usando pantallas (televisor o tabletas digitales) debe limitarse únicamente a una hora diaria para niños de entre 2 a 4 años, y no recomendable para niños de 1 año.
  • Niños y adolescentes (5 - 17 años). Se recomiendan 60 minutos de ejercicio diario, principalmente ejercicio aeróbico de intensidad moderada a vigorosa. Si la actividad es vigorosa se recomienda tres veces por semana.

Por todo ello, los expertos inciden en la importancia de que los niños practiquen más actividad física no solo en las escuelas, diariamente, sino también en sus casas.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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