Sueño infantil

Un tercio de los niños no duerme lo suficiente, según un nuevo informe

El sueño es una necesidad básica de los niños, ya que asegura un buen desarrollo físico, psicológico y cognitivo. Pero para que cumpla con estos efectos debe ser de buena calidad. Sin embargo, un informe de los CDC advierte de que en realidad muchos niños no estarían durmiendo lo suficiente.

Un tercio de los niños no duerme lo suficiente
Foto: Istock

Un sueño de calidad es esencial para promover el desarrollo de los niños, además de ayudarles a aprender. Sin embargo, no dormir lo suficiente puede ser perjudicial para su salud, además de afectar a su comportamiento, su capacidad para controlar sus emociones, su memoria y su razonamiento lógico.

Y es que, mientras duerme, el niño consolida todo lo aprendido a lo largo del día. Por ejemplo, dormir lo suficiente ayuda al niño a desarrollarse bien físicamente, fortalecer su aprendizaje, fortalecer sus habilidades de memorización, concentrarse más y por más tiempo, manejar mejor sus emociones, estar en buena forma durante el día, secretar la hormona del crecimiento, renovar sus células y fortalecer su sistema inmunológico.

A pesar de su importancia, un nuevo estudio publicado recientemente por los CDC ha encontrado que, en el transcurso de dos años, un tercio de los niños no dormían lo suficiente cada noche.

Como vemos, dado que el descanso se convierte en una parte esencial del día de cualquier persona, incluso en los más pequeños, la falta de sueño puede terminar contribuyendo a una serie de preocupaciones tanto en la salud como en el bienestar de un niño. 

Debemos tener en cuenta que la cantidad de sueño (horas) que necesitan los niños varía según la edad, pero sí es cierto que no dormir lo suficiente puede tener resultados similares independientemente de la edad que este tenga.

¿Qué nos indica el informe de los CDC?

Publicado en el mes de septiembre de 2021, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), examinaron los resultados del sueño en niños durante dos años, concretamente entre 2016 y 2018, tomando en consideración el número de horas que los niños con edades de entre 4 meses a 17 años dormían cada noche.

Llegaron a la conclusión de que el 34,9% de los niños no estaban durmiendo lo suficiente.

Problemas de sueño en niños
Foto: Istock

Además, la investigación también mostró que los niños que pertenecían a ciertos grupos minoritarios, o cuya familia pertenecía a una clase económica más baja, experimentaron insomnio a una tasa aún mayor. Lo mismo ocurrió con aquellos niños que tenían “necesidades especiales de atención médica”, como requerir fármacos recetados o tener una discapacidad. Ellos también tenían más probabilidades de no dormir lo suficiente.

En el primer grupo de edad, el estudio sugiere que la inseguridad alimentaria o el racismo son factores que contribuyen a la aparición de un mayor estrés, lo que, a su vez, dificultaría el sueño. 

Además, el informe también sugiere que los padres de una clase socioeconómica más baja pueden trabajar en horarios más complicados, lo que dificultaría mantener un horario adecuado de sueño para sus hijos.

¿Por qué el sueño es tan importante para los niños?

Como comentábamos al comienzo, el sueño juega un papel importantísimo tanto para la salud como para el bienestar general de un niño. No en vano, diferentes estudios han encontrado que, cuando los niños no duermen y no descansan lo necesario, pueden acabar experimentando problemas de peso, niveles más elevados de estrés y ansiedad, y tener problemas en la escuela.

Mientras dormimos, nuestro cuerpo pasa por distintos ciclos de sueño, que forman parte del ritmo circadiano. Mientras esto ocurre, el cuerpo produce una serie de hormonas, como la melatonina, que contribuye a un sueño saludable; cortisol, que se encarga de regular el estrés; grelina, que regula el hambre; y una hormona del crecimiento, esencial para ayudar al crecimiento tanto de los huesos como de los músculos.

Sin embargo, cuando los niños no duermen lo suficiente y, además, el sueño no es de calidad, el cuerpo no es capaz de manejar estas hormonas de manera adecuada, motivo por el cual los niños pueden sentirse más debilitados y cansados al día siguiente, experimentan un mayor nivel de estrés, y también aumentan de peso. 

De ahí que sea imprescindible que los niños tengan un sueño de calidad, durmiendo las horas necesarias. Aunque esta cantidad de horas dependerá del grupo de edad. Así, por ejemplo, los niños de 1 a 2 años tendrían que dormir de 11 a 14 horas; los niños de 3 a 5 años, de 10 a 13 horas; los niños de 6 a 12 años, de 9 a 12 horas; y los adolescentes entre 8 a 10 horas.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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