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Muchas familias denuncian el estado de los parques infantiles: ¿cómo deberían ser?

La denuncia del estado de muchos parques infantiles son comunes en todo el territorio español: ¿se están abandonando? ¿Qué tipo de columpios deberían tener para el disfrute de los niños?

Basta con teclear en Google ‘parques infantiles’ para que aparezca, como resultado de búsqueda, una batería de noticias sobre el estado de muchos parques infantiles en diferentes municipios españoles. Parques infantiles convertidos en almacén de operarios de obras, otros abandonados con columpios de hace, al menos, diez o veinte años oxidados y rotos, parques infantiles que se utilizan como meaderos de perros; y podríamos seguir. ¿Qué está pasando con el estado de los parques infantiles en España?
No es un secreto que los niños son los que han sufrido gran parte de las consecuencias de la pandemia. Fueron los últimos en poder pasear por la calle; los parques en los que cada tarde se divertían cerraron incluso antes de la suspensión de las clases presenciales y, en muchos lugares, siguen con una banda que impide su paso. Las familias, mientras tanto, piden solución ante ese cierre y también ante el estado deprorable de muchos de ellos: “Me da miedo que mi hijo juegue en el parque que tenemos al lado de casa porque están los columpios dejados”, comentaba hace unos días la influencer Marta Escalanate (@holacuore) en Instagram.

¿Qué está pasando en los parques infantiles?

El problema no es nuevo: ya en 2009 la ONG Save the Children recogía las quejas de más de 600 familias sobre el estado de los parques en toda España. Quejas que se fundamentaban, sobre todo, en la escasez de espacios de juego para los niños, el deterioro de los que están y, por último, la falta de seguridad que observaban en ellos.
En la actualidad, muchos partidos políticos y asociaciones siguen denunciando la misma cuestión en los ayuntamientos: Córdoba, Cádiz, Almería, Gran Canaria, Cataluña, Galicia o Cartagena son algunas de las ciudades que más quejas recopilan. Además, en Zamora, el mal estado de estos recintos infantiles es una de las principales quejas de los vecinos.
¿Y esto qué supone? Supone, entre otros, un aumento de los accidentes infantiles: en 2009 Save de Children estimaba que el 13% de los accidentes sufridos en España por niños de entre uno y cuatro años se daban lugar en las áreas de ocio y recreo.
“Parque con suelo de piedras, imposible entrar con una silla de bebé, juegos obsoletos y en mal estado y próximo a la zona de tráfico”, argumentaba una familia entonces.
Otras de las principales quejas, como decimos, es la constante aparición de excrementos de perros en la arena (de ahí que pidieran que se cambiase por suelo de goma, que ya se está haciendo en muchos municipios), la escasez de espacios de juego o la falta de seguridad en ellos.

¿Qué debería tener un parque infantil para ser beneficioso para los niños?

Existen diferentes normas UNE que regulan el estado de los parques infantiles. Una de ellas, la UNE-EN 1176, legisla el equipamiento de las áreas de juego, así como su superficies y los requisitos de seguridad que deben cumplir.
¿Qué equipamiento deberían tener, de acuerdo a ella?
  • Columpios: la normativa marca que deben estar colgados por elementos flexibles como cuerdas o cadenas, que deberá haber un elemento constructivo denominado ‘intercolumpio’ en caso de que haya más de un asiento, que la distancia real entre el columpio y otro elemento con el que pudiera chocar al subir sea, mínimo de metro y medio
  • Toboganes: entendido este como “estructura con superficie sobre la que el usuario se puede deslizar en un recorrido definido”, según la normativa. Este debería, según la norma, diseñado para evitar el atrapamiento de la ropa
  • Tirolinas
  • Carruseles
  • Balancines
Los mismos deberían cumplir tres condiciones básicas:
  • Tener dimensiones adecuadas para los menores, a quienes van destinados, favoreciendo su desarrollo evolutivo y potenciando su psicomotricidad, los procesos de sociabilización, integración y respeto hacia el medio ambiente
  • Cumplir con las especificaciones técnicas de materiales inflamables, tener un diseño y fabricación que minimicen riesgos, que cuente con protecciones contra caídas de las distintas partes de los equipos o protección contra atrapamientos de la cabeza y cuello o la ropa, entre otros.
  • Estar correctamente etiquetados, mínimo, con el nombre y la dirección del fabricante, el año de fabricación, la marca y otras referencias
Probablemente casi todos hayamos visto algo de esto en los parques infantiles que frecuentamos asiduamente. El problema está en que la misma norma también regular el mantenimiento, la inspección y la utilización de los mismos. Y, a juzgar por las numerosas obras que se están llevando a cabo de acondicionamiento, parece que hasta ahora no se había tenido en cuenta. ¿Por qué? El cumplimiento de esta norma es de carácter voluntario en España.
Esta normativa también expone otras normas que deberían cumplir los parques infantiles que, de acuerdo a María Gallego Igea, Licenciada en Derecho, deberían ser:
  • Deberían estar situados en una zona con poca contaminación de la atmósfera y de ruido, alejados de tendidos eléctricos o vertederos, así como, en la medida de lo posible, en un lugar elevado
  • Los menores de tres años deberán estar acompañados constantemente por un adulto
  • Estará prohibida la entrada de bicis, patinetes o cualquier otro elemento que pudiera ocasionar daño a los niños
  • Si está correctamente especificado, se prohibirá la entrada de mascotas

La redactora de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo.

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