Ser Padres

Estos chistes no dejarán indiferentes a tus hijos

Que no se pierdan estas historias que desde que son bien pequeños les enganchan hasta el punto de que aprendérselos como si de cromos se tratara

A partir de los 3 o 4 años, es muy probable que tu hijo te sorprenda después de un día de cole o un rato con sus amigos con una retahíla de chistes que está deseando contar en casa. Es muy gracioso ese momento porque los padres suelen vivirlo entre sorprendidos y fascinados, y el peque está encantado de la vida haciendo reír y riéndose él al mismo tiempo.
Los chistes pueden ser de todo tipo. Tan variada es la temática que incluso se los inventan, porque inventarse los chistes es casi tan divertido como memorizarlos y contarlos para ellos. Carnaval, el verano, Halloween -se mondan con el mítico chiste que dice así: “¿Qué le dice un esqueleto a otro? Estoy loco por tus huesos”, las caídas tontas… cualquier cosa es buena para contar chistes. Y si encima llegan con ellos aprendidos al cole y son ellos los que los cuentan en primicia a los demás niños, ese día se levantarán antes de que suene el despertador de las ganas que tendrán de ir a clase.
Ahora que la Navidad está a la vuelta de la esquina, se nos ha ocurrido la idea de compartir contigo algún que otro “chiste tonto”, facilón, perfecto para que se lo aprendan los más pequeños y, sobre todo, que lo entiendan. Recuerda cuando los leas que son para ellos y no para nosotros, aunque ya verás que alguno, de básico que es, te va a hacer gracia a ti también. Así no tendrás que sacar tus dotes de actriz o de actor cuando tengas que contárselo a tu hijo.
Hemos hecho una selección de seis, alguno de ellos muy cortitos, genial para los peques, y otros algo más elaborados, pero nada que se parezca a los chistes eternos del inolvidable Chiquito de la Calzada, que cuando llegaba al final se te había olvidado la primera mitad de la broma. Eso sí, antes de transmitírselos tenéis que tomar una decisión importante: soltarles todos de carrerilla o dosificarlos, porque quedan semanas por delante para el final de la Navidad y lo mismo acabáis un poquito cansados de escucharlos si les hacen gracia. Allá vosotros, up o you, que dirían los angloparlantes.

"Los adultos representan el peligro más activo para los niños, a no ser que hayan tomado la decisión de reconocer y respetar los procesos de desarrollo". - Rebeca Wild

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