Ser Padres

Colecciones de libros que te hicieron disfrutar en la niñez

De buscar a Wally y aprender las letras con Espinete y compañía, a disfrutar de tus primeras historias literarias extensas de la mano de Roald Dahl o cualquiera de los títulos de la mítica colección ‘El barco de vapor’: prepárate para volver a tu habitación en casa de tus padres durante los próximos minutos a través de este texto que es un homenaje al pasado y a los libros.

Hace unos días mi hermano vino a casa con algunos recuerdos que había recuperado durante estos meses en los que todos, en uno o en otro momento, hemos aprovechado para hacer limpieza en casa por matar un rato el tiempo. Apareció, entre otras muchas cosas, algunas más servibles que otras, con un par de libros para sus sobrinas de la colección original de ¿Dónde está Wally? con la que tantas horas disfrutamos él y yo, ambos millenials, en su momento. Estaban todavía bastante bien conservados si tenemos en cuenta cómo pueden estar dos libros usados por dos niños de forma reiterada hace casi tres décadas. El caso es que a las peques les gustaron mucho, seguramente por aquello de la novedad, y a mí directamente me entusiasmó volver a verlos porque los recuerdos esenciales -qué película tan buena para explicar las emociones es Inside out- brotaron en mi mente como si fueran fuegos artificiales. Y fue en ese momento cuando empecé a recopilar colecciones de libros de la infancia que hicieron las delicias de millones de niños. A buen seguro tú eras uno de ellos.
Haciendo memoria y poniéndolo en común, empezaron a salir a la palestra colecciones que nos sacaban un “¡ooohhh!” ipso facto a nuestra generación, por lo que finalmente me decidí a compartir la lista en público, porque no todo tienen que ser temas con mucho fondo; a veces, basta con tener una excusa a mano para entretenerse un rato y, sobre todo. Además, cualquier excusa es buena para recuperar aquellos maravillosos años, aunque solo puedan volver en forma de recuerdos.
Y de paso, lo mismo te pasa como el ejemplo que te he contado anteriormente y que dio lugar a este texto, que al recordar tus libros favoritos de la infancia recuerdas que deben estar guardados en algún rincón de la casa de tus padres, por lo que puedes recuperarlos para compartirlos con tus hijos. Eran otros tiempos, y seguramente a él no le haga tanta ilusión como a ti, pero al verte la cara de emoción por transmitirle lo que te regaló preciosos momentos en la niñez, seguro que disfruta muchísimo de ese momento.
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