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Trucos para que la casa esté fresca en verano si no tienes aire acondicionado

Hay días en los que nada parece poder aliviar la sensación de calor sofocante en casa, pero se puede limitar tomando una serie de medidas sencillas. No hay nada que perder por intentarlo.

¿No tienes aire acondicionado en casa? No pasa nada, no eres protagonista de un caso aislado aunque a veces, en determinados entornos, dé la sensación de que tenerlo sea lo normal.
En verano, lógicamente, hace calor y habrá días en los que eches de menos no tenerlo en casa, sobre todo si sois muchos en una vivienda pequeña, lo cual complica el asunto un poquito más, pero aplicando una serie de medidas sencillas y naturales se pueden limitar mucho las consecuencias del calor en verano dentro de casa.
Hemos recopilado las más eficaces para intentar ayudarte a ello. Ojalá, si nos las conoces o no las has aplicado nunca, puedan servir para que tengáis la casa un poquito más fresca de lo habitual en los próximos meses -el objetivo, según la OMS, es que la temperatura interior de la casa esté por debajo de 32 grados por el día y 24 por la noche-.
Nos dejamos fuera, por cierto, los ventiladores, ya sean móviles o fijos, de techo, porque no son una solución que no requiera gasto energético y, sobre todo, porque es evidente que son un parche eficaz contra el calor en casa -si los usáis, siempre a cierta distancia del cuerpo-.

Quitar las alfombras

Tiramos de obviedad en el primer consejo, pero es que no sería la primera vez que vemos alfombras en verano en una casa y no precisamente enrolladas y guardadas. También sirve para las moquetas, habituales en los cuartos de juego. Igual que no dejas el árbol de Navidad hasta Semana Santa -no lo haces, ¿verdad?, tampoco dejes este tipo de productos para aislar del frío en los meses de calor, por favor.

Las puertas

El tema de las puertas genera debate porque hay quien aboga por abrir todo de par en par y quien opta por cerrar algunas estancias. Lo cierto es que por el día es aconsejable aislar aquellas habitaciones que no utilicéis o penséis utilizar ese día para que el fresco se concentre en las que sí usáis. Y por la noche, todo lo contrario: así se refrescará toda la casa. Lógicamente, este consejo tiene matices en función de la orientación de la casa, el aire que entre en ella y también de las condiciones climáticas del día. Adaptarlo a dichos factores que no son generalizables.

Ventanas

En este caso, solo conviene abrir aquellas ventanas que sean necesarias para generar corriente durante el día. Por la noche, podéis aprovechar a ventilar antes de acostaros, al anochecer, y luego dejadlas abiertas a vuestro gusto, en función del aire que corra. Por la mañana, en cuanto os despertéis, si no está ya el sol apuntando de lleno a vuestra vivienda, abridlas de par en par para ventilar. ¡Y acordaros de cerrarlas en cuanto el calor apriete de nuevo!

Bajar persianas

Absolutamente imprescindible para mantener lo más fresca posible la casa. Si tenéis toldos, no es tan importante hacerlo, pero si no los tenéis, en las horas de sol directo sobre las ventanas, bajad las persianas y estores y corred las cortinas. Todas las barras suman para parar los pies al sol. Es una pena porque le quita luz a la casa, pero de lo contrario se convertirá en un insoportable invernadero.

La iluminación

Hay dos detalles importantes en lo que respecta a la iluminación y la temperatura en verano. Por un lado, cuanto más intensas sean las luces, más calor proporcionará, así que conviene retrasar su encendido y, en la medida de lo posible, que sean pequeñas y tenues. Las lámparas pequeñas, de mesilla o similares, serán vuestras grandes aliadas. Y en el salón, mejor de pie para que el foco apunte en dirección ascendente, que no focos o lámparas que hagan justo lo contrario. Y, por otro lado, es importante que las luces sea de led porque las bombillas incandescentes generar muchísima energía calorífica y encima aumentan la factura de la luz.

Plantas de interior

Poca gente sabe de la eficacia de este consejo para mantener la casa fría en verano. Es un truco 100% natural, tanto que recurre a la vida para ello. En este caso, vida vegetal. Especies como el aloe vera, el potus o los helechos son plantas que ayudan a limpiar el aire interior y a refrescar el interior de la vivienda.
Además de estos consejos, hay uno más que tiene un gran impacto positivo para llevar mejor el calor en casa sin aire acondicionado: mantener fresca la temperatura corporal. Esto se puede hacer con hidratación -agua fría, por ejemplo-, paños húmedos en muñecas y cuello, algún lavado puntual de cara o una ducha con agua fría si el día es difícilmente soportable, y también atendiendo a los detalles textiles: sábanas de algodón, ropa de estar por casa transpirable o pijamas frescos, por ejemplo, son aliados contra el calor muy eficaces.
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