Ser Padres

¿Cómo mantener las rutinas de los niños en vacaciones?

Sí, es tiempo de descanso y debemos ser algo flexibles. Pero hay ciertas rutinas que es importante mantener para su buen desarrollo. Mira estas ideas.

Las rutinas son imprescindibles en la vida de todos pero, sobre todo, en la de los niños. Sin embargo… ¿Qué ocurre en las vacaciones? Aunque seamos un poco más flexibles, y eso es entendible, debemos tratar de mantener sus hábitos en la medida de lo posible. Es muy beneficioso para ellos.
Las vacaciones para los niños son sinónimo de descanso. Dejan de ir al colegio y tienen por fin su merecido tiempo libre. En este sentido, como no hay obligación de madrugar para ir a clase u horarios de actividades extraescolares, es normal que los pequeños estén mucho más relajados en cuanto a rutinas y que se acuesten más tarde porque no tienen que levantarse temprano.
Además, es también habitual que la familia coma y cene con más tranquilidad y sin una hora fija. No obstante, es importante que, aunque haya un poco de más flexibilidad, algunas rutinas diarias se mantengan para que ellos mismos conserven su equilibrio y su seguridad emocional. En las siguientes líneas vemos algunas ideas para hacerlo.

No olvidemos la buena costumbre de la comida sana

Aunque las comidas se retrasen un poco según la hora habitual del curso escolar, lo importante es que se mantenga un horario más o menos estable a lo largo de todo el verano. Por supuesto, los menores no deben saltarse las comidas, porque esto les hace sentir que hay un orden.
Por otro lado, es esencial que se siga manteniendo una alimentación saludable. Y aunque haya algún capricho de vez en cuando, lo que importa es tener una buena dieta en general.

Solo debemos retrasar un poco la hora de dormir

Como decimos, que los niños se vayan a la cama algo más tarde es comprensible, ya que no tienen que levantarse tan pronto como cuando van al cole. Lo que importa es que sigan durmiendo las horas que necesiten según su edad, pero adaptando su horario a sus vacaciones.
Y es que, seguir manteniendo unos horarios regulares también hace que los pequeños duerman mejor. Esto es porque sienten mayor control porque saben qué deben hacer en cada momento, lo que, por ende, les ayuda a relajarse y a conciliar antes el sueño. Por consiguiente, tampoco dejes que los niños duerman en exceso, puesto que esto no es beneficioso.

Deben tener algunas responsabilidades

Por mucho que sea verano, las responsabilidades no deberían desaparecer. Aunque sea un tiempo de descanso es importante que mantengan algún momento de responsabilidad durante el día (teniendo en cuenta su edad, claro). Por ejemplo, pueden tener alguna costumbre de lectura, pueden ayudar con alguna tarea de casa (como poner la mesa o recogerla) o pueden hacer alguna actividad para repasar el curso. De esta forma cuando acaben las vacaciones, no les será tan difícil volver a las rutinas cotidianas.

Debemos organizar el tiempo libre y poner límites

Aunque sea momento de descansar, no significa que haya que estar meses viendo la tele, jugando a videojuegos o pasar el día frente al ordenador y al móvil. Se trata de dividir el tiempo y establecer algunos límites. Una buena idea es que combinen ese tipo de ocio con otro más activo al aire libre.

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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