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Estos son todos los cambios físicos que ocurren en el cuerpo de la mamá después del parto

Durante el puerperio es normal que ocurran muchos cambios tanto psicológicos como físicos en el cuerpo de la mamá. Pero, ¿cuáles tienden a ser los cambios físicos más comunes?

Consideramos el puerperio al periodo que comprende desde el final del parto hasta la aparición de la primera menstruación. Su duración aproximada es de 6-8 semanas.
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Cambios físicos en el puerperioFoto: Istock

Es una etapa de transición en la cual se produce la recuperación de todos los órganos y estructuras que han participado en el embarazo y el parto.
Podemos dividir el puerperio en tres períodos:
  1. Puerperio inmediato: comprende las primeras 24 horas.
  2. Puerperio clínico: desde el final del puerperio inmediato hasta el alta hospitalaria. Durante el tiempo que se permanece en el hospital, el personal sanitario valora que el proceso fisiológico del posparto evoluciona con normalidad, detecta posibles alteraciones, proporciona los cuidados necesarios y ayuda y enseña a cuidar del recién nacido en la medida que se necesite.
  3. Puerperio tardío: desde el final del puerperio clínico hasta la primera menstruación. Pero este suceso (menstruación) varía según si la madre lacta o no, por lo que se considera que abarca el periodo necesario para que el cuerpo de la mujer retorne a su estado pregestacional, lo que varía de una mujer a otra (unas 6 - 8 semanas). Corresponde con la vuelta a casa y la adaptación a la nueva vida con el recién nacido.

Principales cambios físicos

Durante el puerperio, los órganos y sistemas maternos que se transformaron durante el embarazo y parto, retornan en gran medida a las condiciones pregestacionales.
Involución uterina
Tras la salida de la placenta continúan las contracciones uterinas con el objetivo de que los vasos sanguíneos que conectaban con la placenta se cierren y el sangrado sea leve. Estas contracciones son los llamados "entuertos". Tras el parto, el fondo del útero se sitúa 1 cm por debajo del ombligo aproximadamente. Al día siguiente, asciende levemente hasta el nivel del ombligo, para desde ese momento en adelante ir descendiendo a razón de 0,5 - 1 cm/día, alcanzando el nivel del pubis en la segunda semana del puerperio. Hacia la sexta semana vuelve a su posición normal y tiene un tamaño parecido al previo al embarazo.
Con el amamantamiento los entuertos son más intensos, ya que la succión del niño produce oxitocina y esta a su vez contracciones. Además, son más perceptibles tras un segundo parto.
Loquios
Los "loquios" son las secreciones vaginales tras el parto, procedente de la cicatrización de la cara interna del útero (donde estaba situada la placenta). No tienen mal olor y son variables en cantidad y características a lo largo del puerperio. Es importante conocer estas características para asegurarnos de que la cicatrización de esa herida que deja la placenta se está produciéndose de forma adecuada:
  • Los primeros días son más abundantes y rojos (similares a una regla) y pueden contener algún pequeño coágulo.
  • Posteriormente disminuye su cantidad y son rosados.
  • Los últimos días son más marronáceos o amarillos.
Una vez que se dejan de expulsar loquios el útero ha cicatrizado y ha involucionado por completo.
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Principales cambios físicos después del partoFoto: Istock

Involución cervical y vulvovaginal
El cuello del útero (cérvix) y la vagina están edematosos tras el parto. Con el paso de los días recuperan su forma y tamaño. A las 6 semanas el estado de la vagina y del periné es normal. En caso de producirse desgarros o haberse practicado una episiotomía, esta cicatriza en 7-10 días.
Función reproductora
El puerperio es un periodo de infertilidad relativo para todas las mujeres. El momento de retorno de la ovulación y de la menstruación varía de una mujer a otra, y depende de si la madre lacta o no. En las mujeres que no lactan la ovulación puede ocurrir en la tercera semana posparto. Las mujeres que dan lactancia exclusiva (no suplementan con fórmula) tienen un periodo de infertilidad más largo pero sin saber cuándo se producirá la primera ovulación. Es por ello que en la mujer lactante la menstruación suele aparecer más tardíamente que en la no lactante.
Es importante saber que el hecho de no tener menstruación no implica que no haya ovulación, lo que significa que puede producirse un embarazo aunque no haya retornado la menstruación. Antes de comenzar con las relaciones sexuales debéis escoger el método anticonceptivo más adecuado para vosotros, ya que un embarazo seguido de otro es un embarazo de riesgo. En el apartado 5, encontraréis más información acerca de los métodos anticonceptivos.
Mamas  
Durante el embarazo, la mama se prepara para el proceso de la lactancia. Antes del parto e inmediatamente tras el mismo la mama ya contiene calostro, por lo que se puede comenzar a alimentar al recién nacido desde el primer momento. Con el paso de las horas y los días las mamas van aumentando de volumen, aumenta su temperatura y se tensan debido a la subida de leche, que se produce entre las 50 y 73 horas posparto, apareciendo hasta en un 25% de las madres después de las 72 horas.
Pérdida de peso
En el parto, con la salida del recién nacido, la placenta, y el líquido amniótico, se produce una disminución ponderal de aproximadamente 5 Kg. Posteriormente, en las primeras semanas se produce una pérdida de líquidos a través de la orina y el sudor. Además, si se da lactancia materna, las grasa acumulada durante el embarazo pasa a la leche para alimentar al recién nacido. De este modo, poco a poco, y dependiendo de la ganancia en el embarazo y la actividad física, se recupera el peso previo al embarazo.
Sistemas cardiovascular y hematológico:
Tras el parto, el volumen sanguíneo disminuye, así como la frecuencia cardiaca, pero se mantiene la tensión arterial en cifras normales. En este periodo la sangre es más espesa (está más coagulada) con el objetivo de disminuir la pérdida sanguínea, por lo que se favorece con la movilización precoz después del parto para evitar tromboembolismos.
Aparato digestivo: 
En el postparto, al disminuir el tamaño uterino y la presión intraabdominal, las vísceras del tracto gastrointestinal se movilizan y distienden. Esto puede favorecer el estreñimiento y dolores de tipo cólico. Es posible que las hemorroides producidas durante el embarazo persistan.
Tracto urinario:
En el puerperio inmediato, la vejiga tiene poco tono debido a la distensión durante el parto y al efecto de la analgesia epidural. Los sondajes requeridos por la analgesia epidural durante el parto, así como pequeñas laceraciones que pueden aparecer alrededor de la uretra pueden producir los primeros días dolor o escozor en las primeras micciones, y en ocasiones infección de orina.

Diplomada en Enfermeriìa por la Universidad Autoìnoma de Madrid y especializada en Obstetricia y Ginecología, trabajo como matrona poniendo en praìctica un cuidado personalizado, humanizado y cercano hacia la mujer embarazada y su pareja, para asiì poder disfrutar de este momento tan importante sin miedos, empoderada y segura de siì misma.

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