Ser Padres

Dieta y ejercicio después de parto: principales recomendaciones

Sabemos que estás dedicada por y para tu bebé, pero el posparto es un momento en el que también necesitas cuidarte a ti misma, y lo puedes hacer con estas sugerencias.

No somos nadie para decirte lo que tienes que hacer después de dar a luz, pero sí es nuestro deber transmitirte las recomendaciones de los médicos y los expertos en salud mental. Y ambos coinciden en la importancia de cuidarse física y psicológicamente durante el posparto.
Seguramente lo sabes, igual que nosotros somos conscientes de que tus objetivos uno, dos y tres en este momento son el mismo, el bienestar de tu pequeño, pero es altamente recomendable (incluso necesario) que también dejes un espacio reservado de tiempo para cuidarte a ti misma. Y no solo por ti. Si lo haces, repercutirá para bien en tu relación con el bebé.
No se trata además de hacer sacrificios o de obsesionarse con una larga lista de hábitos, para nada. Se trata de aplicar una serie de consejos sencillos que afectan, sobre todo, a la alimentación y la actividad física. Consejos que además podrás mantener durante toda tu vida, ya que al fin  y al cabo no se trata de cuidarse solo en el posparto, sino de darle continuidad en el tiempo porque la salud es fundamental para afrontar el reto de la maternidad, y no solo a corto plazo.
Estos son los consejos básicos para cuidarte después del parto:

No hagas dieta de forma repentina

Tu cuerpo necesita descanso, reposo y recuperación. Cambiar la dieta de forma radical no le va a ayudar porque ya tiene que lidiar con los cambios propios del posparto y su exigencia física. Además, también puede afectar a la lactancia materna.

Alimentación saludable

Mucha verdura, fruta, legumbres, frutos secos, carnes blancas, pescado -si no eres vegetariana, lógicamente- y, sobre todo, nada de productos malsanos, ya sean alimentos o bebidas azucaradas, por ejemplo. Esta es la dieta que más te va a ayudar porque los milagros no existen y no se trata de recuperar la figura a marchas forzadas, sino de estar sana y fuerte.

Es un camino a medio plazo

La recuperación no llega de un día para otro por mucho que algunas celebrities presuman de recuperaciones “milagrosas” en las redes sociales. Es muy importante concienciarse de que llevará su tiempo y de que los cambios graduales son más saludables que los bruscos.

Actividad física

No puedes hacerlo hasta que no tengas el ok del médico, pero en cuanto puedas empezar a moverte, no dudes en hacerlo. La actividad física moderada no implica entrenamientos de alto nivel; de hecho, te recomendamos dar pasitos cortos en tu recuperación de la forma física. Al principio, puede bastar con paseos junto a tu hijo, ni siquiera necesitas hacerlo sola si no quieres (o no puedes).

No dejes de comer

Como hemos puntualizado anteriormente, es fundamental entender que los cambios bruscos solo traen problemas de salud porque requieren hábitos que no son saludables por mucho que puedan parecer efectivos. Saltarse comidas es el ejemplo perfecto. No lo hagas, por favor. Cuídate.

Pide ayuda con la comida

Somos conscientes de lo duro que se hace llevar un menú saludable y casero en el posparto, de ahí que nuestro consejo final sea uno que es posible que no hayas escuchado mucho antes: la mejor ayuda que te pueden dar tus allegados no es con el bebé, es con la comida y las labores de la casa. Quien bien te quiere, en el posparto, te dará de comer casero.
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