Ser Padres

Estos son tus derechos como embarazada para el momento del parto

En la Semana Mundial del Parto Respetado recordamos todos los derechos que tiene la embarazada para decidir cómo quiere que sea el momento del parto, así como los casos en los que se considera que el parto no está siendo respetado.

Del 16 al 22 de mayo tiene lugar la Semana Mundial del Parto Respetado, que nació en 2005 con el objetivo de hacer visible la necesidad de convertir al parto en un proceso natural que ponga en primer lugar las necesidades de la madre y del bebé. La OMS entiende por parto respetado lo siguiente: “se ha llamado humanizado al modelo de atención del parto que pretende tomar en cuenta, de manera explícita y directa, las opiniones, necesidades y valoraciones emocionales de las mujeres y sus familias en los procesos de atención del embarazo”.
Este año, bajo el lema ‘El respeto por las necesidades de la madre y su bebé en cualquier situación’, la Semana Mundial del Parto Respetado pretende promover la importancia de contemplar en las medidas de cuidado para COVID-19 los derechos de las personas gestantes y sus bebés.
Y es que, desde la llegada de la pandemia se ha complicado mucho el acceso de la embarazada a un parto respetado, ya que las prácticas asistenciales han sufrido mucho. De hecho, tal y como muestra el documental Parir en el siglo XXI, de RTVE, en España es más común nacer entre martes y viernes, que entre sábado y lunes. ¿Por qué? Porque los nacimientos, debido al exceso de medicalización, han bajado cuatro puntos cuando hablamos de fin de semana.
Además, según el tipo de hospital en el que se vaya a dar a luz, las posibilidades de cesárea aumentan: en España, de acuerdo al último informe sobre la Atención perinatal en España, publicado por el Ministerio de Sanidad, las tasas de cesáreas persisten por encima de los estándares de referencia de la OMS, que las limita a un 15% del total de partos anuales en el país.
Además, según el mismo informe, en España habría que mejorar el número de partos instrumentales (en los que se utilizan ventosa, fórceps y espátulas), ya que pueden producir lesiones irreversibles en el bebé.

Escuchar a la madre: primordial en el parto

Por si los dolores de las contracciones o cualquier otro imprevisto impidiese a la mujer embarazada comunicar qué es lo que quiere en el momento inmediato del parto, existe el llamado ‘Plan de Parto’ que se puede ir realizando a lo largo de los nueve meses de gestación y que ella o el representante entregarán al equipo médico a la hora de entrar a dar a luz.
En el Plan de Parto, al que todas las mujeres tienen derecho, la embarazada dejará clara sus preferencias, deseos, necesidades y expectativas sobre el parto y el nacimiento de su bebé. Algo que podrá ir cambiando conforme avance su estado de gestación y el desarrollo de los acontecimientos.
El equipo médico que atienda a la mujer deberá tener en cuenta y dar prioridad a todo lo que la mujer haya dejado escrito. Eso sí, podrían modificarlo si surgiera algún imprevisto que así lo requiriese.

¿Qué otros derechos tiene la embarazada?

Aunque en España no existe una ley que regule expresamente el parto, el Ministerio de Sanidad sí regula algunos aspectos jurídicos en la atención al parto. Aspectos que deben ser respetados en todo momento. “La legislación sanitaria otorga la máxima protección al a dignidad e intimidad de los usuarios y su derecho a recibir información adecuada, tomar decisiones libremente y elegir entre las alternativas clínicas disponibles”. Así pues, establece los siguientes derechos de las embarazadas:
  • Derecho a la información: “las mujeres tienen derecho a conocer, con motivo de cualquier actuación en el ámbito de su salud, toda la información disponible sobre la misma”, asegura el Ministerio. Es decir, debe saber qué se le va a hacer en todo momento, por qué razón y en qué consiste el procedimiento. Sin embargo, a los familiares y acompañantes solo se les informará si la usuaria da su consentimiento para que así sea.
  • Derecho a valorar: la parturienta tendrá derecho a dar su consentimiento o, por el contrario, desistir de cualquier actuación que el personal médico necesite realizar sobre ella. Dicho consentimiento se obtendrá después de que la embarazada reciba la información adecuada y se hará por escrito si son intervenciones quirúrgicas, procedimientos diagnósticos y terapéuticos invasores o en cualquier procedimiento que pudiera suponer riesgos o inconvenientes para ella.
  • Derecho a decidir: entre las opciones clínicas disponibles como: la postura para parir, que la monitorización sea continua o intermitente, deambular o permanecer tumbada, recibir o no anestesia epidural o apoyo emocional durante el parto… “El hecho de no aceptar el tratamiento prescrito no dará lugar al alta forzosa cuando existan tratamientos alternativos”, explica el Ministerio.
  • Protección a la intimidad: La intromisión en la intimidad física será la mínima imprescindible y en la moral igual.
  • Derecho a la dignidad: es decir, si su caso va a tratarse como parte de un proyecto docente o de investigación, tiene derecho a saberlo y a decidir sobre ello.
A su vez, la embarazada tiene derecho a decidir si practicar o no la lactancia materna y su decisión deberá ser respetada y no sentirse juzgada por ello. También se debe garantizar durante su estancia en el hospital que no se la separará del bebé (salvo casos imprescindibles) y que practicará piel con piel siempre que sea posible.
Además, a la hora de hablar de un parto respetado podríamos incluir aquí que pasen entre dos y tres minutos dese que el bebé nace hasta que se corta el cordón umbilical, ya que está demostrado que el corte tardío es beneficioso para el recién nacido.

La redactora de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo.

tracking