Ser Padres

Tras dos años de pandemia ¿qué sabemos del coronavirus en niños?

Después de dos años de pandemia de coronavirus, ¿qué sabemos acerca de la COVID-19 en los más pequeños de la casa? ¿Qué porcentaje tiene una enfermedad más grave, y quiénes podrían necesitar ventilación mecánica o ingreso en una unidad de cuidados intensivos?

Los últimos dos años la pandemia por coronavirus ha supuesto el desafío más importante al que se han enfrentado los sanitarios en la historia reciente. La rápida extensión del virus, el contagio a nivel mundial, las tasas de ingreso hospitalario…pusieron en jaque a todos los sistemas nacionales de salud. La campaña de inmunización a nivel global es, sin duda, la empresa más grande y compleja puesta en marcha en el campo de las vacunas de toda la historia.
Foto: Istock

Coronavirus en niñosFoto: Istock

Los sanitarios tuvimos que tomar decisiones precipitadas o basadas en el comportamiento de otros virus respiratorios. Habitualmente, los protocolos médicos se basan en conclusiones que los estudios y ensayos clínicos hayan arrojado. Esto es lo que conocemos como “evidencia científica”. Pero cuando la pandemia nos puso contra las cuerdas no teníamos ningún soporte que respaldara nuestras decisiones.
Ahora que empezamos a ver algo de luz, y no es que el coronavirus se haya ido, porque no se irá, sino que hemos conseguido disminuir su gravedad y mortalidad gracias a las vacunas, empezamos a tener datos más consistentes. Los estudios en niños son pocos, la mayoría se han realizado en adultos al ser la población más vulnerable, y aunque hay algunos con unos diseños más o menos apropiados he repasado aquellas conclusiones que sí parecen tener unos niveles “fuertes” de evidencia científica. Veamos:

¿Cómo afecta el coronavirus a los niños?

La población pediátrica no se ha visto tan afectada como otros grupos de edad, siendo la mayoría de infecciones leves o asintomáticas. Os doy algunos datos: La tasa de mortalidad en población pediátrica a nivel mundial es menor del 0,08%. En España baja al 0,0094%.

Mecanismo de transmisión

Sabemos que el contagio de coronavirus se produce principalmente a través de gotas por la vía respiratoria que expulsamos al hablar, toser, estornudar… Esto sucede con más facilidad en espacios cerrados. En cuanto al período de infectividad, es decir, cuanto tiempo estamos contagiando la enfermedad, sabemos que oscila desde los dos días anteriores a empezar con los síntomas hasta 10 días después. Los enfermos graves que tengan síntomas persistentes pueden contagiar durante más tiempo.

Síntomas de COVID-19 en niños

Los síntomas más frecuentes en niños son la fiebre y la tos. El síntoma digestivo más frecuente es el dolor abdominal, a nivel neurológico el dolor de cabeza y en cuanto a síntomas generales la sensación de fatiga o cansancio.
La evidencia científica actual nos señala que la combinación de dolor de cabeza, sensación de náuseas o vómitos y la pérdida de olfato y/o gusto aumentan considerablemente la posibilidad de dar positivo en coronavirus.

Factores de riesgo

Foto: Istock

Síntomas de coronavirus en niñosFoto: Istock

En cuanto a la población pediátrica la posibilidad de que un niño ingrese en planta no está bien establecido, probablemente en relación a la ausencia de criterios uniformes de hospitalización. Los factores que se asocian con mayor riesgo de ingreso son: bebés menores de tres meses, bebés prematuros y niños con enfermedades crónicas como diabetes, asma, obesidad e inmunodeficiencias.
El síntoma que es mas frecuentemente aparece en los niños que precisan ingreso es la dificultad respiratoria. De los niños que ingresan en planta, sólo el 9% precisará cuidados en UCI. De estos pocos niños que ingresen en cuidados intensivos un tercio necesitarán ventilación mecánica.

Pruebas diagnósticas

La prueba de PCR es la mejor opción para llegar a un diagnóstico certero de infección por coronavirus, recomendándose obtener la muestra de las vías respiratorias. En población pediátrica se ha estimado una sensibilidad del 45% al realizar test de antígenos, si bien la especificidad es muy superior.
Traducido a lenguaje coloquial viene a decir que se nos pueden escapar la mitad de niños que realmente tengan la infección y sin embargo den negativo en test de antígenos, pero que aquellos que den positivo tienen un 99,8% de tener realmente coronavirus.  Por tanto, se recomienda la realización de test de antígeno como cribado en pacientes con síntomas compatibles, pero se debe realizar una PCR si el resultado es negativo y persiste la duda diagnóstica.

Tratamiento

En la mayoría de los casos el tratamiento será el de los síntomas que manifieste el niño, es decir, similar al tratamiento de un catarro o gripe, sin precisar medicamentos específicos. Según la evidencia científica disponible el tratamiento farmacológico hospitalario se reservará para los casos graves, donde parece recomendarse el tratamiento combinado de inmunoglobulinas y corticoides.

Vacunas

Las vacunas contra la COVID están siendo aprobadas por procedimientos de urgencia dada la gravedad de la pandemia. A pesar de esto, la eficacia demostrada en los ensayos clínicos y los efectos adversos en general leves o moderados, supone que el balance riesgo-beneficio sea sin duda positivo a favor de la vacunación de la población.
Artículo basado en: COVID EN PEDIATRIA: VALORACIÓN CRITICA DE LA EVIDENCIA. Anales de Pediatría. Asociación Española de Pediatría.

BIO: Licenciatura en Medicina por la Universidad de Córdoba, Especialidad en Pediatra en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Máster en Urgencias Pediátricas por la Universidad de Sevilla. Experiencia de 12 años en la consulta de Pediatría. Creadora de contenidos en YouTube e Instagram.

tracking