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Cómo usar el protector solar correctamente en los niños

El uso de un protector solar es fundamental para proteger la delicada piel de los niños. Pero lo es aún más saber cómo usarlo correctamente, y cada cuánto tiempo debemos aplicarlo.

El aumento de lunares en la cara es algo muy común. De hecho, se trata de algo fisiológico, por lo que es normal que, a medida que el niño cumple años, empiecen a formarse lunares en su cuerpo, sobre todo en el rostro. Y a medida que crece, los lunares también lo hacen.
Aunque es cierto que el cáncer de piel no es tan común en la población infantil, en los últimos años se ha encontrado que el melanoma puede empezar a desarrollarse en una etapa más o menos temprana, principalmente entre los jóvenes. Y los niños de piel clara, o con muchos lunares, corren un riesgo especial.
A pesar de ello, la protección de la piel entre los más pequeños es fundamental, a la par que imprescindible. Esto es debido a que el daño cutáneo es acumulativo. Y, como manifiestan los dermatólogos, las quemaduras solares que se sufren a una edad temprana influyen de forma directa en el riesgo de aparición de cáncer de piel en las décadas siguientes.
En lo que a la protección cutánea se refiere, es evidente que el uso de un buen protector solar (utilizado correctamente, con un índice de protección adecuado, aplicado y renovado con regularidad) es fundamental, pero también es importante el hecho de no exponer la piel del niño al sol en aquellos momentos del día en los que el riesgo es muchísimo mayor, algo que ocurre principalmente entre las 12 y las 16 horas.

¿Por qué es tan importante el uso de un protector solar entre los más pequeños de la casa?

El daño solar, incluso en los niños más pequeños, es particularmente dañino, sobre todo a largo plazo. Como manifiestan las estadísticas, el cáncer de piel ha aumentado en los últimos años, y la causa principal es la exposición a los rayos ultravioleta UVA y UVB. Por este motivo, es fundamental proteger la piel del niño de los efectos nocivos del sol.
No en vano, si no tomamos las debidas precauciones, el sol puede acabar convirtiéndose en un enemigo formidable para la piel. Por este motivo, el uso de un protector solar es fundamental, ya que:
  • Ayuda a evitar las quemaduras solares que, a largo plazo, terminan provocando cáncer de piel, principalmente entre los más jóvenes.
  • Limita la producción de radicales libres, principales factores del envejecimiento cutáneo.
  • Evita que los infrarrojos penetren profundamente en la piel, aumentando la sequedad y la deshidratación.

¿Qué protector solar escoger?

Como manifiestan los expertos, no es necesario comprar los productos más caros para proteger a nuestros hijos del sol. De hecho, los protectores solares más caros no tienden a ser necesariamente los mejores, por lo que es de vital importancia prestar especial atención a algunos aspectos básicos:
  • Utiliza un protector solar de amplio espectro. Es fundamental para proteger la piel contra los dos tipos de rayos solares que tanto la dañan: UVA y UVB.
  • Escoge un protector solar con un factor de protección solar (FPS) de al menos 30. Si nuestro hijo tiene la piel clara, puede ser aún más aconsejable optar por un protector solar con FPS de al menos 50. Recuerda que el factor de protección solar indica el nivel de protección solar contra los rayos UVB.
  • Utiliza protectores solares cremosos en lugar de aerosoles. Aunque los protectores solares en aerosol se han puesto muy de moda en los últimos años, los expertos aconsejan optar por protectores cremosos y ricos, ya que algunos estudios aún deben determinar si los ingredientes de los protectores solares en aerosol pueden dañar la salud cuando se inhalan. No obstante, en caso de usarlo en aerosol, es más conveniente rociarlo en las manos y, posteriormente, aplicarlo en la piel del niño.
  • Puedes aplicar un protector solar para adultos a un niño a partir de los 6 meses. Esto es debido a que la composición de los filtros solares para niños es aproximadamente la misma que la de los productos para adultos.

¿Cómo hacer un uso correcto del protector solar en los niños?

Foto: Istock

Uso correcto del protector solar en niñosFoto: Istock

Cuándo aplicar protector solar al niño
Antes de comenzar, es necesario tener en cuenta que existen dos tipos de protectores solares: los protectores de pantalla química, y los protectores de pantalla física. Los primeros contienen una serie de compuestos químicos que actúan protegiendo la piel, como oxibenzona o Mexoryl SX; mientras que los protectores de pantalla física son productos que contienen principalmente dióxido de titanio u óxido de zinc.
Los protectores solares físicos (o de pantalla física) son preferibles para los niños porque ayudan a proteger mejor la piel del sol, ya que actúan bloqueando los rayos ultravioletas, reflejándolos en lugar de absorberlos. Además, según los estudios, las pantallas físicas con óxido de zinc no atravesarían la barrera cutánea, algo que sí ocurriría con los ingredientes que encontramos en las pantallas químicas.
No obstante, el uso correcto de un protector solar variará en función del tipo que se esté usando. Por ejemplo, en caso de que se esté utilizando una pantalla química, es conveniente aplicarlo 30 minutos antes de que el niño salga a la calle, ya que el producto debe tener tiempo para generar una barrera protectora. En caso de optar por pantalla física, el niño puede salir inmediatamente después de aplicarlo.
Independientemente del tipo de protector solar que se esté usando, debemos aplicarlo cada 2 horas. Pero si el niño/a suda mucho, o sale del agua, no es conveniente esperar tanto: lo ideal es volver a aplicar un poco de crema una vez la piel se haya secado.
Generalmente, los protectores solares resistentes al agua tienden a mantener su eficacia durante 30-40 minutos, mientras que los que se consideran muy resistentes al agua, dependiendo de su composición, pueden durar más de 80 minutos.
También es imprescindible aplicar protector solar incluso aunque el cielo se encuentre nublado, puesto que los rayos solares pasan desapercibidos a través de las nubes.
¿Cuánta cantidad de protector solar usar?
Dependiendo de la edad y tamaño del niño, se necesitan entre 15 a 30 ml de protector solar para cubrir todo su cuerpo.
Recuerda aplicar la crema en la parte posterior de las rodillas, en la parte superior de los pies y, también, en las orejas. Eso sí, hay que tener especial cuidado de no ponerle protector solar alrededor de los ojos, dado que puede picar.

Colaborador de Ser Padres, especializado en divulgación científica y sanitaria, maternidad y embarazo. También se dedica a la verificación de hechos (fact-checking).

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