Ser Padres

6 formas de evitar que tu hijo se resfríe este invierno

De nuevo, llega la época de los catarros, los resfriados y las gripes tan temidos por muchos padres. ¿Cómo podemos evitar un resfriado infantil?

Parece que el frío poco a poco va llegando (y esperemos que sea para quedarse durante algunos meses). Con él, llegan las enfermedades más comunes de cada temporada: las gripes, los resfriados y los catarros o el temido Virus Respiratorio Sincitial (VRS) que temen muchas familias.
Cómo evitar resfriados en niños

Cómo evitar resfriados en niñosGetty Images/iStockphoto

Este año, los pediatras ya están advirtiendo de que las gripes, los resfriados y las bronquiolitis se están adelantando unos meses. De acuerdo a ellos, esto puede ser debido a la ausencia de medidas de seguridad para protegernos de la COVID. A la vez que nos ayudaban a protegernos de esa enfermedad, también nos ayudaba a prevenir otras más comunes de cada año.
En cuanto a la gripe, Sanidad acaba de incluir recientemente la vacuna dentro del calendario de vacunas para niños de entre 6 meses y 5 años. Pero, ¿qué pasa con los catarros o resfriados? Como cada año, es importante poner todo lo que esté en nuestra mano para evitar que los niños se resfríen durante la temporada de invierno.
Aunque, por desgracia, no existe ninguna medida que evite al 100% el resfriado, sí podemos intentar minimizar los riesgos de contagio, tal y como ya hemos hecho con la COVID-19. ¿Cómo? Siguiendo alguno de estos consejos.

Taparse bien la boca y la nariz cuando salgan a la calle si hace mucho frío

“El frío provoca que las barreras naturales de defensa de la nariz pierdan su eficacia y permitan el paso de más microorganismos y que el aire que entre a los pulmones sea demasiado frío”, explican desde el blog del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona. Si a esto le sumamos que este tipo de virus pasan de unas personas a otras a través de las mucosas (al hablar, toser o estornudar cerca de alguien) y que esas mucosas pierden movilidad, es doblemente importante que tapemos bien su cara cuando salgamos fuera de casa.

Ventilar bien la casa

Otro de los mayores consejos que podemos tomar es el de ventilar bien todas las estancias del hogar para evitar que los virus se acumulen en su interior. Y es que, otro de los motivos del aumento de resfriados durante el invierno es, precisamente, que ventilamos menos y estos microorganismos se quedan circulando dentro de nuestra casa. “Recomendamos abrir las ventanas de las habitaciones, al menos, durante diez minutos al día”, explican los expertos del Hospital Sant Joan de Déu.
Además, explican también que para calentarse es mejor usar estufas eléctricas o de gas para mantener la casa templada, pero no muy caliente, a fin de que el propio organismo utilice los mecanismos naturales de adaptación al frío.

Pasar tiempo al aire libre

De acuerdo a las palabras de Lucía Mi Pediatra “los catarros no entran por los pies” y, por tanto, no porque el niño pase más tiempo fuera de casa está más expuesto a resfriarse o coger un catarro. “Permanecer en lugares cerrados en contacto con otros niños y con falta de ventilación es lo que sí facilita el contagio de los virus”, exponen desde el mismo hospital.
Por eso, es mejor abrigarse y salir un ratito al aire libre a jugar cada día.

Lavarse las manos

Lavarse las manos con frecuencia, sobre todo antes de comer o al entrar en casa, reduce hasta en un 30% las posibilidades de que aparezca una enfermedad respiratoria. Y es que, una de las formas más comunes de propagación de estos virus es el contacto con alguna superficie contaminada.
Lo mismo ocurre con los juguetes y los chupetes de los peques: hay que lavarlos, especialmente durante la temporada más fría, para evitar que puedan quedar virus en ellos.

Alimentación sana y equilibrada

Existen algunos alimentos que ayudan a prevenir los catarros y resfriados durante la época de frío. “Si tu hijo ya toma sólidos, su dieta deberá incluir frutas y verduras ricas en vitaminas A y C y pescado y leche”, argumentan desde el hospital. “Además, es recomendable no darles bebidas frías y ofrecerles caldos y bebidas calientes”.

Taparse con la mano al toser o estornudar

Es algo que se nos ha grabado a fuego desde que la COVID llegase a nuestras vidas, pero viene bien recordarlo: es importante enseñar a los niños a toser y estornudar con la mano delante de la boca o la nariz. De hecho, desde la American Academy of Pediatrics, recomiendan hacerlo sobre un pañuelo desechable y tirarlo inmediatamente después a la basura: “Si el virus cae en su mano, puede propagarse a cualquier cosa que toque como su hermano, un amigo o un juguete”, argumentan.
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