Ser Padres

Pies. Problemas con solución

Los pies del niño pueden presentar problemas. La mayoría son posturales y desaparecen con poca ayuda. Otros son más importantes. ¿Cuáles son estos problemas y cómo se resuelven?

Los problemas en los pies no remiten por sí solos. En algunos casos es preciso hacer un tratamiento médico para que el pequeño pueda hacer una vida normal o seguir con la que llevaba. Pero lo primero es distinguir entre las malformaciones y las deformaciones de los pies, pues son dos situaciones patológicas distintas.
En cuanto a los problemas que pueden afectar a los pies de los niños, hay que destacar los siguientes:

Pie equinovaro o zambo

El ginecólogo" target="_self lo detecta normalmente en las ecografías prenatales y se confirma al nacer: los pies aparecen mirando hacia abajo y hacia dentro, con los dedos de los dos pies enfrentados. Si el médico intenta llevar manualmente el pie a su postura natural, no podrá. Puede darse en los dos pies a la vez o en uno solo, y es más frecuente en niños que en niñas. Aproximadamente uno de cada mil nacidos sufre este problema. Es importante solucionarlo lo antes posible, mejor los primeros días de vida, porque en ese momento los huesos tienen una gran plasticidad. Si se trata más tarde, cuando el niño ha crecido, probablemente habrá que recurrir a la cirugía.

Pie plano rígido

El pie carece de arco, pero además tiene poco movimiento y duele. Se diagnostica cerca de la pubertad debido al dolor que produce hacer ciertas actividades.Normalmente no limita al niño, que puede seguir haciendo su vida normal. La cirugía está aconsejada cuando hay mucho dolor o cuando la persona practica mucho deporte. No confundir con… el pie plano flexible.

Pie cavo-varo

El pie desarrolla un gran puente (cavo) y aparece girado hacia dentro (varo). No es una malformación, sino una deformación. El aumento del arco plantar se produce de forma lenta, normalmente entre los cinco años y los once años, y se diagnostica en algún momento del crecimiento. Los dedos pueden ponerse en garra y la planta del pie solo apoya en el talón y en la base de los dedos.
Este pie tiene un arco muy grande, una joroba en el dorso y dedos en garra. Debido a esas características a veces es difícil encontrar un calzado cómodo. En algunos casos este pie es inestable.
Asesor: Dr. César García Fontecha, especialista de la Unidad de Ortopedia Pediátrica del hospital Vall d’Hebron de Barcelona.
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