Adiós pañal

Retirar el pañal: consejos para hacerlo respetando el ritmo del niño

Retirar el pañal al niño, sobre todo durante el día, se convierte en un paso importantísimo en el que se requiere tener cierta paciencia y constancia. Si todo sale bien, el pequeño se acostumbrará pronto a utilizar el orinal, o a ir solo al baño.

Los pañales se caracterizan por ser una parte integral en la vida de cualquier bebé, y son extremadamente útiles -y convenientes- los primeros años del pequeño, pero pueden acabar convirtiéndose en un dolor para muchos padres, en particular cuando intentan que su hijo deje el hábito del pañal.

Y, como papá primerizo, es cierto que se trata de una decisión difícil, sobre todo cuando no contamos con algunas pautas sencillas que puedan sernos de mucha utilidad, lo que terminará provocando que, algo que en teoría debería ser cuanto menos positivo, pase a ser un auténtico quebradero de cabeza.

¿Existe una edad correcta o adecuada para dejar de usar pañales?

Quizá te hayas hecho la siguiente pregunta: “¿Cuál es la edad correcta para dejar de usar pañales?”. Si es así, es posible que en un comienzo recibieras una confusa combinación de respuestas.

Si bien algunos expertos creen que lo mejor es comenzar temprano, por ejemplo justo después de que el bebé sea capaz de sentarse por sí solo (o incluso antes), otros consideran que en realidad no deberían hacerlo hasta que el bebé pueda entenderlo, y esté en definitiva listo para el cambio.

Es cierto que, la mayoría de mamás y papás, tienden a comenzar el entrenamiento de ir al baño alrededor de los 2 años de edad. Por tanto, ésta puede convertirse en una excelente edad para comenzar, aprovechando que el pequeño está empezando a adquirir los hábitos de sentarse en la escupidera o ir al baño por sí solo. O, al menos, cuando empieza a ser consciente de las ganas de hacer pipí o caca, y avisa.

¿Cómo saber cuando el bebé está listo para comenzar con el entrenamiento de ir al baño?

En realidad todo depende de la evolución de cada niño/a, de manera que mientras que algunas mamás y papás comienzan a partir de los 2 años de edad, es posible que el pequeño simplemente no esté aún listo para dejar de usar los pañales, incluso aunque tenga ya 2 años.

Básicamente, en lugar de apegarnos a un número (edad), es de vital importancia verificar si el niño muestra señales de estar listo para comenzar a ir al baño por sí solo. Una buena idea es hacernos las siguientes preguntas:

  • ¿Puede el niño entender y seguir instrucciones simples?
  • ¿El niño te dice (o se queja) cuando está mojado o sucio?
  • ¿Siente curiosidad e interés por usar el baño por sí solo?
  • ¿Puede subirse y bajarse los pantalones con poca o ninguna ayuda?
  • ¿Permanece seco durante al menos 3-4 horas durante todo el día?.

Si la respuesta es afirmativa en la mayoría de las preguntas, posiblemente es hora de convencer al pequeño de que ya está listo, de manera que es el momento perfecto de -intentar- dejar de usar pañales.

Eso sí, no es adecuado ni recomendable comenzar a entrar a ir al baño hasta que se lo hayas explicado al pequeño. Y es que obligar a un niño/a de 2 años a hacer algo sin explicárselo va a ser absolutamente contraproducente, de manera que su naturaleza rebelde hará que se convierta en una tarea ardua y complicada.

¿Un truco? Seguir educando al pequeño sobre la necesidad de utilizar el baño siempre que lo necesite. Por ejemplo, una opción excelente es leer libros especialmente diseñados para esta etapa, y concebidos precisamente para ayudar en el proceso. Lo ideal es comenzar con ellos, al menos, un mes antes.

Cómo escoger el orinal correcto

Una vez dado el paso, lo siguiente que debemos hacer es comprar el tipo de orinal -o escupidera- adecuado. Una buena idea es llevar al niño de viaje y que sea él quién escoja su orinal. De esta forma se sentirá involucrado en el proceso.

Básicamente existen dos tipos de orinales: los orinales independientes (popularmente conocidos como escupideras) y los reductores de asiento, los cuales se colocan encima del inodoro tradicional y reducen su tamaño a una opción más cómoda y adecuada para niños.

El uso de los reductores de asiento pueden ser muy útiles porque acostumbran al niño a utilizar el baño, lo que evita tener que hacer otra transición desde el orinal al baño para adultos. Incluso ayudará a que haya menos desorden, porque el niño no manchará prácticamente casi nada.

Sin embargo, algunos padres prefieren utilizar el orinal independiente, dado que al ser del tamaño del niño, el pequeño puede bajarse y subirse solo siempre que lo necesite. Si preferimos optar por uno, debemos buscar tres características importantes: seguridad, simplicidad y ajuste.

Cómo retirar el pañal, paso a paso

Aunque cada papá y cada mamá hará lo que crea más adecuado, sí es cierto que existen algunas pautas sencillas que pueden serte de enorme ayuda:

  1. Atención. Estate atento a las señales reveladoras que pueden indicar que el pequeño necesita hacer una visita al baño. Lo más habitual es verlo inquieto, e incluso que tienda a llevarse las baños al pantalón.
  2. Ropa. Es fundamental que la ropa sea lo más cómoda y suelta posible, para permitir quitársela rápidamente y en el menor tiempo. Además, esto permitirá que luego sea el propio niño quien lo haga.
  3. Felicítalo. Elogia al pequeño después de cada viaje exitosos al baño. Se convierte, de hecho, en uno de los métodos probados para garantizar unos resultados más exitosos.
  4. Jugar y leer. Aún recuerdo cuando mi hija mayor tenía 2 años y, en pleno proceso de retirarle el pañal durante el día, cogió por sí sola un catálogo de juguetes, se sentó en su orinal y lo colocó delante, con el fin de hojearlo mientras hacía sus necesidades… Fue algo sorprendente, a la par que gracioso. Y es que si el niño así lo desea, puede ser una buena idea dejarlo jugar o leer cuando se siente. Incluso es una opción excelente que el pequeño tenga un juguete especial solo para ir al baño. Otra opción excelente es hacer que se convierta en un juego.

Lo que nunca deberás hacer

Es imprescindible tener mucha paciencia, y también bastante constancia. Se trata de un proceso de aprendizaje, que el pequeño tarde o temprano acabará adoptando por sí solo, en ocasiones un poco más rápido, y en otros momentos no tanto…

No obstante, nunca debemos forzarlo a ir al baño cuando llegue a cierta edad, especialmente si ya tenemos una experiencia anterior. Por ejemplo, aunque tu hijo mayor sí aprendiera a usar el  baño por sí solo a la edad de 2 años, no significa que el pequeño también vaya a hacer lo mismo.

También es fundamental alejarse de opiniones de familiares y amigos, especialmente en un momento en el que podemos sentir cierta presión. Las opiniones innecesarias, o incluso los regaños, son muy contraproducentes.

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Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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