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Gafas de sol infantiles: modelos y consejos para elegir las correctas

Proteger la vista de los niños del sol debería ser uno de nuestros imprescindibles todo el año. Y es que, ellos tienen sus ojos mucho más delicados. Para conseguirlo, te proponemos diez modelos diferentes de gafas de sol infantiles con los que, además, estarán comestibles.

Si te estás preguntando si los niños necesitan llevar gafas de sol, la respuesta es sí. La fisionomía del interior de los ojos es mucho más sensible que la de los adultos (aunque nosotros también nos deberíamos proteger siempre la vista) y, por eso, su mirada puede quemarse mucho antes que la nuestra.
Y es que, son más sensibles a los rayos UV del sol, los cuales aumentan en la temporada estival. De hecho, estos pueden penetrar profundamente en sus ojos y aumentar la aparición de problemas y afecciones oculares como degeneración macular o cataratas, tal y como te explicábamos en este artículo.
Así, proteger su vista se vuelve aun más importante en verano y, para conseguirlo, es fundamental escoger unas gafas de sol que les protejan 100% tanto de rayos UVA como UV.
En cuanto a la edad de uso, es fundamental que empiecen a usarlas entre los dos años y medio y los tres años de edad y que el modelo que escojamos sea el más adaptado a su edad. ¿Por qué? Porque si son muy pequeños tenderán a quitárselas y tirarlas al suelo todo el tiempo.
Por eso, lo mejor es que escojamos unas gafas de policarbonato, que es liviano y resiste bien los impactos. Además, también deberemos tener en cuenta las bisagras: existen modelos que amplían el ángulo más de 90 grados, así resistirán más.
Debemos dejar de ver las gafas de sol infantiles como un mero juguete. Está claro que la moda infantil marca la tendencia en cuanto al modelo, pero su propósito es uno mucho más grande: proteger a nuestros hijos todo lo posible de las radiaciones y los agentes externos que pueden afectar a su salud ocular.
  • A la hora de elegirlas tenemos que cerciorarnos de que cuenten con la marca CE (Comunidad Europea). Esto significará que han pasado el mínimo de calidad.
  • Es muy importante que elijamos unas que se adapten perfectamente a su cara. No debe quedar hueco entre la nariz y la montura de la gafa porque, de ser así, se resbalarían.
  • Existen gomas elásticas que las adaptan perfectamente pero siempre será mejor que se amolden a su fisionomía porque no se caerán tan fácilmente aunque no lleven la goma.
  • Debemos escoger lentes de cristal o cristal orgánico y el color de éstas irán en función de la actividad de cada uno (eso sí, si elegimos unos demasiado oscuros, podría no gustarle mucho).
  • Si el niño ya lleva gafas correctoras, le será más fácil mantenerlas puestas. En este caso podremos elegir unas con lentes fotocromáticas que aclaran y oscurecen a medida que inciden sobre ellas los rayos ultravioleta.
  • Y, por supuesto, esta no será la única protección que otorguemos al niño con la llegada de las altas temperaturas: recuerda complementar las gafas con un sombrero, gorra o visera, además de mucha hidratación interna. Y, además, imprescindible será también proteger su piel con alguno de estos protectores solares.
Hemos seleccionado unos cuantos modelos de gafas de sol infantiles que harán delicia de los más pequeños. Sobra decir que, por supuesto, todas llevan su homologación. Además, los modelos son tan irresistibles que no sabrás con cuál quedarte.
¡Ahí van!

La redactora de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo.

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