Remedios naturales

¿La cebolla por la noche ayuda a calmar la tos en el niño?

Se trata de un remedio natural muy popular en muchas casas, que ya nuestras abuelas hacían. Pero, ¿es cierto que colocar una cebolla partida al lado de la cama del niño puede ayudar a calmar los ataques de tos por la noche?.

Todos deseamos una solución rápida cuando estamos enfermos, en especial cuando se trata de un resfriado o un catarro. No demasiadas personas disfrutan con una gripe, un resfriado, o en definitiva cualquier otra enfermedad. Así, tan pronto como sentimos que se presentan los primeros síntomas, tratamos de buscar remedios naturales útiles para acelerar la curación, y detenerlo. Pero cuando es nuestro hijo el que está acatarrado, especialmente si se trata de un niño pequeño o un bebé, dudamos de si estos remedios o tratamientos naturales son seguros, y sobre todo efectivos. El uso de la cebolla por la noche es muy habitual en muchas casas desde hace bastantes años, pero, ¿es verdaderamente efectivo?.

Quizá recuerdes cómo tu abuela o tu madre, cuando estabas acatarrado y tenías tos, te ponía una cebolla cortada en rodajas sobre un plato encima de la mesita de noche. ¿El motivo? Por aquel entonces se creía que la cebolla, por su potente olor, ayudaba a calmar la tos. Incluso había quien pensaba que era eficaz a la hora de “absorber las bacterias y los virus”.

Pero antes de analizar si es cierto o no que la cebolla, colocada al lado de la cama, pueda ser capaz de calmar la tos del niño pequeño por la noche, es necesario descubrir de dónde viene esta historia… Algunas de las versiones aseguran haber visto referencias sobre el uso de las cebollas para proteger a las personas durante la pandemia de gripe de 1918. Se cree que aquellos pacientes de un médico que colocaron cebollas cortadas en sus hogares consiguieron mantenerse perfectamente saludables, mientras que otros en la comunidad no lo hicieron.

Sin embargo, las versiones de esta historia se remontan al año 1500, cuando se colocaban cebollas alrededor de las casas con el fin de proteger a los habitantes de la peste bubónica. En aquellos momentos, se creía que todas las enfermedades se propagaban a través del aire, y se tenía la creencia de que estas “nubes de enfermedades”, o miasmas”, existían en los momentos en los que el aire olía mal. Esta teoría, de hecho, persistió a lo largo del siglo XIX, cuando los médicos se resistían a la idea de lavarse las manos para evitar la propagación de enfermedades, porque pensaban que éstas únicamente se transmitían por el aire.

¿Es cierto que la cebolla ayuda a calmar la tos?

Muchos comenzamos a llorar desde el momento en que empezamos a cortar la cebolla. Esto es debido al vapor fuerte que emite este vegetal cuando lo cortamos. Y, en teoría, son estos vapores los que ayudarían a la hora de detener la tos.

Así, el remedio naturalmente aplicado consiste en cortar una cebolla en cuartos y dejarla en un plato al lado de la cama. De esta forma, si en medio de la noche el pequeño sufre un ataque de tos, al respirar los efluvios desprendidos por la cebolla éste se calmará.

Evidentemente, es un remedio seguro para los niños y los bebés fundamentalmente porque no supone el consumo de la cebolla por parte de los más peques de la casa.

Pero la realidad es bien distinta a lo que probablemente pienses: no existe ningún tipo de evidencia científica, ni estudio, que haya podido demostrar que respirar la cebolla, y sus efluvios, puedan ser capaces de aliviar la tos.

Entre otras cosas, porque científicamente no es posible que una cebolla, colocada en una habitación, sea capaz de calmar la tos e incluso eliminar todos los gérmenes que nos están causando la infección vírica.

La miel sí puede ser un buen remedio para calmar la tos

A diferencia de la cebolla, en el caso de la miel sí nos encontramos ante un remedio natural que sí podría ser útil y efectivo para aliviar la tos. De acuerdo a un estudio, los niños mayores de 2 años, con infecciones del tracto respiratorio superior, que tomaron hasta 2 cucharaditas de miel al acostarse, parecían reducir su tos nocturna además de mejorar el sueño cuando estaban enfermos.

En este mismo estudio, de hecho, la miel parecía ser tan efectiva como el dextrometorfano, un ingrediente supresor de la tos común.

Una opción útil es elaborar un jarabe de cebolla y miel, que sí puede ser de utilidad a la hora de sufrir un ataque de tos, puesto que es útil para calmar la irritación de garganta, y también la propia tos, al suavizarla. Para hacerla solo tienes que pelar una cebolla grande, cortarla en trozos muy pequeños. Colócala en un recipiente de vidrio (que puedas cerrar herméticamente), añade el jugo de 3 o 4 limones, 4 cucharadas de miel y cierra, dejando en maceración durante toda la noche.

Si por ejemplo se ha utilizado cebolla roja observarás cómo al día siguiente el líquido será rojizo. Una vez elaborado, solo tienes que darle al niño una o dos cucharaditas de este jarabe al día.

Sin embargo, debido al riesgo de botulismo infantil, una forma rara -pero grave- de intoxicación alimentaria, no debemos dar miel a un niño menor de 1 año de edad.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

Continúa leyendo