Desarrollo

¿Qué hacer si mi hijo tartamudea?

El tartamudeo es un trastorno de la comunicación que hace que el niño repita sílabas de palabras como por ejemplo mamamamama, alargue los sonidos de algunas letras, ppppelota o haga paradas inadecuadas cuando habla, así como que realice gestos faciales extraños cuando encuentra dificultad para enunciar algunas palabras.

logopeda niño

El tartamudeo suele aparecer entre los 2 y los  4 años de edad. A esta edad se denomina “Tartamudez evolutiva”. Es una fase de desarrollo donde se producen muchos cambios a nivel cognitivo, del lenguaje y social.

Entre el 65 y 86% de los problemas de fluidez desaparecen espontáneamente en los dos años posteriores a su aparición. Algunos estudios indican que si el tartamudeo aparece antes de los 3 años y medio tiene más probabilidades de desaparecer que si aparece después de esta edad. Además este trastorno de la comunicación afecta más a los niños que a las niñas.

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¿Qué síntomas pueden aparecer?

•    Repeticiones, bloqueos, y prolongaciones de sonidos, palabras, sílabas, etc.
•    Alteración en la respiración.
•    Alteración en el tono de la voz.
•    Sentimientos de ansiedad, frustración, vergüenza, al hablar.
•    Temblores.
•    Aumento del ritmo cardíaco.
•    Aumento de la tensión muscular debido al esfuerzo para concluir lo que se quiere decir.
•    Movimiento asociado como muecas en la cara, movimientos de la cabeza, encogimiento de los hombros, etc.

¿Qué podemos hacer en casa para favorecer su desaparición?

  • Establecer una rutina diaria para dedicar todos los días 15 o 20 minutos a hablar con el niño, a modo de juego, nunca exigiéndole. Esta actividad se puede realizar jugando a cosas que le gusten, leyendo un cuento, etc. Es importante que durante la actividad se dé importancia a lo que se habla no a cómo se habla.
  • Escuchar lo que el niño nos quiere decir sin interrumpirle, evitando cualquier conducta verbal (tranquilo, más despacio…) como no verbal (gestos que podemos realizar con la cara, manos…).
  • No exigirle más de lo que evolutivamente puede dar, a nivel de frases, actividades, etc.
  • Es importante realizar refuerzos positivos: ¡¡Muy bien!!, ¡¡Buena idea!, así como gestos corporales de aprobación, sonrisas… cuando habla correctamente.
  • Hablar del tartamudeo abiertamente, no realizar una evitación, hablando tranquilamente y con un lenguaje que se ajuste al nivel evolutivo del niño.
  • Proporcionar al niño un modelo adecuado hablando despacio, sin intentar complicar mucho las frases que se le piden.
  • Como padres, también se debe reducir el número de preguntas que realizamos así como la velocidad con la que las hacemos, utilizando un lenguaje sencillo, estableciendo turnos, hablando sobre cosas o situaciones presentes.
  • Es de suma importancia mostrar interés hacia lo que el niño nos quiere contar.

¿Qué debemos evitar?

  • No debemos interrumpir al niño cuando habla.
  • No decirle “tranquilo”, “más despacio”, “piensa lo que quieres decir”, “arranca”…
  • No reírse de él.
  • No completarle las frases.
  • No etiquetarle como “tartamudo”.


En general, el 80% de los casos de niños que tartamudean en edad preescolar desaparece en los meses posteriores, pero, para una evolución positiva, es muy importante en los inicios la actuación de la familia y su entorno más cercano.

 

Leticia Rubio Sanchez-Vizcaino es psicopedagoga experta en trastornos del lenguaje y trabaja Departamento Psicopedagógico “El Mundo de Mozart

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