Arcoíris Waldorf

Arcoíris Waldorf: ¿cómo utilizarlo y qué beneficios tiene?

El arcoíris Waldorf uno de los juguetes más cotizados de los últimos tiempos. Pero todavía hay muchas dudas en torno a su uso. ¿Qué beneficios reporta?

arcoíris Waldorf
Fuente: iStock

En la actualidad son pocos los padres y familias que todavía no han visto en algún sitio el famoso y cotizado arcoíris Waldorf de madera. Uno de los juguetes más destacados en pequeñas jugueterías de artículos educativos y, también, uno de los artículos más fotografiados en las cuentas de Instagram dedicadas al mundo infantil.

Genera tanto éxito que son muchos los padres que, incluso, se aventuran a hacerse con uno incluso antes de que nazca el bebé. Como es tan bonito, lo utilizan a modo de elemento decorativo hasta que el pequeño alcanza la edad en la que puede empezar a utilizarlo.

Y es que es esa, precisamente, una de las razones del éxito de este juguete: la delicadeza de su diseño y sus materiales sostenibles. Hacen de él, como decimos, una pieza de decoración única en toda estancia infantil.

Sin embargo, esta no es la única razón que está detrás de su fama. Es su objetivo la razón más importante: tiene infinitas posibilidades de juego libre, lo que beneficia al desarrollo infantil a todos los niveles, pero en esto repararemos más tarde.

¿Qué es el arcoíris Waldorf?

En sí, el artículo es muy simple. El arcoíris Waldorf es un juguete fabricado originalmente de madera, aunque también podemos ver otras variaciones, como la silicona, que consta de doce o seis piezas encajables en forma de arco. Cada una de las piezas tiene un tamaño progresivo, por lo que todas encajan perfectamente entre ellas. Esto se debe a que el juguete está hecho, de manera artesanal, con una única pieza de madera que se ha ido cortando con moldes.

Además, cada una de ellas está pintada con tintes naturales que imitan los colores del arcoíris. Eso sí, como en el caso de los materiales, los colores también han variado tanto que en la actualidad se pueden encontrar en tonos pastel, monocolor, bicolor y otras variaciones.

El nombre da bastantes pistas sobre su origen: está basado en el Método Waldorf. Eso sí, también se conoce como arcoíris Grimm’s, en honor al fabricante original de este artículo, una empresa alemana y familiar que está considerada la empresa de referencia en fabricación de juguetes Waldorf.

¿Cómo son los juguetes del Método Waldorf?

La base principal del Método Waldorf, creado por el filósofo austriaco Rudolf Steiner en el siglo XX, es buscar el desarrollo de cada niño de manera autómata y en un ambiente libre y cooperativo. En él tienen gran peso las artes y las manualidades.

Se trabaja mucho la experimentación y la exploración como parte del descubrimiento del mundo que rodea al niño.

Una de las características principales de esta pedagogía son los juguetes que utiliza: están fabricados en materiales sostenibles (a menudo madera, seda, lana o algodón) y fomentan el juego libre. Además, son juguetes bonitos, porque en esta pedagogía se cree en el desarrollo de la conciencia estética infantil (persiguen despertar en el niño el interés por las cosas bonitas), así que todo lo que le rodea ha de ser estéticamente bello.

Es decir, en esta pedagogía no veremos juguetes ruidosos, ni juegos de mesa con reglas, ni carritos de muñecas. De lo que se trata es que el niño coja el juguete e imagine con él.

¿Cómo jugar con el arcoíris Waldorf?

Ahora entenderéis el porqué de este juguete. Cumple 100% con la filosofía Waldorf.

¿Cuál es el secreto que engancha tanto a los niños? “La sencillez de su diseño inspira la imaginación de los niños”, afirman desde la web de Grimm’s, el principal fabricante de este juguete. Ese es precisamente el secreto de su éxito: tiene infinitas posibilidades.

Por eso no podemos hacer una lista de posibilidades para jugar con él. Es un juguete inspirado en el juego libre, por lo que queda en cada niño y en su imaginación el uso que quiera darle. “En primer lugar, el juego es sencillo, ya que las piezas se desmontan y se apilan y se ordenan; más tarde, surgen estructuras complejas muy rápido: a veces es una cama de muñecas, luego unas vallas, unas montañas,…” explican en la misma web.

Las diferencias entre usos y posibilidades estarán en el grado madurativo del menor. Es decir, no lo utilizará igual un niño de dos años que uno de ocho.

¿Para qué edad está recomendado este juguete educativo?

Como hemos indicado, existen dos tamaños: el arcoíris de seis y el de doce piezas. El primero es perfecto para introducir al niño de un año en el juego libre a través de su propia exploración. Se indica esta edad porque es, precisamente, a la que comienza a desarrollarse lo que Piaget denomina ‘fase de construcción’: se empiezan a interesar por los juegos de bloques o construcción y comienzan a apilarlos.

A los cinco o los seis años ya serán todos unos expertos, pero las doce piezas, de acuerdo a Grimm’s, se pueden introducir desde los tres años, cuando ya tienen más desarrollada esta etapa. Esos encajables adicionales les permitirán muchas más posibilidades.

Jugar con el arcoíris Waldorf, eso sí, reporta mil y un beneficios a su desarrollo:

  • Es perfecto para trabajar la coordinación óculo-manual y la psicomotricidad fina (y también la gruesa porque las piezas pesan un poquito)
  • Educa en sostenibilidad porque está fabricado con materiales naturales
  • Fomenta la creatividad y la imaginación, ya que está basado en los principios de juego libre
  • Es un artículo que estará con ellos años y años, incluso en la adolescencia y la etapa adulta, por las mil posibilidades que ofrece
Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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