Cuentos feministas para todos

Cuentos para educar en feminismo y vivir en igualdad

¿Hartos de los valores y habilidades que se les atribuyen siempre a los héroes y princesas de cuentos tradicionales? Los niños necesitan nuevos personajes a los que admirar y en los que reflejarse, la sociedad está cambiando y roles anticuados los alejan de la lectura y de la realidad de un futuro igualitario y feminista para todos.

Si te parece injusto el hecho de que una mujer tendría que trabajar 109 días más al año que un hombre para recibir el mismo salario que este por realizar el mismo trabajo, si te indigna que cuando en un atasco se oigan frases como “mujer tenía que ser”, si te enferma que ante una baja por embarazo los compañeros comenten “se ha cogido la baja” como si fuese algo que decide la mujer y no el equipo médico, si te pone frenético que se ridiculice la sensibilidad tachándola como “cosas de chicas”, si te incomoda que no se pueda hablar abiertamente de los cambios hormonales de la mujer porque son temas “íntimos” y producen rechazo en muchos hombres… Si te indignan estas pequeñas pero importantes cosas, entonces, ¡enhorabuena! estás a punto de empezar a cambiar el mundo.

Para evitar que se perpetúen estigmas en las generaciones futuras es necesario que empecemos a educar en el feminismo a los niños de hoy. Que comprendan que no es cuestión de ser hombre o mujer sino de nuestras capacidades y habilidades, independientemente del género con el que nacemos.

La lectura empodera a los niños, les hace sentirse independientes al poder leer solitos y les permite abrir su mente a nuevos mundos y conceptos que no deberían desconocer como el amor, el respeto y el feminismo.

Los cuentos que os traemos en esta galería están pensados para ayudarnos a criar niños y niñas libres y seguros, con confianza, arrojo y valentía. Porque esas son las capacidades que tendríamos que potenciar, así como la empatía y la libertad de elección. No es fácil para muchos padres, los niños siempre nos pueden sorprender y a lo mejor alguno de nosotros no está, de momento, capacitado para gestionar que su niño quiera aprender ballet o que su niña alucine con los Monster Trucks pero ese es un problema nuestro como adultos y debemos trabajarnos para no perpetuar esos estereotipos, limitados y absurdos, en los pequeños de la casa.

Para que la igualdad sea real, las oportunidades deben ser las mismas para todos y, por eso, la lectura supone una herramienta educacional genial.

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