Descanso del bebé

¿Cuna o moisés? Qué es mejor para nuestro bebé

La llegada de un bebé, especialmente si es el primero, puede involucrar la aparición de infinidad de dudas, preocupaciones y preguntas. Y una de ellas suele tener relación con el lugar donde el recién nacido deberá dormir.

Cuna o moisés
Foto: Istock

Tanto si estamos esperando un bebé, como si ya ha nacido, es normal que nos preguntemos si deberíamos comprar una cuna o un moisés, ya que es común que deseemos tomar la mejor decisión para proteger a nuestro pequeño mientras duerme.

Y es que, si estás empezando a pensar en la cama ideal para el bebé, lo cierto es que nos encontramos ante un elemento de muchísima importancia, ya que el pequeño pasará allí de 15 a 20 horas al día durante los primeros meses.

Sin embargo, con la gran cantidad de modelos diferentes que podemos encontrar en el mercado, es verdad que podemos acabar sintiéndonos abrumados. Por lo que es normal que nos cuestionemos cuál sería la opción más adecuada.

Moisés

El moisés es una cama de tamaño pequeño que ha sido diseñada para brindar un alojamiento para dormir seguro a los bebés. Lo más común es que tenga elementos de sujeción (como patas) independientes, con un soporte o marco estacionario, una base mecedora o una base con ruedas para poder moverlo fácilmente, o que puede ser balanceada en relación con una base estacionaria.

Pero lo cierto es que un moisés también podría ser unido o acoplado a otra superficie, como podría ser el caso de la cama. De hecho, un buen ejemplo lo encontramos en los moisés desmontables de pequeño tamaño, y en aquellos que pueden ser juntados con la cama de los padres.

Además, algunos cochecitos también pueden hacer las veces de moisés, ideal para recién nacidos, siempre y cuando tengan esta función. O disponer incluso de un moisés extraíble, que puede ser retirado para viajar. Debido a ello, es de vital importancia asegurarnos de que este tipo de moisés cumplen con las normas específicas de seguridad.

Cuna

La cuna (al menos las de menor tamaño) es ideal para recién nacidos que hayan pasado nueve meses en el útero materno, dado que allí se sentirán seguros, dado que la cuna se encuentra adaptada a su tamaño pequeño. 

Por otro lado, en cuanto los bebés empiezan a crecer (por ejemplo, alrededor de los 6 meses de edad), es necesario que el pequeño pase a la cuna con barrotes, o bien optar por una cama con barrotes, al ser muchísimo más segura.

Cuna para bebés
Foto: Istock

También podemos mencionar las cunas convertibles, que son ideales incluso para niños de hasta 6 a 8 años de edad, puesto que, aunque es cierto que son sistemas más costosos, se transforman en una cama junior. Esto significa que las dos barras que hacen las veces de barrera son extraíbles, y algunas incluso pueden ofrecer una extensión útil para alargar la base de la cama.

Curiosamente, una cuna que no sea de gran tamaño (o de tamaño completo) tiene en realidad la misma función, propósito e incluso apariencia que un moisés, aunque se caracteriza por ser algo más pequeña. De hecho, para ser considerada realmente como una cuna debe cumplir con algunos requisitos, como: no tener mallas, redes o pantallas; tener lados duros y patas que pueden ser retiradas.

¿Qué opción es más segura?

Desafortunadamente, no es posible dar una única respuesta a esta pregunta. Y es que existen consideraciones relacionadas con la seguridad para todas las cunas y moisés, que debemos tener siempre en cuenta. Y también hay pautas adicionales que deberíamos tener en cuenta, especialmente cuando compramos alguna opción de segunda mano.

En el caso de la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP), por ejemplo, recomienda que los padres escojan una cuna independiente o un moisés para su bebé, pero que no escojan un colchón o cualquier otro elemento similar que se adhiera a la cama, especialmente durante los primeros meses de vida del bebé. 

En resumidas cuentas, solo es necesario seguir todas las recomendaciones básicas relacionadas con el sueño seguro para el bebé.

¿Qué podemos hacer con las cunas o moisés usados?

Independientemente de que escojamos una cuna o un moisés nuevo o usado, es evidente que, como padres, debemos tener especial cuidado con aquellos elementos que compremos de segunda mano, principalmente porque existe el riesgo de que ese equipo se encuentre desactualizado (es decir, que no se adhiera a las recomendaciones de seguridad actuales), o a que, incluso, haya sido reparado incorrectamente o se encuentre estropeado.

Esto es más común con las cunas usadas, ya que las barras o tablillas de la cuna podrían haberse soltado o roto, representando un riesgo de que el cuerpo o la cabeza del bebé se resbalen.

No obstante, es cierto que, en la mayoría de las ocasiones, muchas de las cunas o moisés que encontrarás en el mercado de segunda mano suelen ser equipos muy cuidados, por lo que lo más normal es que no sean elementos tan desactualizados o estropeados.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

Continúa leyendo