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¿Hasta qué edad debe dormir el niño con sus padres?

Si tenéis dudas acerca de cuándo estará el niño preparado para dejar de dormir en la habitación de sus padres (sea colechando, o no), tenéis que leer la opinión de estos expertos en la temática.

Sobre el colecho hay muchas opiniones y mucha información que conviven en la actualidad. Aunque sigue siendo una opción muy utilizada por los padres, pues facilita mucho las tomas nocturnas, no todas las familias están a favor de dejar que el bebé duerma junto a la cama de los padres desde el nacimiento.
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niño dormir con sus padresFuente: iStock

Y es que, por colecho entendemos eso: dormir junto al bebé hasta que está preparado para dejar de hacerlo. Aunque tradicionalmente se conocía como la práctica de que el recién nacido durmiera en la misma cama de los padres, la experiencia y el tiempo han llevado a, entre otras, la Asociación Española de Pediatría, a desaconsejar por completo esta práctica y, en su lugar, recomendar las conocidas como ‘cuna de colecho’. Una especie de extensión de la cama, que a simple vista parece una cuna pero que permite que el bebé esté en su espacio y, a la vez, durmiendo cerca de sus progenitores.
“La decisión de dormir con los hijos debe ser una opción de los padres, que va ligada a la cultura y a los deseos de cada familia sobre la relación con sus hijos”, explica el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría.

¿Cómo saber si el niño está preparado para dejar de dormir con sus padres?

“Es igual de importante tomar la decisión de colechar o no hacerlo como, en el caso de haber decidido que sí, atender a aquellos hitos o señales que se van percibiendo y que pueden significar que el niño está preparado para dar un salto de autonomía y dejar de colechar”, afirma Gema Magdaleno, matrona de Atención Primaria y asesora de la marca Chicco.
Y, ¿cuáles son esas posibles señales? Reproducimos sus palabras:
  • El bebé ya hace pocas tomas nocturnas
  • Duerme bastantes horas sin despertares: eso suele ocurrir, de acuerdo a la especialista, alrededor de los seis meses de edad
  • Hay que estar pendientes en su grado de autonomía en otros aspectos de su vida y desarrollo. Estar pendiente del nivel de juego e interacción con otros niños, si ya va o no a la escuela infantil
  • ¿Ya come solo? Esto podría ser una señal firme de autonomía
De acuerdo al Comité de Lactancia de la AEP, el colecho se da, principalmente, entre los menores de seis meses. ¿Significa esto que cuando llegan a esta edad, independientemente de su grado de autonomía, ha llegado el momento de dejar de colechar? Ni mucho menos. “A esa edad el colecho puede seguir satisfaciendo las necesidades reales relacionadas con la comodidad, la tranquilidad y el descanso de ambas partes”, explica la matrona.

¿Hasta qué edad deben dormir los niños cerca de sus padres?

Estas señales de autonomía entran en conflicto, de alguna manera, con la opinión que diferentes expertos han dado a lo largo de los años con respecto a la edad hasta la que los niños deben dormir en la cama de sus padres.
Sin ir más lejos, el pediatra de Ciudad del Cabo Nils Bergman aseguraba que los niños deberían dormir en la misma cama de su madre hasta los tres años, basando su afirmación en un estudio que él mismo había realizado en el que había analizado el patrón de sueño de 16 niños y con el que llegó a la conclusión que los ciclos de aquellos que dormían junto a su progenitora, eran mejores y, además, tenían menos estrés.
Por su parte, la psicóloga británica Margo Sunderland escribía, allá por 2006, en su libro ‘La ciencia de ser padres’ que los niños deberían dormir con sus padres hasta los cinco años, basándose en más de diez años de investigaciones (en 800 estudios en concreto) con lo que concluyó que era una ‘inversión’ a favor de su desarrollo.
Sin embargo, volviendo a España, el conocido pediatra Carlos González asegura que no existe una edad límite, ni una edad recomendada para dejar de dormir en la misma habitación de los progenitores. Sí cree que, alrededor de los tres o cuatro años los niños ya pueden estar preparados (evolutivamente hablando) para dejar de hacerlo, pero que solo es una recomendación. “Cada familia hará lo que crea conveniente”, explicaba en uno de sus libros.
Y es que, lo mejor, es seguir un estilo de crianza respetuoso, que respete los ritmos del niño y esperar, pacientemente, a que sea él el que pida dejar de hacerlo (porque, creednos, llegará el día en el que lo haga).

La redactora de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo.

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