Ser Padres

Pautas para que el niño duerma como un lirón en verano

El calor, los mosquitos, las noches cortas… Son muchos los factores que hacen que, en verano, a los niños les cueste mucho más dormir. Aquí una serie de consejos para conseguir que el sueño infantil en verano sea reparador.

Los estudios científicos más recientes aseguran que al menos un 60% de la población en general tiene problemas para conciliar el sueño en noches en las que las temperaturas oscilan por encima de los 20 grados.
En el caso específico de los niños, hay otros factores añadidos por los que duermen peor durante el verano: la ausencia de rutinas, la peor alimentación, la luz que puede entrar por la habitación, una incorrecta temperatura en la habitación, entre otros, son los motivos principales. “En verano anochece más tarde, y la temperatura ambiental nocturna baja menos de lo habitual, dificultando de esta manera tanto el inicio como la calidad del sueño”, asegura Karol Uscamaita, neurólogo en AdSalutem Instituto del Sueño.
Además de estar inmersos en pleno verano, en España estamos a la espera de una de las olas de calor más  extremas que se recuerdan en los últimos tiempos, así que se esperan noches con temperaturas bastante elevadas que pueden dificultar el correcto descanso de nuestros hijos. ¿Cómo evitarlo?

La habitación a la temperatura ideal

Lo ideal es que la habitación donde duerman los niños ronde los 20 grados, así no hará ni frío ni calor. Si tu casa es demasiado calurosa, puedes probar a encender el aire acondicionado o el ventilador un rato antes de que vaya a ir a dormir el peque y así conseguir esa temperatura. Eso sí, no olvides que no es conveniente que lo coloques justo delante de un chorro de aire frío como el que puede provocar cualquiera de estos dos aparatos.
Otro truco para conseguir esta temperatura en la habitación donde duerma el niño o el bebé es bajar las persianas durante el día para evitar que penetre el calor, o ventilar muy bien la casa.
Y, por supuesto, evitar abrigarlo mucho a la hora de dormir: con un body de algodón y una sábana será suficiente.

Otros consejos para que el niño duerma bien en verano

Aparte de mantener la temperatura ideal en la habitación, los expertos de AdSalutem Instituto del Sueño nos aportan otros consejos muy prácticos y fáciles de seguir:
  • No abrigues y no tapes al niño más de lo que te taparías tú. Ellos sienten el mismo calor que sentimos los adultos, así que es contraproducente abrigarlos de más
  • Vístelos con ropa y tejidos ligeros, como el algodón.
  • Puede ser una buena idea dejar que se den un baño o una ducha de agua tibia antes de ir a dormir, para que se relajen y bajen la temperatura corporal
  • Si tienes aire acondicionado, como indicábamos antes, úsalo para refrescar la estancia pero apágalo antes de que el peque vaya a dormir
  • Extrema la vigilancia con respecto a su correcta hidratación: la deshidratación puede hacer que se despierte durante la noche y luego no pueda volver a conciliar el sueño, así que procura que beba agua antes de ir a la cama
  • Intenta que no utilice pantallas justo antes de ir a dormir
  • La luz induce la vigilia y paraliza la síntesis de melatonina que el cuerpo necesita para dormir, así que lo mejor es que duerma en completa oscuridad (aunque puedes ofrecer una luz de apoyo si siente miedo)
  • Intenta que sus rutinas diurnas y nocturnas no se vean muy afectadas con las vacaciones de verano

La redactora de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo.

tracking